Pasando al análisis de la ceremonia en sí, tuvo sus altibajos, con puntos muy altos y absolutamente bienvenidos y puntos muy flacos y dignos de toda reprobación.Empecemos con las buenas noticias.
jueves, 26 de febrero de 2009
Slumdog Oscar
miércoles, 18 de febrero de 2009
Oscar 2009: perro de barriada millonario?
Película extranjera: hay reglas no escritas en este premio que siempre se deben considerar. 1. Si hay una película sobre el Holocausto, ésta va a ganar; 2. En la duda, ganan los franceses; 3. En cualquier otro caso, gana quien más se acerca a los dos casos anteriores. Este año hay una película francesa y una israelí (no relacionada con los nazis pero sí con la guerra)... entre ellas está la cosa.
C: Should & Will: Waltz with Bashir
P: Should: The class; Will: Waltz with Bashir
Película animada: hasta la entrega de los Annie Awards, todo esto estaba cerrado para Wall-E. Pero la debacle del robotito contra Kung fu panda (que barrió de forma escandalosa) ha dejado la duda... aunque considerando que no son los especialistas los que votan en los Oscars...
C: Should & Will: Wall-E
P: Should & Will: Wall-E
Efectos visuales: desde un punto netamente técnico lo conseguido en Benjamin Button es notable... y están mucho más justificados e insertados en la trama que en los otros dos candidatos.
C: Should & Will: The curious case of Benjamin Button
P: Should & Will: The curious case of Benjamin Button
Edición de sonido: las explosiones de The dark knight deberían cobrar bien aquí... esta película se convertirá en el standard de calidad cuando quieran probar un home theatre en las tiendas...
C: Should & Will: The dark knight
P: Should: Australia; Will: The dark knight
Mezcla de sonido: muchas veces se desmarca del premio anterior, por motivos que no terminan de convencerme del todo, y suele ir a una película no tan huge.
C: Should: The dark knight; Will: Slumdog millionaire
P: Should: The dark knight; Will: Wall-E
Canción: hay demasiada excitación por la música de Slumdog millionaire y Peter Gabriel entró en polémica con la Academia antes que acaben las votaciones, y además no nominaron a Bruce Springsteen por The wrestler, así que salvo una repartición brutal de votos, el Oscar debería seguir ritmos orientales.
C: Should: Down to earth (Wall-E); Will: Jai-ho (Slumdog millionaire)
P: Should & Will: Down to earth (Wall-E)
Banda sonora: ídem como en el caso de la canción, pero esta vez es India vs. la magnífica partitura de Desplat para Benjamin Button; aunque desde mi punto de vista es discutible la ausencia de The dark knight.
C: Should: The curious case of Benjamin Button; Will: Slumdog millionaire
P: Should: Milk; Will: The curious case of Benjamin Button
Maquillaje: ver el comentario de efectos visuales, y mi crítica a Benjamin Button para más referencia. O cualquier foto que encuentren de los protagonistas a una edad que no sea la real.
C: Should & Will: The curious case of Benjamin Button
P: Should & Will: The curious case of Benjamin Button
Edición: aquí si tengo un poco de incertidumbre entre The dark knight y Slumdog millionaire. Me parece que la cosa está pareja y dependerá de la simpatía más que de una cuestión técnica.
C: Should: The dark knight; Will: Slumdog millionaire
P: Should & Will: The dark knight
Vestuario: las cintas de época la tienen fácil. Y Keira Knightley tenía el mejor vestido el año pasado y no ganó: it's payback time. Y en este caso, viva el exceso... casi da ganas de ser Robespierre...
C: Should & Will: The duchess
Cinematografía: aunque tenga un aire muy tonyscottesco, me parece que en este caso no hay dudas. Pero extraño la presencia de In Bruges y a Australia.
C: Should & Will: Slumdog millionaire
P: Should: The curious case of Benjamin Button; Will: The dark knight
Dirección de arte: me huelo un premio de consolación para la crew artística de Benjamin Button; y el hecho que la cinta transcurra a lo largo de épocas muy distintas y todas correctamente visualizadas aporta a esa sensación.
C: Should & Will: The curious case of Benjamin Button
P: Should: Revolutionary Road; Will: The curious case of Benjamin Button
Guión adaptado: no puede escapar de las manos de Slumdog millionaire. Pero que no esté The dark knight aquí es simplemente vergonzoso. Travesty total.
C: Should & Will: Slumdog millionaire
P: Should: The curious case of Benjamin Button; Will: The reader
Guión original: me encantó In Bruges, como dejé muy en claro en su ocasión, pero creo que la Academia debe sentir que la nominación fue suficiente premio. Supongo que Wall-E sería mi segundo favorito, pero es un dibujo animado... quedan Milk y dos indies. Creo que en ese caso no hay incertidumbre.
C: Should: In Bruges; Will: Milk
P: Should: In Bruges; Will: Wall-E
Actriz de reparto: me dicen por ahí que la favorita es Penélope. Pero en esta categoría he visto de todo y hasta más... a parte los otros premios de actuación parecen estar predefinidos, y se necesita alguna sorpresa, y tal vez que sea de color... lo que sí, estoy 100% seguro que la victoria no sale de esta terna: Cruz, Davis y Tomei.
C: Should: Marisa Tomei (The wrestler); Will: Viola Davis (Doubt)
P: Should: Amy Adams (Doubt); Will: Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona)
Actor de reparto: todavía hay alguna duda? Why so serious? La única incógnita, donde más bien aceptaría apuestas, es quién recogerá el premio y qué tan lacrimógeno será el discurso de agradecimiento...
C: Should & Will: Heath Ledger (The dark knight)
P: Should & Will: Heath Ledger (The dark knight)
Actriz: por todos lados oigo que es un vis à vis entre Streep y Winslet (las otras 3 deben estar felices con la nominación), pero no veo como este premio se le puede escapar a la dulce Kate... aunque no sea premiada exclusivamente por su actuación en The reader. Pero le toca.
C: Should & Will: Kate Winslet (The reader)
P: Should: Anne Hathaway (Rachel getting married); Will: Kate Winslet (The reader)
Actor: aquí sí hay lucha de pesos pesados (?). Langella y Jenkins son actores minoritarios, traídos correctamente al escenario luego de años de roles secundarios; Pitt es la superestrella que decora la alfombra roja. Y en mi lista ideal falta Colin Farrell (In Bruges). Pero Rourke y Penn tienen roles donde redefinen su propia presencia. No apto para cardiacos.
C: Should: Mickey Rourke (The wrestler); Will: Sean Penn (Milk)
P: Should: Brad Pitt (The curious case of Benjamin Button); Will: Mickey Rourke (The wrestler)
Director: Danny Boy, Danny Boy, Danny Boy (sobre las notas del bridge de Tubthumping, de Chumbawamba)... agréguenle un "le" en cada repetición. Y vergüenza a la Academy por no nominar a Chris Nolan.
C: Should & Will: Danny Boyle (Slumdog millionaire)
P: Should & Will: David Fincher (The curious case of Benjamin Button)
Película: la mejor película del año es, a mi parecer y sin que me tiemble la mano, The dark knight, pero ni la nominaron...así que sí o sí, tenemos festejo en el subcontinente. Bollywood, levántate y celebra a tus hijos (?).
C: Should & Will: Slumdog millionaire
P: Should: The curious case of Benjamin Button; Will: Slumdog millionaire
El 22 sabremos los resultados. Jai-ho!
lunes, 16 de febrero de 2009
Valkyrie (la película)
Regresando al film, no es perfecto ni mucho menos. La impresión que me deja es de una logradísima reconstrucción o dramatización de los eventos, algo así como una producción de The History Channel con budget millonario y cast de lujo. Creo que la necesidad de adherirse a una historia llena de detalles, personajes y eventos termina impidiendo un resultado más redondo en términos exlcusivamente dramáticos; la interminable cola de generales, coroneles, tenientes, etc etc, a veces identificados explícitamente, otras no, otras mencionados en passant, termina siendo más que un compendio fructífero de personalidades, una galería del who's who de la cinematografía británica.
La estrategia es en sí misma válida, porque permite ubicar a las docenas de participantes tan sólo con verlos, cosa que hubiera sido imposible de hacer utilizando su nombres cacofónicamente prusianos. Pero como decía antes, hay una sobrepoblación de papeles que termina asixiando el desarrollo de la película; tal vez hubiera sido recomendable fusionar algunos generales (Witzleben y Beck, por ejemplo, o Quirnheim y Olbricht) para tener menos piezas que mover en el tablero y minutos valiosos que reasignar.
No me voy a meter mucho con la precisión histórica del relato, especialmente luego de haber dicho que había que fusionar a gente como Witzleben y Beck (dos generales valiosísimos y completamente distintos por miles de motivos); así que si las heridas de Stauffenberg son provocadas por un ataque aire-tierra, y no por la caída de su avión, no lo considero una situación de vida o muerte. Ídem la presencia de Tresckow en una reunión con el protagonista, algo imposible porque nunca se cruzaron en Berlín debido a sus respectivas asignaciones. Dentro de los límites lógicos, hay un respeto por los sucesos que se cuentan que va muy por encima de la media hollywoodense; y para un WW2 fan como yo, es algo invalorable.Es difícil que Valkyrie sea recordada en el futuro como una gran película; pero es una correcta representación de un momento trascendental en la historia que, enfocado con un punto de vista ligeramente menos respetuoso o con más tela sobre la cual pintar, hubiera permitido trascender el aire documental que la permea inexhorablemente.
lunes, 2 de febrero de 2009
El caso curioso etc etc etc

Hace un tiempo discutía el mérito de las adaptaciones literarias a la pantalla grande. En ese post individuaba cuatro puntos importantes que deberían ser salvaguardados al hacer esa transicion: el espíritu de la historia, el carácter de los protagonistas, la peculiaridad de los momentos más importantes, y los diálogos o frases más representativas. Los eventos en sí mismos pueden ser alterados, al igual que su orden o la participación de los personajes, pero si se respetan los aspectos mencionados se termina con un producto fiel, que no leal, a la matriz de la cual surge. Pero The curious case of Benjamin Button va mucho más allá y adapta ex novo la idea a la base del cuento de F. Scott Fitzgerald, y punto: el tiempo es otro (todo se traslada unos 60 años hacia adelante), los eventos también, los personajes igual; lo que queda es el protagonista y la manera en que el desarrollo inverso de su vida atraviesa sus relaciones con los demás. ¿Basta esto para considerarlo una adaptación? No creo. El guión termina teniendo más originalidad que muchos scripts que olvidan acreditar paternidades no reconocidas, pero evidentes aún sin necesidad de exámenes de ADN. Pero las reglas son las reglas, el copyright es el copyright. Queriendo ser malpensado y poco original (ver aquí un ejemplo brillante al respecto, y aquí uno más detallado), ésta parece en realidad mucho más una adaptación de Forrest Gump, o mejor dicho una readaptación, considerando que el guionista de ambos películas es Eric Roth... una similitud termina por replicar también los puntos fuertes y las debilidades de aquella cinta.
El otro lado de la moneda es que nos enfrentamos a una narrativa totalmente episódica, en tomos casi autoconclusivos y con personajes propios, que probablemente se prestaría más a una miniserie que a un largometraje, por más extenso que éste sea. Por eso, quizás, en TCCOBB se ha requerido incluir un epílogo en el que reaparezcan justamente los coprotagonistas de Benjamin en cada viñeta (el pigmeo, el marino, la esposa del espía, etc etc), una especie de reminder aglutinante de los capítulos precedentes. Al final toda subtrama se diluye en el tema principal: Button está en un camino personal y nadie puede acompañarlo salvo por pequeños tramos. Incluso Daisy termina entrando y saliendo de su vida (como Jenny con Forrest Gump) de forma alternativa y con excusas cada vez más improbables. Nunca una tagline fue tan apropiada como la de este film: Life isn't measured in minutes, but in moments. Se hubiera agradecido, tal vez, una concatenación más fluida de todos esos moments.
Lo que sí se debe reconocer es que el acabado de la película es impresionante. Las actuaciones son de alto nivel a lo largo de toda la línea, con mención especial para Flemyng (que permite captar todo el remordimiento acumulado del padre de Benjamin) y Henson; David Fincher logra colar su estilo personal, oscuro y ominoso, incluso en una historia que podría haberse ido por el lado pastel de las cosas; la música de Alexander Desplat subraya a la perfección el relato; la fotografía es impresionante, la dirección de arte súper detallada, y un largo etcétera. Pero donde las cosas superan incluso la excelencia es en el apartado de maquillaje y efectos especiales aplicados a los protagonistas. Como sample, revisen el envejecimiento progresivo de Cate Blanchett a lo largo de la historia, desde joven bailarina de piel de porcelana, hasta anciana agonizante y decrépita, con todos sus estadios intermedios; y ni qué decir de Benjamin Button, especialmente en su infancia o mejor dicho primeros años de vida: es imposible ver donde termina el maquillaje y empieza el efecto especial, el mo-cap, el uso de dobles, o cualquier otra treta ingeniosa.
En conclusión, estamos hablando de una película efectiva, dramáticamente sensible, capaz de conmover más por el tema que trata que por la eficiencia en el relato; y con el aliciente de ser la adaptación más libre que jamás haya visto. martes, 20 de enero de 2009
Sex & the movies
Siguiendo con la sección cinematográfica semanal, y saltando ciertos problemas de salud de los que hablaré en detalle en otra ocasión, toca revisar dos películas con poco o nada en común, salvo un cierto desenfado a la hora de presentar a sus protagonistas en pelotas o, aún más prosaicamente, copulando. Y lo mejor de todo, ambas logran revelar a sus personajes a plenitud gracias a esas escenas.
La primera escena de la película es una sesión amatoria doggy style entre Andy y Gina donde él, mirándose al espejo, parece pasarla mucho mejor que ella, aunque ambos coincidan en la extraordinariedad del evento (o de la calidad del mismo), comparada con su quehacer cotidiano. Unos cuantos metros de celuloide más adelante, unas recriminaciones al respecto (del tipo en Río no eras así) confirmarán la veracidad de esa impresión. Y peor aún luego de ver a Hank y Gina conversando tranquilamente casualmente después de uno de sus encuentros clandestinos. En esas tres escenas donde la desnudez es el común denominador (minutaje total: no más de 10'), ya han quedado claros el carácter de los tres personajes y sus principales falencias. Y todo esto sin que se haya avanzado un paso en el plot de la cinta.
Y aún así, son las actuaciones las que venden el producto mejor que nada, aunque me atrevería a decir que o bien el casting es uno de los más inspirados de la década, o Kelly Masterson había pensado exactamente en esos actores para su debut como guionista. Porque luego de la simple descripción de Andy y Hank, uno se da cuenta que Hoffman y Hawke corresponden perfectamente a ese identikit. Y ni qué decir del rostro perennemente desencajado y nervioso de Albert Finney, a veces simplemente sobrecogedor. Marisa Tomei, en un rol menor pero con discreto porcentaje de calateo (?), consigue hacer creíble y tridimensional a Gina, que de otra forma habría sido poco más de un expediente para enrevesar la trama.En resumen, es un producto altamente recomendable, y las boobies constituyen la cereza sobre el pastel. Nunca mejor dicho.
Extrañaba ver una película ambientada en la China ocupada por Japón antes y durante la WW2. Luego del one-two punch de The last emperor y Empire of the sun, en las últimas dos décadas no habíamos tenido grandes películas que se desarrollaran en ese espacio-tiempo. Cuando me enteré que Ang Lee ponía una pieza más en el incomprensible puzzle de su filmografía (encuentren rasgos comunes entre Sense and sensibility, The ice storm, Crouching tiger hidden dragon, Hulk y Brokeback Mountain... y no valen explicaciones freudianas!), armando un drama erótico de época entre Shanghai y Hong Kong en los '40s. Count me in!Wang (Wei Tang) es una joven estudiante que termina involucrada en una improvisada pandilla de la resistencia anti japonesa, en gran parte por su atracción por un colega politizado, Kuang (Lee-Hom Wang). La primera víctima de su lucha es individuada en Yee (Tony Leung), un colaboracionista al cual tienen acceso a través de su personal de seguridad. Wang finge ser la esposa de un exportador de éxito llamado Mak (Johnson Yuen), e ingresa sin mayor esfuerzo en el círculo social (y té de tías adjunto) de Yee, logrando atraer inmediatamente la atención del impasible funcionario. Pero cuando la sangre parece a punto de llegar al río, Yee se manda mudar y la operación queda cancelada, la banda desbandada, Wang vuelve a ser Wang... hasta que unos años después las circunstancias la obligan a regresar sobre sus pasos, hasta convertirse en la amante (y posible asesina) de un Yee cada vez más aliado de los invasores.
A lo que íbamos: sí, las escenas de sexo son realmente escandalosas, por lo menos para el nivel de erotismo acostumbrado en una pantalla grande agobiada por la censura; he visto softcore mucho más recatado de lo que muestra Lee. Es más, me aúno a quienes sospechan que algo ahí no cuadra con los parámetros de la ficción, la actuación, la simulación. Para decirlo à la créole, Mr. Leung se la ha pasado cañón (?) y ha metido sus buenos golazos (??), y que no me vengan después con que ser actor es un trabajo sufrido, porque, las cosas hay que decirlas como son, Ms. Tang es todo un bombón, y de esos súper flexibles, para más inri. Bien ahí (?).
Ang Lee, a estas alturas de la vida, no tiene ya que demostrarle nada a nadie, así que me parece genial que siga con su zigzagueante camino a través de géneros, épocas, países, estilos, censuras. El hombre sabe como contar una historia, punto y a parte. Tony Leung, por su parte, me sorprende en cada película en que lo veo. Para los que no lo ubican, era el equivalente de Leonardo di Caprio en Infernal Affairs (remakeada por Scorsese en The departed) y el maestro espadachín reflexivo y casi zen en Hero: nada haría pensar en que lograría meterse tanto en la piel de un despiadado (y medio sexópata) traidor de su patria, con todas las contradicciones imaginables en un personaje así. Pero la que se lleva el premio mayor es la ostracizada Wei Tang, boicoteada en patria por la impávida exhibición de sus encantos y retuerzos; pero hay mucho más detrás de eso. Revisen, en particular, su actuación en la obra de teatro al principio de la película, y sobre todo las interminables partidas de mahjong con la esposa de Yee (Joan Chen) y sus amigas. Esta chica tiene futuro y tiene mi voto.
Me parece que lo único que le faltó a Lee fue comprimir un poco la historia, porque la duración que tiene es, por decirlo de alguna forma, poderosa (157 minutos). Hay partes que con una edición un poco más estricta habrían subrayado mejor el impacto de los puntos realmente importantes, incluyendo, por supuesto, toda las proezas amatorias de los protagonistas... Pero Lust, caution tiene méritos de sobra para ganarse la paciencia del espectador. Y a los que no les basta, fast forward hasta que empiece el festín...
lunes, 12 de enero de 2009
Cinemática
Hay muy pocas veces en que una película logra tomarme completamente desprevenido, con la guardia baja, los pantalones en los tobillos. Sigo con demasiada atención los chismes de este mundo y los puntos de vista encontrados sobre los estrenos como para no tener una expectativa más o menos formada sobre lo que voy a ver. En numerosas ocasiones lo que observo se disocia de lo que esperaba, pero dentro de un rango normal, aceptable, diría yo hasta lógico, considerando esa historia que de gustos y colores, bla bla bla. Pero en este caso, ha sido como pedir pizza por delivery, recibir algo que asemeja en todo y por todo a una pizza, y a la hora de comerla darse cuenta que es en realidad un postre sublime, dulce, delicioso, algo que nunca podrá olvidarse... si antes no se ha devuelto el envío con amenazas de muerte al repartidor, claro está. Martin McDonagh es un exitoso plawright londinense de origen irlandés, autor entre otras obras de The lieutenant of Inishmore, recientemente propuesta en un teatro local; en los últimos tiempos, sin embargo, parece haber dejado de lado las tablas por el écran con resultados encomiables, como testimonian el Oscar a mejor corto del 2006 con Six shooter (también protagonizado por Gleeson) y este promisorio debut en el largometraje, nominado a 3 Golden Globes. Y ha sido justamente la colocación de la película en la categoría de Comedia / Musical para esa ceremonia lo que terminó de desubicar mi percepción previa de In Bruges: porque se vea por donde se vea, ésta no es una comedia. La definición más apropiada que se me ocurre ahora es algo como descorazonador y desesperado drama de redención humana, con diálogos agudos y ocasionalmente muy cómicos. Pero supongo que todavía no inventan esa categoría en los premios de Hollywood, o sea...
Gran parte del mérito en la verosimilitud del personaje va a Colin Farrell, que resurge a los fastos de Tigerland o Phone booth, cuando era la next big thing del cine, recordando que detrás de ciertos comportamientos dudosos, o erráticas elecciones de personajes, se esconde un estupendo actor. Brendan Gleeson, abonado a roles de gigante tonto (Braveheart, Gangs of New York, Troy), convierte a Ken en un profesional sensible, calmado, preocupado por el lento descalabro emocional de su pupilo, y con sus propios demonios por exorcizar. Finalmente, Ralph Fiennes se roba el show con el retrato nervioso y agresivo de un jefe que no está acostumbrado a recibir negativas, y sin embargo es capaz de ser fiel a una ética, retorcida y personal cuanto se quiera, pero al fin y al cabo comprensible. In Bruges es una película entrañable y rica de texturas, una agradable sorpresa que se va explicitando en cada esquina, tal y como sucede a Ray con la ciudad homónima: y es imposible resistir semejante encanto.
Si hay algo que detesto en una película es que me reiteren un punto hasta causarme náuseas, y peor aún si se hace con el intento notorio de extraerme lágrimas de forma subrepticia. Siempre he pensado que una cinta tiene que ganarse los sentimientos que genera, y no manipular adrede al espectador con truquitos de cuarta categoría. También le he agarrado cierta tirria a guiones innecesariamente enredados, cuya falta de linearidad es instrumental a esconder aspectos vitales de la trama para causar un big bang en el tercer acto. Es por eso que soy el primero en sorprenderme con el impacto crudo y devastador que se puede obtener jugando muy cerca de ambos límites, a veces casi sobre la misma línea. Y si Muccino se dejaba llevar por la corriente en su azucaradísima opera prima made in USA (The pursuit of happyness), aquí demuestra un pulso notable para frenar justo antes del barranco.
Evaluar la performance de Big Willie resulta más complicada porque el personaje en sí es esencialmente incoherente en su proceder, y carece por lo tanto de una evolución ortodoxa dentro de los márgenes de la película. A ojo, creo que está un escalón debajo de sus dos actuaciones "serias" anteriores (es decir, sin considerar a Hancock), en The pursuit of happyness y I am legend. Lo cual no quiere decir que esté mal, ni mucho menos:Los Golden Globes dejaron varias cosas para el recuerdo. El premio a Heath Ledger como actor de reparto (no acepto apuestas sobre su segurísimo Oscar), el doblete de Kate Winslet cono actriz de drama y supporting (aunque viciado porque ambos papeles son en realidad protagónicos), y sobretodo la confirmación que Slumdog millionaire es el favorito prohibitivo para los Academy Awards (4 globos sobre 4 nominaciones, incluyendo las 3 grandes, película, director y guión). La presencia sarcástica de Ricky Gervais y Sacha Baron Cohen, que confirmaron que el humor británico se come vivo al americano. El efecto botox en muchos rostros del público (Eastwood y Weaver über alles). El considerable bajón de peso de Tom Cruise. El vacío total de premios de The curious case of Benjamin Button, Frost/Nixon, Doubt y Milk (que ni había sido nominado), firmes candidatos a la quiniela de mejor película en quince días. El triste hecho que Demi Moore se veía más joven que su hija, a la sazón Miss Golden Globe 2009.
