viernes, 6 de abril de 2007

Holy cow! Rewind!

Me olvidé de avisar que no habrían posts en los días de ayer y de hoy debido a las festividades de la Semana Santa. Sí, han leído bien: seré agnóstico, ateo o todo lo que quieran, pero dos días de feriado laboral no se desperdician como si fueran cualquier cosa.

En todo caso, para los que quieran pasar un rato lejos de las interminables reposiciones de kolossals pascuales tipo Ben Hur, The ten commandments, The passion of the Christ y similares, hay mucho material atrasado por revisar. Me refiero en especial a los que han ingresado a la lista de lectores en los últimos días.

El menú es variado, así que les doy algunos consejos de la casa.

1. La serie en cuatro partes sobre los secretos y misterios que oculta la Antártida: parte I, parte II, parte III, parte IV.

2. Un exhaustivo análisis acerca de los principales what if de la segunda guerra mundial.

3. El momento autobiográfico cumbre de este blog, recordando mi cumpleaños y robando el título de una canción de Mike & the Mechanics.

4. El trailer de Pirates of the Caribbean: at world's end, la conclusión de la trilogía de Jack Sparrow & Co., imperdible... falta un mes y medio para el estreno!

5. Una serie de interrogantes sobre el misterioso calendario maya y su año final, el 2012.

6. Una bilogía (se dice así? no será duología?) sobre los motivos para no tener hijos: parte I, parte II.

7. Otra ronda de posts acerca de los Oscars entregados hace un mes y medio, desde mis previsiones hasta los comentarios más ácidos posibles: parte I, parte II, parte III, parte IV.

8. Imperdible: por qué me opongo al día de San Valentín y otras fiestas similares.

9. Dos posts sobre la repetitividad en Hollywood: películas fotocopia y el extraño caso de Jennifer Connelly y los muelles.

10. Last but not least, y de acuerdo a lo prometido, las razones por las que me he ido ateizando, y por lo tanto no debería estar festejando estos días... cosa que no estoy haciendo. Acabo de comer albóndigas de cerdo con lentejas y tocino. No exactamente lo que se espera de uno.

Nos vemos de vuelta el lunes con muchas cosas qué contar. Y todos a comer carne!


miércoles, 4 de abril de 2007

La delgada línea griega

Luego de ver 300, tengo que confirmar las impresiones que presenté previamente en este post. Es un espectáculo visual de indudable impacto, que emplea técnicas y estrategias conocidas y experimentadas en otras películas (la adaptación fiel de los paneles de un comic en Sin City, el uso de ambientes íntegramente generados por computadora en Sky Captain & the world of tomorrow, la violencia gráfica aplicada a la Historia en Gladiator), pero logra que el total sea más que la suma de las partes debido a la heterodoxia total del ritmo que le impone Zack Snyder, uno de los grandes descubrimientos del cine americano de los últimos tiempos. Es verdad, el guión es débil, los diálogos grandilocuentes, la declamación excesiva, pero esto se debe a la fuente original, la obra de Frank Miller: no es una casualidad que los puntos citados sean característica típica de los comics. Y 300 es probablemente la adaptación más lograda del estilo y el espíritu de esas páginas impresas.

Lo que quiero resaltar, en cambio, es el tratamiento general otorgado a un hecho histórico en esta película. Últimamente hemos tenido un revival de cintas basadas en obras de ficción que intentan buscar lo históricamente correcto a la hora de plasmar las palabras en imágenes. King Arthur, por ejemplo, convertía a los medievales caballeros de la Mesa Redonda en mercenarios sármatas al sueldo de los romanos, a Guinevere en una guerrera salvaje, a Merlín en un chamán mugriento, al mismo rey en un comandante de legiones purpuradas. Excuse me? Claro, es mucho más probable que las cosas se hayan desarrollado así, eso no lo dudo; pero si el ciclo bretón tiene un innegable appeal es debido al elemento fantástico, a ese ir y venir entre la realidad y un mundo de hadas, donde conviven doncellas inmaculadas y brujas, corceles y dragones, gigantes y paladines, magos y trovadores.

Vamos, eso es lo divertido: Merlín que impulsa la concepción de Arturo haciendo que Uther Pendragon luzca como el marido de Igrayne (con extraños ecos del mito del nacimiento de Hércules, con Zeus engañando a Alcmena); la espada en la roca; la Dama del Lago; las pruebas cada vez más absurdas que tiene que pasar Lancelot; el encarcelamiento invisible de Merlín por mano de Vivian; las peripecias de Parsifal en busca del Grial; Gawain y el Caballero Verde; Morgana que lleva el cuerpo de su hermano herido de muerte a la Ínsula Avalonia. Quitar el velo de imaginación a esas historias es perder por el camino gran parte de su encanto.

Pero el ejemplo más dramático de este trend es Troy, y lo traigo a colación porque es el más fácil de comparar con 300. Por un lado tenemos una leyenda (por más sustento histórico que tenga, gracias a los descubrimientos de Schliemann en Hissarlik) que es filtrada, destilada y mutilada para darle un gusto verosímil; por el otro, un hecho real y documentado que viene procesado, estilizado y vitaminizado hasta conferirle un aura sobrenatural. Quién gana? Quién tiene más justificación para su experimento?

Yo fui uno de los primeros en estar de acuerdo cuando se anunció que se estaba excidiendo de Troy toda presencia de los dioses del Olimpo. Y es que la intervención divina siempre termina alterando los equilibrios y restando credibilidad a las tramas; no por nada el deus ex machina es visto casi como una peste en los guiones. Pero si Aquiles no muere por una flecha en el talón (en realidad es acribillado en todo el cuerpo por Paris), su único punto vulnerable, de qué estamos hablando? Peor aún, la mal entendida vocación neorealista lleva a modificar las relaciones, de manera que Patroclo es el primito de Aquiles, y éste a su vez tiene una pasión malsana por Briseis; y por otra parte mueren los que sobreviven en el mito homérico (Agamenón y Menelao über alles, y eso que son los ganadores de la guerra!) y sobreviven los que mueren (Paris??? y la venganza de Aquiles por mano de su hijo Neoptólemo?). Se pierde así toda la grandeur trágica y épica, obteniendo una Dinasty de la edad del bronce. Más realística, más convencional, más aburrida.

300 va por el camino exactamente opuesto. Leonidas existió, era un ser humano común y corriente, claro, con excepcionales habilidades de líder y guerrero, pero falta un poco más y tenemos su partida de nacimiento en la mano. Sin embargo, Frank Miller y Zack Snyder lo transfiguran, dándole una dimensión mítica de semidios invencible, capaz con sus garde du corps de afrontar flechas, lanzas, jabalinas y todo tipo de armas arrojadizas, punzocortantes y de doble filo a pecho desnudo... como si Tetis los hubiera sumergido junto a su hijo en las aguas del Styx. Asimismo, los persas no sólo llevan sus mil naciones a la batalla, sino que, en un ímpetu integrador y políticamente correcto, ponen en primera línea a toda clase de freaks, mutantes y demás monstruosidades que pudieron recoger en el camino.

La lucha por el paso de las Termópilas se convierte entonces en un choque entre el bien y el mal, la libertad contra la opresión, la perfección física y étnica contra las perversas mutaciones, la virilidad estoica contra el edonismo libertino. Trasciende el espacio (porque en ese punto no hay ningún acantilado desde el cual arrojar a la infantería oriental), el tiempo (las granadas arrojadas por los persas fueron ideadas varios siglos después por los chinos), las modas (ningún griego en su sano juicio iría a la batalla sin un mínimo de armadura o protección), hasta las leyes de la física (cierto saltos de los espartanos son dignos de Superman). Sin embargo, por extraños motivos, una batalla real llevada al borde del fantasy funciona mejor que una leyenda trasladada a un mundo de sangre y arena. Probablemente porque en 300, a pesar de los retoques dignos del mejor aedo, la idea central de lo sucedido en las Termópilas se mantiene, y su presentación no resulta para nada excesiva si es asumida como la arenga emotiva y ensordecedora dirigida a las tropas que deben vengar a Leonidas y los suyos; en cambio en Troy se presenta la crónica digna de un pasquín rosa o del Reader's digest de unos eventos que ya habíamos conocido en una salsa mucho más agradable y misteriosa.

Aún a riesgo de sonar machista, sólo se me ocurre una metáfora apropiada: Troy es como la modelo despampanante de la cual hemos oído todo tipo de elogios, aventuras, fetichismos, apetitos insaciables, y sin embargo a la hora de conocerla se revela ser una jovencita más del montón, insípida, con acné, maquillaje de segunda y rollitos del todo evidentes. En cambio, 300 es como la chica aburrida y previsible de la oficina, pero que en las noches se transforma en una bailarina de night club exótica y voluptuosa, capaz de dejar al Kamasutra en el rango de un libro infantil.

Llámenme enfermo, pero, entre las dos, creo que no hay ninguna duda. La stripper gana por un cuerpo de ventaja.



martes, 3 de abril de 2007

Extreme makeover: blog edition

Esta es la clásica comunicación de servicio, aunque en verdad es más una serie de anuncios, todos relacionados con el desarrollo de este sitio.

Como se habrán dado cuenta, he modificado la apariencia del sitio para darle un poco más de aire; los colores son más suaves, el tamaño de letra más grande, el espacio de los artículos más amplio.

Por otra parte, hoy, por primera vez, han aparecido links a este sitio desde google. Ver para creer: basta colocar en el buscador elgritodelmudo.

Finalmente, hoy también se han superado los 100 visitantes al blog. Y, probablemente por la presencia en google, las visitas se han disparado; en este instante vamos por 131. Lo cual me está haciendo pensar seriamente en ir colocando algunos avisos y buscadores en la página, para poder "financiar" el avance del sitio.

Qué se puede decir al respecto... es algo inesperado pero sumamente gratificante. Gracias a todos, y disfruten el nuevo look del blog.


El retorno de los campeones

Después de la larguísima pausa invernal, vuelve finalmente la Champions League. Por suerte, porque este año casi todos los campeonatos nacionales más importantes están demostrando una mediocridad total; en algunos el título ya está prácticamente asignado, aún faltando meses para la última fecha (Italia, Francia), en otros (España, Alemania) hay 4-5 equipos que pelean a pocos puntos de distancia, pero más por su propia mediocridad, haciéndose derrotar a veces por el colero del campeonato, que por su valor intrínseco. Pero la Champions es otra cosa. El sistema de play-offs combina la regularidad a lo largo del tiempo con la capacidad de definir en los momentos decisivos. No es una casualidad que sea el mismo modelo que se emplea en todas las grandes manifestaciones futbolísticas a nivel mundial... salvo en los campeonatos nacionales (con exóticas excepciones, como México).

Actualmente, los campeonatos "grandes" tienen 20 equipos y duran, por lo tanto, 38 fechas. A parte, las Copas nacionales agregan a los equipos de primera división entre 6 y 10 partidos adicionales, lo que nos da un total de 44 - 48 fechas hábiles. Es demasiado, como ya se ha determinado por parte de la FIFA. Lo que se debería hacer, en el largo plazo, es eliminar las Copas nacionales, reducir el número de equipos por campeonato a 16 (como sugiere la FIFA) y subdividir la temporada en una regular season y los play offs.

En la primera, tendríamos 30 fechas (15 de ida, 15 de vuelta); luego, en base a los resultados, los ocho primeros entrarían en la lucha por el título en un fixture predeterminado, según el modelo tenístico y con partidos de ida y vuelta, a través de cuartos de final, semifinales, finales, lo que nos daría 5 o 6 fechas adicionales, dependiendo si la final es única o en dos partidos. Igualmente, los últimos cuatro entrarían a un playout con cuatro equipos de segunda división para determinar los ascensos. De esta manera, no se superarían las 36 fechas, dejando mucho más espacio para las selecciones nacionales; por otra parte, prácticamente todos los equipos estarían involucrados a muerte hasta la última fecha de la regular season, a diferencia de lo que sucede ahora, donde, de 20 equipos, 6-7 luchan por la Champions y la UEFA, y 5-6 por no descender. Los otros 8-9 pasan los últimos dos meses mirando los partidos en la tv, o casi.

Pero estas son simples fantasías. Los derechos pagados por la emisión de los partidos son unan fuente de ingresos cada vez más determinante para los equipos, por lo que más bien se está yendo hacia un aumento despropositado de los partidos a jugarse, con los efectos deletereos sobre la calidad de los torneos, como estamos experimentando en esta temporada.

Regresando a la Champions: los partidos de las últimas semanas han empezado a sembrar dudas sobre el resultado final de estos cuartos de final. Vamos a pasar en reseña los cuatro emparejamientos y ver qué es lo que puede suceder.

  • PSV Eindhoven - Liverpool: cuando los holandeses eliminaron al Arsenal, se encontraban en un pico de juego notable, dominando también en su campeonato con amplia ventaja sobre el Ajax, pero a partir de ese momento el bajón ha sido notorio, y ya no puede dedicarse exclusivamente al torneo continental. Por otra parte, el Liverpool viene de eliminar a los campeones del Barcelona y, para variar, ya está fuera de los juegos en la Premier League, por lo que su único objetivo es la Champions; como si no bastara, tienen la ventaja de jugar en casa el partido decisivo. La única manera que tiene el PSV de pasar es ganando sin goles en contra el primer partido, para obligar a los ingleses a salir con todo en el retorno. Complicado. PSV: 25%; Liverpool: 75%.
  • Milan - Bayern: clásico ejemplo de como varían los momentos en el fútbol. Antes de los octavos de final, este emparejamiento estaba definido. El Milan venía con el empuje generado en la liga italiana, donde escaló posiciones de manera vertiginosa, recuperando los puntos de penalización que le asignaron; el Bayern navegaba en una crisis de identidad que llevó a la salida de Magath. Pero luego han logrado eliminar al Real Madrid y, este fin de semana, derrotar al puntero de la Bundesliga, el Schalke 04; mientras que los milaneses primero sufrieron lo indecible para dar cuenta del modesto Celtic Glasgow, y después perdieron el derby con el Inter, frenando su carrera hacia la Champions. Así, de golpe, la eliminatoria está más pareja que nunca. El Bayern tiene el segundo partido en casa, el Milan más calidad y sabe como jugar estos partidos. Milan: 55%; Bayern: 45%.
  • Roma - Manchester United: aquí si no veo muchas posibilidades de sorpresa. El Manchester ha sido, por casi toda la temporada, el mejor equipo de Europa y cuenta con un Cristiano Ronaldo imparable y (milagrosamente) goleador; la Roma se arrastra penosamente a 20 puntos del Inter en la liga italiana, aún sin penalizaciones. Claro, eliminaron al Olympique Lyon, pero aprovecharon el empate sin goles del primer partido; va a ser difícil lograr mantener el arco en cero contra Rooney y compañía. Roma: 20%; Manchester United: 80%.
  • Chelsea - Valencia: partido equilibrado entre dos equipos poco espectaculares y atentos a la fase defensiva, pero muy irregulares durante la temporada. El Valencia ha demostrado saber jugar perfectamente al contragolpe de visita, pero tiene jugadores importantes sancionados por la tangana frente al Inter; mientras que el Chelsea cuenta con un Drogba intratable y un Shevchenko que normalmente se despierta en Champions más o menos a estas alturas. Si el Chelsea gana el partido de ida, la cosa está hecha, porque el Valencia es incapaz de construir juego. Chelsea 65% - Valencia 35%.
Esperemos que las expectativas por estos partidos se mantengan; y en todo caso, las semifinales se preanuncian espectaculares (qué tal un Liverpool - Chelsea y un Milan - Manchester?). Mérito, en buena parte, de una fórmula lógica para organizar el torneo. A comprar pop corn y disfrutar.


lunes, 2 de abril de 2007

Los secretos de la Antártida - IV

Finalmente, se termina esta serie de posts sobre los secretos en la evolución del hombre y el surgimiento y caída de una civilización avanzada antes de la conclusión de la última era glacial. En las entradas anteriores (parte I, parte II, parte III) se han presentado las teorías presentadas por un grupo de estudiosos que han desafiado la historiografía tradicional, así como las conclusiones muchas veces poco sustentadas de la arqueología ortodoxa. En base a los aportes de estas personas, es posible extraer algunas conclusiones puntuales sobre los temas presentados.

1. Debido a impactos de cuerpos celestes sobre su superficie, la Tierra o por lo menos su delgada costra terrestre pueden desplazarse respecto al eje de rotación del planeta. Esto conlleva una dislocación de los polos y por lo tanto de las zonas en las que se acumulan los glaciares polares, de manera que lugares de clima temperado terminan cubiertos por kilómetros de espesor de hielo macizo: es decir, una glaciación. El estudio del movimiento de los polos magnéticos indica que los últimos desplazamientos se dieron justamente en correspondencia del inicio y el fin de la última glaciación.

2. Por lo tanto, ese movimiento que generó las capas de hielo que cubrieron las franjas temperadas del hemisferio norte por casi 70 mil años también permitió que la Antártida se encontrara en latitudes más o menos equivalentes a la Europa actual, con un área superior a ésta. Por lo tanto, libre de hielos y con amplias posibilidades de desarrollar una fauna y flora propias, así como albergar al ser humano.

3. Curiosamente, existe un vacío evolutivo entre el Homo sapiens y el hombre de Cro Magnon, habiéndose comprobado, trámite los exámenes de ADN, que este último no deriva del hombre de Neanderthal, el cual representa un punto medio entre esos estados sucesivos. Por lo tanto, es lógico que un "proto Cro Magnon" se haya generado en algún lugar del mundo un par de decenas de miles de años antes de la llegada de su descendiente al resto del mundo, donde en poco tiempo su mayor desarrollo tecnológico e intelectual habría vaporizado al Neanderthal. A la fecha no se ha encontrado un solo resto de este eslabón perdido, al menos no en tierras conocidas y exploradas.

4. Es posible que, frente a la llegada de los hielos en zonas antes templadas y populadas por Neanderthals y Homo sapiens, los primeros hayan podido utilizar sus mayores habilidades adquiridas para hacer frente al frío, mientras que los segundos se habrían visto obligados a emigrar al sur... y por lo tanto también a la Antártida sin hielos. Allí, en un ambiente ideal y sin la competencia de los Neanderthals, habrían realizado ese salto evolutivo, a través de algunos rápidos estadios intermedios, cuyos restos no se han encontrado por estar enterrados precisamente en ese continente. Una vez convertido en Cro Magnons, habrían regresado a los otros continentes (hace 40 mil años), suplantando al Neanderthal incluso en las zonas con condiciones de vida más difícil.

5. Los que se quedaron en la Antártida, si embargo, gozaron de buenas condiciones por otros 30 mil años. Considerando que los Cro Magnon que habitaron Europa se demoraron poco más de 20 mil años en pasar de la cavernas a la era nuclear, no es descabellado que en aquel territorio relativamente aislado se hubiera podido gestar una civilización avanzada, cuyo desarrollo llegaría, en el caso más conservador, a dominar tecnologías que nosotros hemos podido emplear sólo a partir del siglo XIX: la electricidad, el magnetismo, los cronómetros, herramientas cartográficas de alta precisión, telescopios precisos, naves capaces de circumnavegar el planeta, etc. etc. Esta civilización corresponde a lo que normalmente se denomina Atlántida.

6. Alrededor de la mitad del XI milenio a.C., un nuevo impacto habría llevado la Tierra y sus continentes a recuperar posiciones similares a las mantenidas antes de la última glaciación. Más allá de eventos sísmicos, volcanes, tsunamis de enorme magnitud, la Antártida se iría convirtiendo rápidamente en el enorme freezer que conocemos. Los pocos supervivientes de aquella civilización habrían intentado, en varias etapas, escapar a territorios más aptos a la vida (América del Sur, México, Egipto, Mesopotamia, Sudeste asiático), llevando consigo lo mínimo indispensable para su traslado y supervivencia. Éstos serían los famosos civilizadores blancos y barbudos nombrados en todas las leyendas alrededor del mundo, que escapaban de una tierra desaparecida en las aguas y llegaban del mar con un cargamento de conocimientos y tecnologías.

7. Entre estos items indispensables para la navegación se encontrarían planisferios y mapas astronómicos. Los primeros serían la fuente de los portolanos y de los mapas que representan a la Antártida (Piri Reis, Buache, Kircher, Fineus, etc.); los segundos permiten entender la perfecta comprensión de la astronomía por parte de los antiguos y las similitudes, por ejemplo, en nombrar las constelaciones zodiacales.

8. Una vez llegados a sus nuevas tierras, se habrían esforzado por dejar constancia de la fecha en la que su patria había sido destruida, intuyendo que la única forma de hacerlo, debido a las variaciones en los calendarios que se darían en el futuro, era notificando qué constelaciones se encontraban en el cielo en puntos y fechas relevantes, como el surgir del sol en el equinoccio de primavera (que por su significancia equivaldría a las 00:00 de nuestro primero de enero). Sabían que el conocimiento de la precesión de los equinoccios llevaría antes o después a identificar con exactitud esa fecha. Así tenemos monumentos en todo el mundo que representan o están alineados con esos tiempos.

9. Lo más probable, sin embargo, es que esos primitivos civilizadores no hayan realizado los monumentos, limitándose a planificarlos con todo el detalle posible. Así mismo, debido a los problemas intrínsecos y al atraso de los pueblos que los recibían, no pudieron reconstruir su tecnología más avanzada, limitándose a lo básico para la supervivencia, empezando por la agricultura (revolución neolítica) y la arquitectura básica (primeras ciudades). Seguramente colocaron sus herramientas o máquinas en lugares seguros, para ser utilizadas cuando sus atrasados alumnos pudieran emplearlas. Pero en pocas generaciones esos secretos serían olvidados, quedando sólo un recuerdo mítico, archivado en leyendas.

10. Algunos miles de años después, en las zonas del globo más adelantadas en esa época, se dio el redescubrimiento de esa tecnología, lo cual llevó a la realización de los grandes planes ideados años atrás. Sin embargo, al no saber como efectuar el mantenimiento de esas máquinas, o no poder extraer las fuentes de energía necesarios, no fue posible replicar ese avance tecnológico. Por eso hay casos como el de las pirámides de Egipto, que se generan en toda su magnificencia en pocas décadas, alcanzando su pico muy rápido y con pocos e irrelevantes antecedentes, antes de decaer de manera abrupta, incluso durante la construcción de los edificios, sin que se pudiera construir algo similar nunca más. De esta manera, la tecnología de los Atlántidos o Antárticos terminó por regresar definitivamente al olvido.

De esa civilización avanzada, generada y desaparecida en base a impactos con cuerpos celestes, no quedan más que leyendas. Sin embargo, la exploración detallada de nuestro planeta, el afloramiento de textos, mapas y artefactos inexplicables y nuestro propio avance tecnológico nos permite echar una nueva luz sobre los eventos narrados, y tener la posibilidad de afirmar que esas historias deben tener un fondo de verdad mucho más amplio de lo que se piensa.

El siguiente paso sería ir a la Antártida y comenzar un plan masivo de excavaciones, especialmente en las zonas costeras o en los valles que yacen sumergidos por el hielo. Como es notorio, esto no podrá ser efectuado debido a las extremas medidas de seguridad y protección ambiental empleadas en el continente helado. Sin embargo, bastaría un hallazgo mínimo para poder impulsar la exploración de esas tierras desconocidas y llenas de secretos.

Es hora de obtener finalmente las respuestas a tantas interrogantes sobre nuestro pasado, y descubrir lo que la Antártida nos esconde.


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Y los incautos a la fecha son...