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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Ave, Pippo

No importa que el primer gol sea 90% responsabilidad del césped resbaloso de San Siro y de Casillas.
No importa que el segundo tenga origen en un fuera de juego de metro y medio.
No importa que nos hayan empatado en la penúltima jugada.
No importan los 37 años de edad.
No importa que 27 de los 70 goles en copas los haya marcado con la camiseta de la Juve.
No importa que muchos digan que no merece estar por encima de Gerd Müller y de Raúl.
No importa que le falten aún 3 goles para igualar a Baggio en el ranking all-time de goleadores italianos.

Pippo Inzaghi está en la historia por partidos como el de hoy, por goles como éstos, por resultados imposibles conseguidos contra equipos superiores sólo gracias a su existencia en el gramado. Y tenerlo en el Milan en los últimos 10 años ha sido un honor, una bendición, la gloria absoluta.

Ave, Pippo. Tu pueblo te saluda.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Álgebra esférica III (o cómo volver a repartir la torta dejando contentos a todos)


En el primer post de esta serie justificaba mi iniciativa de dar justicia y lógica (?) al Mundial de fútbol; en el segundo, contaba como había encontrado cuál sería una distribución sensata de las plazas disponibles para la Copa. Ahora se viene lo mejor: encontrar la estructura que se tendría que dar a las eliminatorias para llegar a ese número de cupos, tratando de no descontentar a nadie y colando muy solapadamente (?) el sistema de desempates a gran escala.

Para empezar, no quise meterme a buscar fórmulas nuevas, distintas a las que había empleado; me sentía muy satisfecho con ellas y con su representatividad. Pensando y repensando, de pronto se me ocurrió recurrir a mis memorias de los cursos de estadística, donde encontré un indicador genial: el coeficiente de variación (desviación estándar sobre promedio). Se obtiene un porcentaje de dispersión de la muestra examinada, con la ventaja de que es absoluto: permite comparar muestras distintas o valores que no tienen nada que ver. No me lo invento, lo dice wikipedia (?).

Aplicando ese ratio alrededor del valor promedio que había conseguido para cada continente, podía generar rangos de valores bastante precisos dentro de los cuales podría fluctuar en la asignación de cupos sin ir en contra de la historia, la justicia, la hermandad entre naciones (?). El valor inferior del rango sería el número de cupos directos (es decir, el mínimo de equipos asegurados para cada confederación) y el rango mismo el número de equipos que irían a un desempate; de tal forma, el número máximo posible de equipos para una confederación correspondería exactamente al valor superior del rango.

Con los redondeos apropiados (para eliminar decimales por todos lados), las plazas finales quedaron así: Europa 12 cupos directos y 6 al repechaje, América del Sur 3+4, África 3+2, Norte y Centroamérica 2+2, Asia 2+3 y Oceanía 0+1. En total, 22 lugares predefinidos en las eliminatorias y 9 por disputar entre 18 equipos, de forma intercontinental. Fíjense en algo importante: en el peor de los casos, cada continente tendría aseguradas un número igual o superior de plazas respecto a su récord negativo, y en el mejor, superaría su participación más numerosa. Y además, en lugar de los 33 equipos que llegan a las últimas instancias de clasificar con el sistema FIFA (los 31 mundialistas más el par que pierde los repechajes), con el mío serían 40, es decir casi un 20% más.

Cómo mencioné la última vez, no estaba de acuerdo con generar un torneo premundial de varias rondas: me parecía muy objetable bajo varios puntos de vista, en el aspecto logístico, económico e incluso deportivo: ¿tendría sentido seguir compitiendo cuando, por decir, en los cuartos de final ya están todos clasificados? La única alternativa lógica es armar playoffs directos, de ida y vuelta, y a otra cosa mariposa (?), porque te aseguran estadios llenos en los dos partidos, posibilidades inmediatas de clasificación y por lo tanto mayor voluntad de invertir en los desplazamientos por parte de las federaciones, menos fechas a ocupar en el apretadísimo calendario deportivo, etc etc.

Aunque como nada en este mundo es perfecto, el gran problema de este tipo de desempates es que en 180’ uno se juega 4 años de esfuerzos, y un gol afortunado en el primer segundo del primer partido, tal vez como visitante, puede ser defendido a muerte por un equipo inferior. Y toda la estructura lógica detrás de mi propuesta, hasta este momento, se basa en un intento de tener justicia en el reparto de los 31 cupos del Mundial, de manera que participen los mejores equipos del planeta, más allá de su ubicación geográfica.

Por lo tanto, se me ocurrió poner algunas cláusulas que, sin comprometer demasiado las posibilidades de participación de los equipos “chicos” que hubieran accedido a los repechajes, dieran cierta ventaja a los mejores conjuntos. En primer lugar, era evidente que la localía en el segundo y decisivo partido tendría que ser del equipo con mejor ranking FIFA. Pero otra idea me gustó aún más: establecer un sistema de seeding al estilo de los torneos tenísticos o de los playoffs de la NBA; es decir, generar un orden entre los 18 participantes a los repechajes basándose en su posición en el ranking FIFA, y emparejarlos empezando por los extremos: el n. 1 con el n. 18, el n. 2 con el n. 17, etc etc. La única salvedad que dejaría es que no puedan encontrarse dos equipos del mismo continente (de ser el caso, se saltaría un número).

Una vez cerrado el tema de los cupos y de los repechajes, queda un paso anterior a los dos que ya se han tratado: el formato de cada eliminatoria continental que permitiría dar como resultado los 40 equipos que disputarían Mundial y desempates. Un aspecto importante que quería incluir era el exceso de fechas que requieren actualmente las eliminatorias, generalmente debido a la generación de muchas fases intermedias o de grupos demasiado poblados. Pensé que había que ir en tres direcciones muy claras: disminuir al máximo las rondas de partidos, reducir el número de equipos por grupo y tener fases previas en las que se filtrara a los equipos de menor categoría, especialmente en los continentes con más federaciones afiliadas.

En el caso de Europa, que cuenta con 53 equipos, debería haber una eliminatoria previa entre los 34 equipos peor rankeados; los 17 ganadores más los 19 equipos restantes formarían 6 grupos de 6, donde los dos primeros estarían clasificados al Mundial y los terceros irían a los repechajes. En América del Sur, los 10 equipos se dividirían en 2 grupos de 5; los primeros de cada uno irían directamente a la Copa y los terceros a los repechajes, mientras que los segundos desempatarían (ganador al Mundial, perdedor a repechajes) al igual que los cuartos (ganador a repechajes, perdedor a casa). África (52 equipos) tendría una fase previa con 46 países; los 23 ganadores más los siete restantes pasarían a un playoff y los 15 supervivientes se repartirían en 3 grupos de 5: los primeros van al Mundial, el mejor segundo al repechaje y los otros dos desempatan entre sí por el último cupo en la instancia previa.

Para Asia, planteo un sistema similar al africano: preliminares con 38 naciones, fase a eliminación directa entre los 19 ganadores y los 5 que no jugaron, quedan 2 grupos de 6; ganadores al Mundial, segundos al repechaje, desempate entre los terceros cuyo ganador también va a los playoffs. En la CONCACAF la fase previa sería con 30 equipos, los quince ganadores y los otros 5 pasan a una ronda directa, de los cuales salen 10 equipos: 2 grupos de 5, los primeros al Mundial, los segundos al repechaje. Finalmente, para la gente del Pacífico (?), huérfana de canguros y koalas que se fugaron con los amarillos (?), dos grupos de 5 equipos, con desempate entre los dos primeros para un cupo en los playoffs.

Uff qué aburrimiento con tanto número (?). La cosa es que las fechas de la eliminatoria se reducen notablemente tal como quería; excluyendo las fases preliminares y las repescas intercontinentales tanto en el modelo actual como en el que propongo, Europa pasa de 12 a 10 fechas, Sudamérica y CONCACAF de 18 a 10, Asia de 20 a 14, Oceanía de 14 a 12, y África mantiene las 12 que tiene. Mejor imposible.

Y así se concluye esta saga. Yendo en reversa, hemos propuesto cómo modificar la distribución de plazas en el Mundial entre las distintas confederaciones, siguiendo criterios más serios y precisos que los de la FIFA; hemos planteado un sistema de desempates intercontinentales que permitan un mejor filtrado de los equipos clasificados; y hemos estructurado las eliminatorias de cada confederación para que obtengan de forma fácil y lo más rápida posible a sus clasificados. Podría extenderme, porque también tengo ideas sobre cómo deberían modificarse los campeonatos continentales y nacionales, pero me detengo por un poco de decoro (?).

Una última apreciación: Blatter y el fútbol tienen tanta afinidad como Superman y la kryptonita. Sepp, por el bien de todos, vete ya.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Álgebra esférica II (o cómo intentar cuadrar el círculo y vivir para contarlo)


En la primera parte de esta serie, dedujimos cómo los genios de Zürich asignan plazas para los Mundiales en medio de una orgía de favores, votos comprados, ausencia total de justicia deportiva y sobre todo un mínimo de sangre en la cara. Pero eso lo sabíamos hace tiempo. Ahora quiero explicar un poco el camino que seguí en mi intento de devolver la razón a un mundo dominado por tanta locura (?).

Lo primero era determinar qué factores deberían tomarse en cuenta para llegar a los números mágicos (y/o fracciones) de los cuales dependerá la felicidad o la decepción de países enteros. De entrada, llegué a la conclusión que habían dos grandes grupos de variables: uno constituido por características propias de la confederación, como su número de afiliados o la cantidad de cupos asignados para cada Mundial, relativizados a través de todo tipo de ratios, y el otro definido por los resultados obtenidos por los equipos. No voy a aburrirlos explicándoles cada una de las variables que analicé; puedo enviar a quien lo desee la hoja de cálculo completa con todos los datos y fórmulas, aunque dudo que sean comprensibles. Confíen en mi imparcialidad: si se creyeron la inocencia de los sorteos de los mundiales, no les resultará muy complicado hacerlo.

En cuanto a la data que ingresé (cortesía, increíblemente, de fifa.com), tomé los valores de los últimos 10 mundiales, es decir a partir de 1970. No quise ir más atrás por muchos motivos, pero el más fuerte es el deportivo: con toda probabilidad, en México se dio inicio al fútbol (y al Mundial) tal como lo conocemos hoy. Un ejemplo claro es el diferente y menos favorecido trato que recibieron los locales desde ese momento (o eso creía hasta ver el camino de Corea del Sur el 2002...): las victorias de éstos se limitaron a 3 de los 10 campeonatos, y nadie pone en tela de juicio la limpieza de los triunfos de Alemania el ’74 y Francia el ’98, mientras que la única duda sobre Argentina ’78 no depende de favores externos o arbitrales, sino de un adversario comprado/vendido (?)… Por su lado, España no se lució, México se quedó en cuartos de final las dos veces, Italia y Alemania llegaron con sus propias fuerzas al tercer lugar, los USA salieron en octavos, igual que Japón… y Corea me arruina el análisis dramáticamente, pero es la excepción que confirma la regla.

Antes de eso, tuvimos de todo: en el ’66, el gol fantasma de Hurst en la final, el escándalo de Inglaterra – Argentina en cuartos, los fouls salvajes a Pelé en primera ronda; o los favores arbitrales a Chile el ’62 (por ejemplo, las múltiples expulsiones que sufrieron los italianos al jugar contra ellos); o el muy dudoso Italia – España del ’34, cuando el Divino Zamora no atajó en la repetición de un partido, que se había concluido originalmente en empate. Eran otros tiempos, otro público, otra prensa, otra FIFA. La televisión en ese sentido tuvo, creo, un factor deterrentey determinante. Bien por la caja boba (?).

Un detalle final: fíjense en los ganadores y finalistas de estos últimos 10 mundiales: Brasil (3 victorias y una final), Alemania (2+3), Argentina (2+1), Italia (2+2), Francia (1+1) y Holanda (0+2). Pocos y vigentes y favoritos hasta ahora. Ahora revisemos los 8 mundiales anteriores: Uruguay (2+0), Italia (2+0), Alemania (1+1), Brasil (2+1), Inglaterra (1+0), Argentina (0+1), Checoslovaquia (0+2), Hungría (0+2), Suecia (0+1). Otra cosa, ¿no? Uruguay tuvo su último suspiro justamente el ’70 (cuarto) antes de pasar al anonimato total, Inglaterra no ha vuelto a jugar una final a nivel de selección (ni Euro, ni Mundial); Checoslovaquia desapareció y su heredera, Chequia (¿ya se puede llamar así?), no es aún una estrella absoluta, Hungría pelea no ser última en sus eliminatorias y Suecia nunca termina de cuajar del todo. La conclusión que me genera esto es que hay una situación a grandes rasgos consolidada en el fútbol de los Mundiales a partir del tan recordado México '70.

Regresemos a mis cálculos. Una vez vaciados los datos, cada confederación, cómo es lógico, presentó resultados dispares en base las distintas variables examinadas. Pero la conclusión global, a simple vista, era que bajo todo concepto habían dos confederaciones muy disminuidas en cuanto a su representación, casualmente las dos más tituladas: Europa y Sudamérica. La superioridad de las dos se veía disminuida sólo por incluirse en las cuentas el porcentaje de afiliados FIFA por confederación (donde África y Asia recuperaban fuerza). A ojo, a Europa le debían entre 2 y 3 cupos (para quedar en 15 - 16) y a América del Sur entre 0,5 y 1,5 (5 o 6); África y Asia tenían 1 o 1,5 de más (4,5 - 5 y 3,5 - 4 respectivamente), y CONCACAF 0,5 o 1 en exceso (debería estar en 2,5 o 3). Oceanía, para variar, estaba perfecta con su media plaza.

Estaba a punto de gritar al mundo mi rabia preñada de tanto razonamiento y reivindicación (?), cuando me topé con un post del (entretenidísimo) blog LaRedó! dedicado a un tema colateral a mi investigación. El autor se interrogaba sobre la disparidad en las eliminatorias de cada continente, de la que ya hablamos, y sugería dejar un amplio número de cupos (12 de los 31 que se pelean, porque uno siempre es gratis para el local) para ser disputados en un torneo intercontinental premundial, en reemplazo del par de repechajes que hay ahora antes de cada mundial. Su propuesta, bastante elaborada, involucraba también convertir a la Copa Confederaciones (que disputan los campeones continentales, el campeón mundial y el anfitrión) en el torneo olímpico de fútbol y utilizar su sede espacio-temporal (se juega un año antes del mundial en los estadios que albergarán a éste último) para ese Premundial.

Si se dan el trabajo de leer todos los comentarios (o darle como loco al scroll), encontrarán uno mío en el número 255. De entrada, observaba algunas cosas al torneo propuesto: sería muy complicado de organizar, sobre todo por fechas disponibles (debiendo concluirse antes del sorteo, que es a finales del año anterior a la copa, implicaría acabar las eliminatorias regulares casi 7-8 meses antes de lo actual…); los países que lo jugarían no tendrían mucho atractivo para el anfitrión y su público (piensen un partido de primera ronda en Sudáfrica con Polonia vs. Iran); y no sé si muchos equipos de segunda fila querrían gastar tanto dinero para luego quedarse sin nada en la mano. En resumen, no lo veo muy práctico.

Sin embargo, había una idea que me gustaba (y a otros no tanto, cfr. el comentario 256): el hecho de poner en juego muchos cupos entre confederaciones, fuera de las eliminatorias domésticas. Me pareció inmediatamente una excelente forma de equilibrar los pesos políticos, dar más justicia a la distribución de cupos y a la clasificación a un Mundial, y a lo mejor descargar un poco los cronogramas de eliminatorias. Así que empezaba una nueva fase de estudio. Pero eso lo veremos en el próximo post.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Álgebra esférica I (o cómo a veces la pelota no es tan redonda como quieren que parezca)


Antes que todo, una aclaración crucial para esta serie de posts que inicio hoy, sobre las modificaciones que creo necesarias en el fútbol mundial. Todas las ideas plasmadas en ella son fruto de mis razonamientos, pero carecen de cualquier practicidad en cuanto nunca, nunca y más nunca serán puestas en práctica por las autoridades competentes, por motivos que explicaré al final. Por lo tanto, tómense todo lo que diga con pinzas, como si fuera el utópico y ucrónico desvarío de un soñador en pleno trip a base de ácidos (?). O como esa vez en que pasaron una tarde entera decidiendo que harían con el primer premio de la lotería, que obviamente nunca ganaron.

Esta vez he apuntado arriba, muy arriba: nada menos que a la FIFA y al máximo evento deportivo del mundo. Estaba harto de ver desigualdades enormes, injusticias gigantescas, dramas catastróficos causados por un sistema profundamente viciado y manipulado por las altas esferas del deporte rey, con fines bajos y oscuros. Así que dije basta, me puse manos a la obra, y luego de casi una semana de cálculos y reflexiones bien ponderadas, creo haber encontrado la manera de devolver credibilidad al Mundial de fútbol. Blatter, toma nota (?) y toma mientras (??).

Me parece que el primer problema nace con la selección de los equipos que participan al campeonato. Muchos critican la ampliación sucesiva de participantes (de 16 a 24 y desde el ’98 a 32), indicando como sustento la alta competitividad de la Eurocopa (que pasó igualmente de 4 a 8, y luego desde el ’96 a 16); me he aburrido de oír eso que el torneo del Viejo Continente más Brasil y Argentina se convertiría en un perfecto Mundial. Yo creo que esta observación no es correcta en el sentido que se le quiere dar (es decir, destilar el número de participantes) pero sí en su concepto: la calidad promedio de los equipos que participan en ese torneo (y ni qué decir si se agregaran los grandes sudamericanos) es superior a la que vemos en el evento FIFA.

Evidentemente, el filtro constituido por las distintas eliminatorias no cumple del todo su función (también he pensado en como corregirlo, como se verá más adelante); pero creo que pasa in primis por una asignación incorrecta de las plazas a disposición. Hay muchos criterios que se podrían aplicar para determinar esa distribución de una forma más o menos lógica: los resultados de los últimos mundiales, los rankings FIFA de las confederaciones, el número de federaciones afiliadas, una misma probabilidad de clasificación para todos los equipos del mundo, el fair play (?), la raíz cuadrada del inverso del PBI per cápita (?), qué se yo. Pero claro, la FIFA no sigue ninguna de ellas, porque todo está digitado desde lo alto, por motivos políticos muy bien definidos.

Un ejemplo. En el próximo Mundial, África tendrá 6 representantes, incluyendo el local (si no mudan la sede a otro lado, como parece posible). África es, para las crónicas, el único continente, junto a Oceanía, que no ha llegado nunca a una semifinal. En toda la historia de los Mundiales, sólo cuenta con dos cuartos de final (Camerún en el ’90 y Senegal en el ’02) y cuatro octavos de final (Marruecos ’86, Nigeria ’94 y ’98, Ghana ’06). Fijémonos bien en el dato: en cada Mundial desde 1986 el continente negro ha logrado hacer pasar la primera fase a un (solo) equipo. Ésta es sin duda una señal de admirable constancia, aunque no es única a nivel de confederaciones “menores”, es decir sin contar a Europa y América del Sur, porque Norte y Centroamérica va al mismo ritmo, o aún mejor: también consigue llevar a segunda ronda a un equipo desde 1986, también ha conseguido dos cuartos de final (México ’86 y USA ’02), pero en dos ocasiones (1994 y 2002) logró hacer que México y USA vayan de la mano a octavos. África, en cambio, nunca ha tenido dos equipos en esa situación.

Y sin embargo, fijémonos en los cupos asignados. Ambos continentes tuvieron 2 cupos en el ’86 y el ’90. Con la excusa del cuarto de final camerunés en Italia, se regaló un lugar más a los africanos en USA ’94, donde, para colmo, toda la CONCACAF (menos los locales) se tuvo que pelear sólo por un cupo y ¼ (?). Con la ampliación a 32 equipos en Francia, África, avalada por haber tenido un (1, ein, one) equipo en octavos de final, recibió dos (!) cupos más, mientras que los hermanos del norte (?), que habían duplicado tal producción, sólo uno. El 2002 se repitió el mismo reparto (África 5, CONCACAF 3), y el nuevo doblete de gringos y charros en octavos (y para más desgracia, se cruzaron en esa instancia) por fin les valió tener medio cupo más para el 2006: 5 contra 3,5. Para el 2010, nuevo regalo para África: a diferencia de lo usual, el tener a un equipo de la confederación no significó perder un espacio en las eliminatorias. Y esto gracias a un Mundial previo impresionante… donde sólo Ghana clasificó a octavos (y fueron despachados ahí mismo 0-3 por un pobre Brasil).

Si juntamos los dos datos, notamos que no sólo África no ha dado el salto de calidad, sino más bien está retrocediendo. Cuando tuvo dos cupos (’86 y ’90) clasificó al 50% de sus equipos a octavos y cuando tuvo 3 (’94), bajó al 33%; recuerdo que en esos 3 mundiales habían 24 equipos, de los cuales 16 pasaban a octavos, es decir el 67%. Con 5 (’98, ’02 y ’06) llegó al 20% en torneos de 32 participantes, en los cuales pasaba el turno el 50%. O sea, nunca llegó siquiera al promedio, y en los últimas 4 copas viaja a la mitad o menos del porcentaje normal. Para comparar, veamos el caso de Sudamérica, que para el próximo mundial tendrá cupo y medio menos que África: 100% el ’86 y ’90, 50% el ’94, 80% el ’98, 40% el ’02, 75% el ’06. Todo muy justo, ¿no?

La verdad es otra y es muy simple. Las elecciones de la FIFA se definen por votos individuales de las federaciones afiliadas, que están ligeramente por encima de las 200 unidades. De ellas, África representa el 26%, al igual que Europa. Asia tiene el 21%, Norte y Centroamérica el 17% y Sudamérica y Oceanía el 5%. La cúpula de la federación internacional, eternizada en el trono (primero con Havelange, ahora con Blatter) cuenta con los votos cautivos de todo el continente americano, merced de los cargos lujosos como vicepresidentes de sendos jerarcas locales: Humberto Grondona, presidente de la federación argentina y dueño de Arsenal de Sarandí (nada menos…), y Jack Warner, boss de la CONCACAF, del fútbol de Trinidad y Tobago y del poderoso Joe Public F.C. (??????). Sumando esos dos feudos, tienen el 22%... es muy poco. Conseguir el apoyo de toda Asia es imposible por las enemistades internas que ahí se dan, y Europa está en su contra desde tiempos inmemorables; Oceanía no pinta, y por eso no tienen ni un cupo entero, los pobrecitos (?). Pero, oh sorpresa, con el 26% africano de su lado sólo les hace falta conseguir 5 votos más por el resto del mundo para conseguir la mayoría… y financiando unos estadios por aquí, unos viajes a dirigentes por allá, un mundial organizado más allá (¿o no, Japón y Corea?), eso no es nada complicado.

No deja de sorprender que el apoyo principal al Imperio venga por parte de dos confederaciones crónicamente maltratadas por FIFA en la asignación de cupos, como en el caso de las americanas, porque por lo menos el saqueo que sufre Europa está bien merecido por oponerse al lado oscuro (?). Pero así funciona el biz… y todo ese dinero donado para el desarrollo del fútbol africano ya no luce de tan buena fe como podía pensarse. Como en toda dictadura, dictablanda (?) y/o democracia corrupta, la mejor manera de eternizarse en el poder es tener de su lado a una mayoría clientelista, chantajeada a través de flujos de dinero, favores políticos y puestos de trabajo inmerecidos, y todo condicionado a votos favorables a la hora que cuenta. Y Blatter & Friends (?) no son exactamente filántropos o paladines de la democracia… saquen sus cuentas.

Ahora ya saben por qué en un Mundial ven equipos poco competitivos… mientras que en Europa grupos con (caso de la vida real) Holanda, República Checa y Rumania sólo clasifican directamente al primero, el segundo va usualmente a un repechaje y el tercero está out. Y de paso, comparemos la competitividad de la eliminatoria sudamericana con los inenarrables play-offs asiáticos, como el último que vimos entre Bahrein y Uzbekistán.

Así no es, pues. En el próximo post, dejaré de lado este ánimo destructivo y pasaré a las propuestas.

jueves, 11 de septiembre de 2008

El equipo de la gente (?)

Me siento a escribir este post doce horas luego de haber visto uno de los goles más positivamente inesperados que recuerde, y todavía no se me descarga el shot de adrenalina. Lo mejor de todo es lo absurdo de la situación en la que se circunscribe esta extraña reacción emotiva: un empate de local por parte de un equipo que anda noveno en un grupo de 10, donde clasifican 4, cuyos mejores jugadores han sido defenestrados por graves problemas de conducta y que viene con un récord de 1 victoria, 4 empates y 3 derrotas, con 5 goles a favor y 16 en contra. Ah, y todo esto en la octava fecha jugada de 18 programadas. Así como lo leen, y si no he puesto (?)s por todos lados es por un mínimo de vergüenza.

Proporcionalmente, me imagino que si un gol similar se hubiera dado en una final del Mundial o de la Champions, estaría hospitalizado con graves complicaciones cardiacas o tal vez me hubiera llevado a la tumba el grito desaforado de gol. Pero no todo es perfecto (?)

Minuto 93' o, como le gusta más a la FIFA, 90'+3' (?). Perú, uno de los peores equipos del continente, se enfrenta a Argentina, bicampeona mundial, bicampeona olímpica, segunda en la tabla de las eliminatorias. Luego de un partido jugado al tope máximo de sus posibilidades, y donde el espectacular Carrizo ha salvado en dos oportunidades el arco blanquiceleste de una caída segura, ese equipo de segunda o tercera categoría se encuentra abajo 0-1 con un gol marcado en los últimos minutos, en la única y más bien relativa distracción defensiva. Su historia dicta que el partido acabe así. Las habilidades del adversario, con grandes dominadores de la pelota en su plantel, avalan esa impresión.

Y de pronto, el milagro, la sorpresa, el destello de caos que rompe los esquemas. Última jugada del partido, faltan 40" o quizás menos, Messi intenta irse al corner para perder tiempo, se asusta cuando se ve rodeado por tres peruanos, trata de pasársela a Zanetti, le rebota a Vargas que la puntea sobre la línea, la Pulga se queda mirando, el Loco mete un chutazo a cualquier lado, Rengifo la para de espaldas al arco, a 20 metros de la línea de mediocampo, presionado muy levemente por Coloccini, la devuelve a Vargas que está llegando a trote ligero mientras Messi mira el cronómetro del estadio, el hombre de la Fiorentina mete segunda, tercera, cuarta, Battaglia va al cruce, lo empuja, forcejea, se le cuelga del cuello, avanzan envueltos y enmarañados por unos 35 metros, al final Vargas saca un par de caballos más de potencia quién sabe de donde, se sacude al argentino de encima cuando aún faltan 10 pasos al área rival, levanta una vez la cabeza, ve llegar a los dos centrales y al Cholo Fano entre ellos, pica un poco más, roza el vértice, vuelve a mirar hacia el centro, da unos pasos más en territorio enemigo, justo cuando el árbitro recoge su silbato, mete un centro tenso y con comba hacia el centro del área chica, Demichelis y Díaz se quedan pasmados e inmóviles en toda su estatuaria humanidad, mientras el rústico y poco agraciado Fano se lanza al suelo con el pié derecho estirado y anticipa milimétricamente al pobre de Carrizo, con la pelota que entra debajo de su cuerpo. Y fin. Fin en todo sentido, porque el partido se acabó right there, right then. Festejo, locura, histeria, cronistas llorando, público festejando en las afueras del estadio (habían salido luego del 0-1), chicas en cueros... ah, no ahí cambié canal y, por la hora, me pesqué un porno bastante softcore (?). Anyway, por supuesto, seguimos tan eliminados como siempre. Pero a eso pensaremos otro día.

Hay que destacar a varios. Primero, al entrenador, porque por azar, coincidencia, intervención divina, locura o tal vez intuición pura y genuina, acertó el 90% de las decisiones que debía tomar. No llamar a los juergueros: check. Llamar a gente de segundo nivel pero motivada: check. Confiar en Zambrano (19 años y ni un solo partido oficial over-17, ni en selección, ni en el Schalke 04) en el centro de la defensa: check. Poner doble contención en la volante: check. Mantenerlo a Solano, supuestamente pre-jubilado, para generar juego: check. Jugársela por los parias (?) Alva, Chávez y Fano arriba: bastante check (?).

Butrón no tuvo grandes intervenciones en los dos partidos, pero estuvo atento cuando se requirió. Prado cubrió decentemente el lateral derecho y tuvo algunas avanzadas hasta el fondo, teledirigido por Ñol... no es lo máximo pero es lo que hay. Zambrano es la revelación defensiva peruana de la última década(?): impresionante por biotipo, velocidad, anticipación, personalidad, todo; si se mantiene así en la doble fecha que se viene, lo elevo a los altares (?). Rodríguez y Vílchez lo apoyaron bien. Vargas merece un monumento por esa carrera desmesurada para el empate con los de Basile, pero si pateara más al arco sería mejor; tal vez necesita alguien con más ida y vuelta delante a él. Torres y De la Haza por fin nos entregaron 180 minutos de solvencia en la contención: a lo mejor ya encontramos a la pareja ideal (?), aunque se llenen de amarillas a una velocidad impresionante. Solano es Solano: ya no corre, ya no mete golazos de tiro libre, ya no hace acrobacias, pero tiene un pié derecho desencajable a voluntad y mete pases que ni Beckham; con tanto obrero en la cancha, es imprescindible. Alva estuvo fenómeno con Venezuela (parecía un brasileño naturalizado o algo así) y un desastre con Argentina (jugamos con 10 durante toda su estadía en el lateral); tal vez sintió demasiado la presión del Pupi. Chávez no termina de convencerme, probablemente porque es un 9 de bolsillo y lo usamos como 10 y 1/2 de cabotaje, pero el chico ve el arco y defiende la pelota contra centrales que son el doble que él. Fano sigue vivo en los recuerdos de los defensas vinotintos y gauchos: tocó más veces a sus adversarios que a la pelota, es rústico como pocos (a veces parece tener ladrillos en los pies), no tiene sprint, pero se pelea como si no hubiera un mañana y de paso hasta hace goles: es el Toni peruano pero más chato y feo (?)

¿Hay equipo para soñar? Lo dudo. Pero por lo menos esta gente se faja; no creo que pierdan por goleadas absurdas, y probablemente consigan ganar los partidos ganables y salvar alguno que parecía perdido. Ahora, si en esta mentalidad trabajadora se insertara arriba, por ejemplo, a Guerrero (suspendido por otras 4 fechas...damn it!) o a Farfán (cancelado por puterío), hasta me la creería más. Y falta un volante izquierdo que se desdoble con Vargas y le sirva de apoyo, porque Alva es segunda punta, no carrilero; o si no, tampoco estaría mal un habilidoso (Sánchez? Manco? Ísmodes?) que se cruze con el segundo delantero, en una subespecie del 4-2-3-1 que tanto le gusta a Chemo. Pero por lo menos ahora hay un núcleo que, de momento, es intocable: Butrón, Zambrano, Rodríguez, Vargas, Torres y Solano (suspendido contra Bolivia) son fijos en cualquier equipo que se plantee. Prado y De la Haza, a falta de reemplazos, no perderán sus puestos. Y si no vuelve algún exiliado o aparece de pronto alguna luminaria (?), creo que Fano es el 9 de esta selección. No estaría tan seguro sobre Alva y Chávez, pero estamos hablando de 2 sobre 11. El grupo, básicamente, está formado.

Y así, señores, se concluye una nueva fecha doble de las eliminatorias sudamericanas al Mundial. Ningún equipo ganó los dos partidos. Paraguay empató de visita en Buenos Aires y pasó por encima de Venezuela como local, fugándose en la cabeza de la tabla y a sólo 11 puntos de la clasificación (faltan 10 fechas...). Brasil vapuleó a Chile en Santiago (0-3) y empató increíblemente 0-0 con Bolivia en cancha de Botafogo (Dunga, ¡dimite ya!), pero por lo menos mantuvo la media inglesa, aunque obteniendo los puntos al revés de lo que indicaba la lógica. Uruguay siguió su ejemplo, expugnando Bogotá antes de aburrir a proprios y extraños en Montevideo contra Ecuador (0-0). Este último en cambio se la jugó bien, considerando que antes había derrotado 3-1 a Bolivia en Quito. Chile tenía doble fecha de local: recibió 3 de los brazucas y endilgó 4 a los colochos; 3 puntos y un +1 de diferencia de goles como saldo no está tan mal. Argentina decepcionó con 2 empates 1-1, Bolivia sigue última pero sacó un punto a pesar de tener dos visitas consecutivas, Venezuela se viene cayendo fecha tras fecha (en las últimas 4, un empate y 3 derrotas).


La situación actual:

1. Paraguay está con un pié en Sudafrica o donde diablos se termine jugando el 2010 (Brasil? Australia? México?). 17 puntos, 4 más que el segundo, 5 más que el quinto (o sea, el límite para la clasificación directa), 7 más que el sexto (para el repechaje). Está 5 puntos por encima de la media clasificatoria... es decir, podría limitarse a ganar 4 de los 5 partidos de local que le quedan y perder sus 5 visitas, y estaría igualmente clasificado. Terrible.

2 y 3. Brasil y Argentina van de la mano en la mediocridad: 13 puntos, resultados poco convincentes o alternos, pero todos saben que igualmente van a clasificar y las preocupaciones son más bien bizantinas (?). Lo que no quita que Dunga (rácano) y Basile (ya no me quedan adjetivos) deberían irse lo antes posible. Es una pena ver a las potencias jugar tan pobremente, aún con las grandes figuras en el campo. Para exponerlos a la sorna pública y a las lesiones, mejor jueguen con combinados de la segunda división paulista y de la liga de Tucumán (?). Peor no creo que les vaya.

4. Chile se engarzó en la lucha, alcanzando a los 2 grandes. Mantuvo el último cupo directo desarbolando en el proceso a Colombia, y la derrota humillante ante Brasil puede interpretarse como el clásico malus de lanzarse al ataque suicida en el mejor estilo Bielsa. A veces va bien, a veces no, lo que nunca falta es la sangre (?). Pero ojo que, en el bien y en el mal, el credo de su entrenador está calando hondo en el equipo. Y en los partidos de vuelta, les tocan en casa Bolivia, Venezuela y Ecuador... ojo con el goal average. Y siguen +1 sobre la media clasificatoria.

5. Uruguay es una lágrima como local. En 5 partidos (sobre 8!) en el Centenario, sólo le ganó a Perú y Bolivia... y así machadas como ganar en Bogotá terminan perdiendo su significado. Tiene 12 puntos, pero el desbalance entre localía y visita y su mediocre rendimiento en casa lo ponen a -5 en la media, igual que Ecuador y Perú. Así como así, se viene un descalabro terrible en la segunda ronda.

6. Colombia se cayó en esta fecha doble. Venía invicto y se va con 0 puntos, una derrota por la mínima en casa, una derrota apabullante de visita, se quedan en 10 unidades. Que no tenían una delantera efectiva es notorio y hasta crónico, pero al menos la defensa se mantenía en pié. Ahora no queda ninguna certeza, se quieren volar a Pinto... siguen en la media de clasificación, pero en octubre les toca Paraguay y Brasil. Uuuuuuuuuuh...

7. Para Ecuador, Sixto Vizuete es un talismán. Venían de 3 derrotas en las 3 primeras fechas, botaron a Suárez entre un partido y otro, y de pronto el bueno de Sixto saca 5 fechas invicto (incluyendo doble visita al Río de la Plata), con 9 puntos totales. Sigue muy abajo en la media (-5), y hay que ver que pasará cuando se acabe la magia... aunque las visitas que le quedan por jugar no son tan temibles (Venezuela, Perú, Colombia, Bolivia y Chile), y en la altura de Quito todo es posible.

8. Perú resurgió (relativamente) con su primera victoria pero sobre todo con el increíble empate ante Argentina... y eso es lo que desconcierta de esta selección. Está invicta como local, luego de empatar contra los 3 primeros de la tabla (Paraguay, Brasil y Argentina) y contra Colombia, y vencer a Venezuela. Pero afuera... 0-2 con Chile, 1-5 con Ecuador, 0-6 con Uruguay. Y en octubre se viene fecha doble como visitante. Mamita (?). Por lo menos el equipo lucha hasta el último minuto (más descuentos) y se ha cerrado el cabaret de principios de eliminatoria; si la moral sigue alta, se podría soñar con 4 puntos entre La Paz y Asunción... sí, vamos, total soñar no cuesta nada (?). Igual está a -5 de la media, y me temo que los puntos que faltarán al final son los del empate en Lima con Colombia. He dicho.

9. Venezuela se vino abajo luego de la brillante idea de fastidiar a Páez (el bienamado Robbie Williams viejo) y mandarlo a entrenar al exitoso fútbol peruano (?). Cuatro partidos, 1 punto; van por -4 de media (la victoria inicial en Quito todavía tiene sus ventajas), espera a Brasil y Ecuador en casa. No puede fallar contra los equinocciales (?), salvo algún regalo extemporáneo de los Dunga boys, o se arma la crisis. Luego no digan que no avisé (?).

10. Bolivia... qué podemos decir. Cada vez que voy a soltar su epitafio, pasa algo raro. Un punto en las primeras 5 fechas y luego le ganan ... a Paraguay!!! (única derrota de los guaraníes). Pierden mal en Ecuador... y empatan en Brasil!!! (sólo Argentina salió indemne en la tierra de Pelé). Por lógica, se viene un nuevo hipo: ahora tiene 2 partidos en casa contra Perú y Uruguay. El -7 de la media es irrecuperable: ¿se imaginan a Bolivia ganando los 4 partidos de visita que le quedan? no? Yo tampoco. Pero a alguien por ahí le van a sacar algún puntito doloroso, y a otros se los van a regalar. Y por cierto, abajo Evo (?)

En un mes, regresaremos a la bizarrez (?) Espero esta vez emocionarme con resultados más redondos, y no me refiero a un 0-0 (??).


martes, 1 de julio de 2008

Eurotrash III

Se acabó la fiesta, ganó España, a por ellos olé oé, a por ellos olé . Indiscutiblemente se llevó la copa el equipo más regular durante el torneo, capaz de ganar todos sus partidos en la primera ronda (uno con suplentes), superar al campeón del mundo en penales (luego de dominar el partido) y arrasar con el equipo revelación del torneo (Rusia) en las semis. Es difícil argumentar que Alemania hubiera sido un mejor campeón; recordemos su derrota frente a Croacia y sus victorias ajustadas sobre Portugal (comprensible) y una Turquía con los hombres contados (mucho menos comprensible).

Voy a saltarme olímpicamente un comentario detallado sobre las semifinales, para ahorrar tiempo, espacio y paciencia de los lectores (?), limitándome a decir que en la primera, Turquía se ganó los galones de campeón moral de la Euro (?), porque, presentándose en el estadio con 2 arqueros y 13 hombres de campo hábiles para jugar (es decir, sólo dos cambios factibles...) y con mitad de su equipo desempeñándose en posiciones no usuales, estuvo a dos minutos de forzar la prórroga. Y ojo, no lo hizo encerrándose en su área, sino manteniendo el control del balón hasta donde le fue posible y lanzando contragolpes devastadores para los troncos germanos. El empate a dos minutos del final parecía definitivo, pero quien piensa que los alemanes están muertos, en cualquier situación o bajo cualquier concepto (pregunténle a los franceses...), es un iluso. Gol de Lahm (???) y adiós sueños de bañar la copa en el Bósforo (?).

En la otra semi, Pavlyuchenko y Arshavin durmieron el sueño de los justos (¿influyeron los observadores de media Champions League en las tribunas?), mientras que España aprovechaba la lesión del Guaje Villa para volver a su esquema natural con el ingreso de Cesc (4-1-4-1) y abochornar a los rusos con una telaraña de pases y tres-goles-tres. Por tercera vez, el milagroso Hiddink agotaba sus poderes frente a la puerta de la final (ya le sucedió con Holanda en el '98 y con Corea el 2002).


La final no tuvo mucha historia, y le echaría la culpa de eso al planteamiento de Löw, o mejor dicho de Ballack, porque es notorio que la idea fue suya. Repasemos: el equipo llega a la Euro con un esquema 4-4-2 muy claro, con Jansen y Lahm (a pierna cambiada, por la derecha) por los costados, Metzelder y Mertesacker repitiendo la dupla central del 2006, Frings y Ballack en el medio, Schweinsteiger y Podolski como wings, y Gomez y Klose como delanteros. Contra rivales débiles o ingenuos (por ejemplo Polonia, en la primera fecha), un esquema similar es devastador por la potencia de fuego que presenta, puesto que en realidad ese módulo en ataque se convierte en un 4-1-1-4 muy difícil de contrarrestar (y más si los laterales llegan al fondo). Pero un equipo más ducho, más vivo, más zorro, como el croata, fue capaz de mostrar al mundo que el rey estaba desnudo... defensivamente hablando.

Las razones son obvias: Lahm por la derecha ofrecía la posibilidad de centros mortíferos al área, pero defensivamente terminaba regularmente en desventaja; Frings no podía humanamente cubrir toda la cancha encontrándose más sólo que un perro en la volante, dejando a las dos torres de la defensa en graves problemas; Ballack no podía desplegarse a gusto, al tener una función mixta, que la edad (o su ego) ya no le permite cumplir al 100%; Podolski se desperdiciaba por el costado, salvo hacer diagonales muy previsibles; Klose se limitaba al rol de segunda punta o assist-man como en el Bayern del último año; y el matador Gomez no mataba ni una mosca.

Löw, inteligentemente, regresaba a lo natural en los dos partidos siguientes, copiando mucho el sistema de Klinsmann del 2006: Friedrich volvía al lateral derecho, devolviendo a Lahm al izquierdo, y Gomez desaparecía del equipo, con Klose retomando la centrodelantera (donde hizo 10 goles en 2 mundiales) y Podolski convirtiéndose en su escolta (rol que lo hizo considerar el mejor joven en la pasad Copa del Mundo). Pero la influencia de Ballack se hacía sentir en el ordenamiento de la mitad de la cancha, donde imponía la presencia de un segundo volante de contención (Hitzlsperger) a fin de dejarlo con cero responsabilidades de marca; se pasaba así a un extraño 4-3-1-2 frente a Austria (con Fritz que reemplazaba al sancionado Schweinsteiger) y a un más claro 4-2-1-3 contra Portugal, con Schweini duplicándose entre líneas con notable efectividad, y Poldi moviéndose por todo el frente de ataque.

Pero ya contra Turquía esta modificación mostraba su debilidad, porque al final toda responsabilidad creativa se cerraba sobre Ballack (los dos volantes de contención no aportaban nada), encargado de abastecer a los 3 terminales ofensivos; una volante más agresiva que la austriaca obligaba a la delantera a retroceder para ofrecer salidas a su capitán, dejando a Klose solo allá arriba y reduciendo su eficacia. Estoy convencido que una Turquía entera hubiera desarmado a Alemania, y fue sólo la improvisación de su conjunto y el cansancio y la tensión acumulada (únicamente pudieron hacer un cambio en los 90', y uno más, de emergencia, luego del 2-3) lo que se lo impidió. Pero obviamente España era otra cosa...

Y para colmo, la lesión de Villa obligó a Aragonés a enmendar el error de base de su planteamiento hasta ese momento. Como dije en un post anterior, España logró clasificar al torneo, luego de un inicio incierto, empleando un 4-1-4-1 repleto de volantes creativos (Silva, Xavi, Cesc e Iniesta), con un solo terminal delantero (Torres) y un solo hombre de contención (Senna). Sin embargo, en los amistosos pre-Euro Villa se demostró en gran condición, obligando al bueno de Luis a incluirlo en el once inicial, sacrificando a Cesc y dejando a Xavi, con funciones mixtas, al lado de Senna, en un 4-4-2 muy definido. El partido con Rusia fue engañoso debido a un resultado amplio, hat trick del Guaje incluido, pero causado en gran parte por un adversario incompleto (Arshavin estaba suspendido) y muy ingenuo. Contra Suecia la historia fue otra, y España no pudo asegurar el resultado hasta el último minuto, demostrando que los dos delanteros se pisaban los pies en el área y que Xavi perdía panorama y conexión con Silva e Iniesta partiendo desde muy atrás. Lo mismo se vio contra Italia (0-0 en 120') y en el primer tiempo con Rusia (también 0-0).

Y en ese momento, Aragonés demostró toda su sabiduría. España tenía que ir a buscar el resultado, al igual que contra Italia, pero en lugar de reemplazar hombre por hombre en la misma posición, incluyendo a Güiza, resolvió volver al esquema anterior, metiendo a Cesc. El resultado le dio la razón y la respuesta a todos sus problemas. Con el Niño como único delantero, quitaba referencias fijas a la defensa rival; además, los dos centrales adversarios estaban obligados a quedar en sus lugares como si marcaran a dos punteros, debido al gran movimiento de Torres y a su facilidad en el mano a mano; se obtenía superioridad numérica en la mitad de la cancha, favoreciendo el traslado de la pelota y las apariciones sorpresivas de algún volante; se facilitaba la labor de Senna, a cuya zona llegaban menos adversarios, demasiado ocupados en protegerse de los cuatro enanos creativos.

Por eso, apenas vi las alineaciones de la final, supe como terminaría: ganaría España, con gran actuación de Torres. No voy a examinar el minuto a minuto, porque salvo contadas excepciones (un remate desviado por Ramos y una dudosa acción de Kuranyi en el final, detenida por el árbitro) todas las acciones de peligro fueron de los rojos. Además del gol, impresionante muestra de velocidad, fuerza y técnica, cuento un palo de Torres, un salvataje sobre la línea de Frings, un gran reflejo de Lehmann sobre desvío de Metzelder, ídem sobre un cabezazo de Sergio Ramos, un contragolpe del Niño clonado de la acción del gol pero sin lograr impactar el balón en el último instante; en el otro arco, Casillas estuvo inoperante los 90'. Los últimos minutos fueron presión improductiva alemana y mucho miedo español (Puyol en particular estaba irreconocible), y el horror estético de ver una final de semejante nivel donde los delanteros en la cancha son Kuranyi, Gomez y Güiza, tres elementos que en sus ligas pueden ser criminalmente efectivos, pero no pintan nada a estas alturas.

Y así España rompió maldiciones, consiguiendo el primer trofeo importante y 100% merecido de su historia... sí, porque la Euro del '64, como todo trofeo conseguido por un local antes de los '80, lo pongo entre paréntesis, comillas, cursivas, y miles de puntos interrogativos, por obvios motivos; además, una copa con sólo 4 participantes en su fase final no era muy representativa. Pero ésta sí, es un Mundial al 80% (le agregaría Brasil, Argentina, y dos más por ahí, y quizás algún repechaje Europa-Resto del Mundo), y lo ganaron sin discusión. Tal vez no tuvieron el fútbol más vistoso (Holanda y Rusia entregaron momentos exaltantes, pero se cayeron), pero contaron (por lo menos en las instancias decisivas) con un esquema que aprovechaba las virtudes de sus solistas y un entrenador muy pragmático.

Si vemos con cuidado y objetividad, en la primera ronda el protagonista indiscutido fue Villa, en los cuartos de final Casillas, en la semifinal Aragonés y en la final Torres. Pero, a mi gusto y por encima de todos, Senna fue el mejor jugador de la Euro por el enorme trabajo de destrucción y generación de fútbol que desplegó, y con el adicional de haber sido el único volante netamente de contención del equipo ganador. Los enanos tuvieron sus altibajos (muy bien Silva contra Italia, Xavi y Cesc contra Rusia, Iniesta contra Alemania) y la defensa fue dispareja: sólido Marchena, regular Capdevila, desordenado como siempre Ramos (si juega así de lateral deja demasiadas ventajas, tal vez sería hora de recolocarlo como central) y extrañamente mal Puyol, que normalmente era el punto fuerte del sector.

Se fue la Euro, se viene el año sin grandes trofeos (2009), y luego el Mundial de Sudáfrica (si se hace allí... hay rumores de posible reemplazo), donde, esperemos, España no se creerá tan favorita como siempre lo hizo, aún teniendo la Euro en el bolsillo: suerte a Del Bosque (reemplazar a un ganador no es fácil, si no que le pregunte a Donadoni), sobre todo en manejar las expectativas ahora desbocadas de las multitudes ibéricas.

martes, 24 de junio de 2008

Eurotrash II

Ya están los cuatro semifinalistas, y sólo uno de los primeros de la fase de grupos (España) cumplió con las expectativas, aunque sudando sangre para deshacerse de Italia. Que Croacia haya quedado afuera y Alemania haya pasado, invirtiendo las posiciones que habían conseguido en su grupo, no es tan sorpresivo, ni lo hubiera sido a priori. Portugal, por su parte, se topó en cuartos con un adversario (Alemania) mucho más fuerte de lo que se esperaba (Croacia o Austria, me imagino) y acostumbrado a estas instancias. Holanda, finalmente, ratificó una ley no escrita de los torneos más importantes: quién sale de un grupo de la muerte suele no ir muy lejos. Los ejemplos abundan:

1. 2006: Argentina, Holanda, Costa de Marfil y Yugoslavia; Argentina en cuartos, Holanda en octavos.
2. 2004: Francia, Inglaterra, Croacia y Suiza; Francia e Inglaterra en cuartos.
3. 2002: Inglaterra, Suecia, Argentina y Nigeria; Inglaterra en cuartos, Suecia en octavos.
4. 2000: Inglaterra, Alemania, Portugal y Rumania; Portugal en semis, Rumania en cuartos.
5. 1998: España, Nigeria, Paraguay y Bulgaria; Nigeria y Paraguay en octavos.

Así que ya saben, cuando estén en el sorteo y ven que les toca bailar con la más fea, abandonen toda esperanza de éxito. Incluso si sobreviven, alguien que tuvo una primera fase más relajada los descontará en el camino.

Portugal-Alemania 2-3: buena manera de empezar, con un resultado sorpresivo y contundente más allá de lo que diga el marcador, porque Portugal nunca dio la impresión de poder dar vuelta a un marcador que se les puso en subida desde el principio. La clave del éxito, me parece, fue el cambio Schweinsteiger por el pésimo Gómez, que en un solo golpe recolocaba a tres cuartos de la delantera alemana en sus lugares preferidos: Klose dejaba el rol de segunda punta (como juega en el Bayern, con Toni al puesto de Gómez) y volvía a ser el pivote adelantado que marcó 10 goles en 2 mundiales; Podolski salía del carril izquierdo para ser un delantero de apoyo, reconstituyendo la dupla polaca que llevó a Alemania a la semifinal del 2006; mientras que la presencia de Schweinzi por el costado permitía tener un elemento rápido para el contragolpe pero también peligroso con centros para Klose. Y si bien eso justificaba la aniquilación de la penetrabilísima defensa lusa, la desaparición de sus elementos de ataque no estaba prevista: la velocidad de Ronaldo y Simao, más las geometrías de Deco, debían hacer estragos en la zona de las columnas de granito Metzelder y Mertesacker. Pero no, y a casa. No hay nada qué hacer, los equipos coperos tienen un plus en estas cosas: y en las semis los de Löw no deberían tener mayores problemas.

Croacia-Turquía 1-1 (1-3 en penales): no hay mucho más que decir acerca de las gónadas de acero inoxidable de los otomanos. Con Suiza perdían 0-1 y voltearon un partido en la última jugada; con República Checa iban 0-2 al 75' y lo ganaron en el 90'; con Croacia lograron superarse, llevándose un partido en el cual recibieron el gol del 0-1... al minuto 119'!!! Gol psicológico, psiquiátrico, lobotomizante, pero no para los turcos, que noventa segundos después lograron empatar y llevar la cosa a los penales, donde los croatas demostraron que estaban hechos de otra pasta (con bastante harina y muy poco huevo) y tiraron a cualquier lado. Único downside para los hombres de Terim es que llega a la semifinal con sólo 13 jugadores disponibles (por lesiones y sanciones de todo tipo), de los cuales 2 son arqueros... dejándoles sólo un cambio a disposición. Demasiada ventaja para un equipo experto como el alemán, me parece, pero Turquía ya llegó mucho más allá de lo razonablemente esperable.

Holanda-Rusia 1-3 dts: la gran sorpresa, a mi parecer, aún teniendo en cuenta el habitual pechofriismo de los bátavos, que tienen esa mala costumbre de arrancar como si quisieran comerse el mundo para luego derretirse en los partidos decisivos. Pero un equipo que había arrasado y goleado a los dos finalistas del último mundial y paseado sobre Rumania poniendo a todos sus suplentes en la cancha, no podía desmoronarse frente a Rusia de la forma en que lo hizo. Lo mejor de todo es que Hiddink no puso a los suyos a la defensiva, como hubiera sido lógico: se lanzaron al ataque en una actitud que a todos pareció suicida, exponiéndose a la mejor arma de los holandeses, el contragolpe fast and furious. Pero Akinfeev no tuvo mayor participación en el partido, los peligros en su área se limitaron a centros abombados o tiros desde afuera, mientras Van der Sar tenía trabajo extra al no recibir mayor protección por parte de una defensa distraída. Queda la gran incógnita de por qué Van Basten no se jugó por Robben en el segundo tiempo, metiendo a Bouma (un defensa!) y Afellay (todavía muy verde) en un partido donde tenía que ganar. Pavlyuchenko no perdonó, 0-1, y sólo una desatención total de la defensa permitió a Van Nistelrooy empatarlo faltando 5 minutos. ¿Otro gol psicológico? De ninguna manera. Holanda no llegó nunca más con peligro, y Rusia se despachó con dos goles, que hubieran podido ser muchos más; espérense un éxodo de rusos a los grandes campeonatos, empezando por Arshavin y Pavlyuchenko.

España-Italia 0-0 (4-2 en penales): por fin un partido en el que se respetó el pronóstico, es decir un partido cerrado, aburrido, con España al ataque, Italia en defensa, pero con eventual victoria de las furias rojas. Lo que sí sorprendió fue la relativa facilidad con la que Panucci y Chiellini dieron cuenta de Villa y Torres (y ni qué decir de Güiza, que no está al nivel de estas competencias), obligando a los españoles a concluir desde afuera con sus volantes, especialmente Silva. Y con eso se confirma algo que el primer partido con Rusia (y relativa goleada) ocultó: el 4-4-2 de Aragonés no funciona, porque sus dos delanteros son goleadores de área que se pisan los pies continuamente y no están acostumbrados a jugar en forma combinada. El 4-1-4-1 que empleó a finales de las eliminatorias (donde consiguió los mejores resultados...), quitando un delantero para dar cabida a Fabregas y retrocediento a Senna delante a la defensa, desatoraba un poco los caminos del ataque y daba más sorpresa y fantasía a sus acciones. De Italia es mejor ni hablar: con una defensa improvisada durante el torneo (lesiones de Cannavaro y Barzagli, bajo nivel de Materazzi), una volante eliminada por las amarillas contra Rumania (Pirlo y Gattuso out) y un ataque empernado sobre el peor Toni que se haya visto all time, no quedaba más que enrocarse en el área. En los penales, considerando que ni Buffon ni Casillas son expertos del tema, dependía de la frialdad de los ejecutantes, y ciao ciao.

España juega siempre contra su historia de decepciones, pero equipos que se encuentran dos veces durante el torneo casi nunca obtienen resultados opuestos... juntando mundiales y eurocopas, han habido 8 ocasiones en que se ha dado el caso de ver repetir un match. En 3 de ellas se confirmó el resultado de la primera ronda (Alemania-Rep.Checa del '96, Brasil-Turquía del 2002, Portugal-Grecia del 2004); en otras 3 se tuvo empate en primera fase y alguien ganó más adelante (Brasil-Checoslovaquia del '62, Italia-Polonia del '82 y Brasil-Suecia del '94). Sólo 2 veces se dio vuelta al resultado: en el mundial de Suiza '54 Alemania perdió horriblemente en la primera fase contra la Hungría de Puskas y su fútbol champagne por 8-3, para luego derrotarla en la final, en uno de los resultados más sorpresivos de todos los tiempos, por 3-2. Y en la Euro '88, Holanda perdió 1-0 con Rusia en su primer partido (con Van Basten en la banca) y le ganó la final por 2-0 (con golaaaaaazo de Van Basten). Así que la historia está del lado de España... al menos en un 75%.


lunes, 16 de junio de 2008

Eurotrash I

Hubiera podido esperar hasta el final de la primera ronda de la Eurocopa, pero algo tiene que decirse. Y es que el nivel de este campeonato, salvo raras excepciones, has sido muy, pero muy pobre, a niveles subsaharianos (?), tercermundistas (??), bananeros (???), en fin, todo lo que uno no se esperaría del Viejo Continente. Y, gracias al trabajo, tener que ver la mayor parte de los partidos en diferido, a veces a altas horas de la noche o hasta días después del evento, no mejora precisamente la situación y mucho menos el ánimo del espectador. O sea yo.

Rescato muy poco, empezando por el sistema de desempate en la fase a grupos. Siempre me pareció que dar demasiada importancia a la diferencia de goles o a los goles marcados generaba situaciones engañosas. Imaginemos un grupo en el Mundial con, por decir, Alemania, Holanda, Camerún y Trinidad y Tobago, donde los tres primeros empaten entre sí y venzan al débil equipo caribeño. Según el sistema FIFA, las posiciones serían determinadas por la diferencia de goles realizada contra el último; pero golear por 5 o 6 0 10 goles a un equipo netamente inferior ¿constituye realmente una discriminante para la clasificación? No me parece.

En cambio, referirse únicamente a los choques entre los equipos empatados en la tabla resulta una medida mucho más eficiente y lógica; además, tiene el valor agregado de agilizar la determinación de quienes clasifican con una cierta anticipación (aunque no a todos les guste). Tal es así que antes de iniciar los terceros partidos de la primera fase, ya se sabía quien quedaría en primer lugar en cada grupo (Portugal, Croacia, Holanda y España).

Otro punto a favor de la UEFA está constituido por la excelente transmisión de los partidos. La cantidad de cámaras utilizadas y la variedad de tomas que generan es simplemente infinita; las repeticiones en slo-mo son antológicas.

Yendo a los aspectos negativos, el buen juego se ha hecho extrañar, así como muchas de las estrellas más anticipadas, y en algunos casos equipos completos que se deban por favoritos y hasta ahora sólo han generado dudas. No quiero hacer leña del árbol caído, pero abro mi album Panini y en la lista de desaparecidos cuento a Baros (no tomado en cuenta por Bruckner), Klose (en plena regresión goleadora post Bayern, limiándose a dar assists), Gómez (un desastre), Smolarek (poco acompañado), Toni (no la emboca ni con cuchara) y en general toda Italia (ahora ni defiende bien...), Thuram (debería retirarse), Malouda (maloudísimo), Anelka (un muerto) y Francia tout court (Domenech, lárgate). Para colmo, los arbitrajes han sido mediocres y con graves errores técnicos, la mayor parte de los cuales decisivos. Y para todo lo demás, existe Mastercard (?).

Pero dejemos de lado eso y recapitulemos lo sucedido, partido por partido (y si me demoro, probablemente se actualice con los encuentros de hoy):


Grupo A

Suiza-República Checa 0-1: nadie se esperaba mucho de los suizos, pero que los checos jugaran tan mal fue una sorpresa total. Evidentemente perder a Nedved, Poborski, Rosicky en un sólo golpe no fue muy fácil de asimilar; la defensa (Grygera, Rozenhal, Ujfalusi, Jankulovski) por lo menos se mostró sólida. Un golcito en un offside mal ejecutado por los suizos fue suficiente. Partido aburridísimo.

Turquía-Portugal 0-2: los turcos se salvaron de una goleada sin saber muy bien cómo; dos palos, un travesaño, un gol anulado, un par de mano a manos, en fin... buen partido de los fantasistas portugueses, aunque tener a Cristiano Ronaldo como wing bien abierto y no como delantero (a lo Manchester United) le resta contundencia. No es una casualidad que los goles hayan tenido que marcarlos un central (Pepe) y un volante de contención (Meireles).

República Checa-Portugal 1-3: éste tenía a priori todos los indicios de ser un partidazo. Pero la diferencia entre los dos equipos, intuible por los primeros partidos de ambos, fue demasiada, especialmente en el segundo tiempo. Se desbloqueó Ronaldo (gol y pase gol a Quaresma) y Deco repitió la buena prestación ofrecida contra los turcos; Portugal aseguró el primer puesto y dejó a los checos en un duelo de vida o muerte con los turcos, encontrándose en paridad total... en caso de empate en la última fecha, dependerían de los penales, algo inaudito pero justo por eso muy intrigante.

Suiza-Turquía 1-2:
partido emotivo a más no poder. Los dos tenían que ganar para no irse anticipadamente, y los suizos tenían el triunfo en la mano gracias a la combinación turca (?) Derdiyok - Hakin, con gol de este último (que no lo gritó, a lo Podolski, ver más adelante), antes de la reacción vehemente de los otomanos, que terminaron de darle vuelta en la última jugada. Suiza se convertía en el segundo organizador de un evento de este tipo (Euros+Mundiales), después de Bélgica en el 2000, en no pasar la primera ronda. Pobre actuación en verdad, para la próxima mejor que sigan con lo que hacen mejor, chocolates, relojes y queso (viva el estereotipo).

Suiza-Portugal 2-0: ejemplo claro de por qué no se debería sortear de antemano el fixture de los cuartos de final (A1 vs. B2, B1 vs. A2, etc). Yo haría algo a lo NBA o ATP: terminando la primera ronda, se hace un ranking de los 8 clasificados en base a sus puntajes, y se juega 1 vs. 8, 2 vs. 7, etc etc.; en caso de empate en los 90', rige quien tuvo mejor desempeño en la primera fase: así todos se esforzarían en buscar el puntaje perfecto. Los lusos, ya clasificados, se echaron, jugando con suplentes, regalando así a los suizos una buena despedida con su primera victoria en una Euro y a Yakin el honor de un doblete (y 3 goles totales) en tamaña competencia. Qué vergüenza.

República Checa-Turquía 2-3:
el partido más emotivo de la Euro a la fecha; una demostración clásica que un 2-0 es el peor resultado por manejar (?); una prueba más de que los checos son pechofríos o que los turcos los tienen de acero (?) o que Cech no es el mejor arquero del mundo. O todas las anteriores. Pero en un partido decisivo no puedes ganar 2-0 (y un palo) en el 75' y hacerte voltear el marcador; especialmente si el gol del empate lo regala tu estrella, el (supuesto) mejor guardavallas de Europa. Y peor aún, si expulsan al número 1 rival, entra un jugador de campo y faltan 2 minutos al pitazo final, no puedes intentar llegar al arco jugando... queridos boemos y moravos (?), lo que se hace es tirar bombazos a la olla, o a la cabeza de Koller(en su último partido), y a lo que venga; alguna se le tiene que escapar al improvisado portero. Me imagino a Nedved pateando desde 35 metros tratando de sorprenderlo, pero el hombre lo estaba viendo por la tele y Ujfalusi & Co. se apuntaron al harakiri. Bruckner, la jubilación te espera.


Grupo B

Austria-Croacia 0-1
: mamita que injusticia. Los croatas llegaron una sola vez al arco, penal, gol. Minuto 4'; los siguientes 86', más extras, se jugaron en su área, con los alpinos tratando de meterse al arco a empujones... la próxima que intenten con el rugby. Pero los delanteros locales no podrían meterla ni con el arco vacío; y si el árbitro les niega un penal clarito clarito en la penúltima jugada... ni modo.

Polonia-Alemania 0-2: un partido que vivirá en la infamia. Pase de Klose (polaco) para Podolski (polaco), 1-0. Tiro errado de Klose (el mismo polaco de antes), rebote y cañonazo de Podolski (ídem), 2-0. No, la infamia no es perder por culpa de dos renegados, nacionalizados bajo la bandera del país que más te ha pisoteado, históricamente hablando y no sólo; lo peor es que el hipócrita de Poldi no grite los goles en un alarde de... no sé. Si tanto quieres a Polonia juega con su camiseta, sé su ídolo, sufre varias eliminaciones intempestivas, pero mantén la conciencia tranquila. Si te vas al otro lado de la frontera para tener esperanzas de levantar alguna copa, sé consecuente y celebra como un ser humano. Sí, sé que los Podolskis son de Silesia, región históricamente alemana que Polonia se robó post WW2 en plan indemnización por tanto abuso, por lo tanto los genes del chico son tan alemanes como los de Klinsmann, etc etc., pero por eso mismo habría que ser más agradecidos con la Mannschäft que lo lleva a las copas y su hinchada que lo corea en el estadio: propongo desde ya tarjeta amarilla para quien no festeja sus goles. Aguántate esa, Blatter.

Croacia-Alemania 2-1: la sorpresa de la segunda fecha. Que la defensa alemana no fuera impenetrable, no era algo muy difícil de imaginar si se sabe que los centrales son dos troncos de pino (Metzelder y Mertesacker); que una volante con el solo Frings haciendo tapón fuera perforable, también; y que los croatas son astutos como zorros, más aún. En el primer gol, dormida de los centrales y de Lehmann, Srna entraba como Pedro en su casa y apoyaba en el arco sin ninguna oposición; el segundo gol es casi cómico, con un tiro que iba a cualquier lado desviado por Schweinsteiger (después expulsado por bueeeeen tiiiiipooooooo), perfecto rebote en el palo que devuelve la pelota al centro del área, tap in de Olic con los dos gigantes más perezosos que nunca. Poldi trató de enderezar las cosas (y gritó el gol, que conste), en un equipo que terminó jugando con cinco delanteros (entraron Odonkor y Schwanzi, pero nada. Croatas primeros y a cuartos; Alemania a desempatar contra sus socios, aliados, ocupados, etc austriacos.

Austria-Polonia 1-1:
comprobado, los asbúrgicos (?) no la meten ni de broma. En el primer tiempo tuvieron media docena de ocasiones clarísimas, todas disparadas a bocajarro sobre el pobre Boruc, un auténtico punching ball. Y a la primera de los polacos, gol de Guerreiro (clásico apellido polaco) en offside. Salvo alguna acción del biónico Krzynowek (¿no fatan vocales en ese apellido?), clon de Ivan Drago (?), incluido un remate de casi 40 metros que incluso en super cámara lenta parecía un misil tierra aire, todo lo demás fue la clásica presión estéril de los locales. Pero esta vez el penal dudoso y al último minuto sí se lo concedieron, yendo a patearlo el abuelo Vastic, que yo recuerdo en un Italia-Austria de Francia '98; con frialdad otoñal, que no pensionística (?), el buen Ivica (clásico nombre austriaco...) decretaba el empate. Ola del público, vítores, pica pica, faltó sólo la vuelta olímpica... todo muy triste.

Austria-Alemania 0-1: al ver el fixture, lo único que pensé fue remember The Alamo!, perdón, El Molinón! Traducción: Mundial '82, Austria se dejaba ganar por la mínima por sus primos norteños, para pasar juntitos y de la mano la primera fase, eliminando a los habilidosos algerinos. Escándalo internacional. Esta vez se repitió el resultado pero no el efecto final y todos se fueron con la cara larga: los austriacos acompañaron en el olvido a sus colegas suizos, los alemanes se las verán contra Portugal (¡uy uy uy lo que se viene! ¡final anticipada!) con un día menos de descanso y sobre todo, a diferencia de los vaguísimos hombres de Felipao, con sus titulares fatigados por tener que doblegar sí o sí a los tiroleses, tan voluntariosos e imprecisos como siempre. Y dale que te dale, en la segunda parte Ballack metió un cañonazo de distancia sideral, y todos a la cama.

Croacia-Polonia 1-0:
por fin unos suplentones que le hacen bien al fútbol. A pesar de jugar con 9 reemplazos, los cuadriculados dominaron el encuentro sin mayores sustos, con Boruc obligado a salvar la patria contra Klasnic en repetidas ocasiones; hasta que al final tuvo que levantarle bandera blanca al oxigenado, casi en contemporánea con el gol de Ballack que anulaba las últimas esperanzas polacas (victoria con varios goles y derrota alemana con Austria). Croacia con 9 puntos y cuartos con Turquía: la veo en semifinal.


Grupo C

Francia-Rumania 0-0:
sin comentarios. El peor partido de la primera fecha, sin duda alguna. Domenech, bufón, dimite (?).

Holanda-Italia 3-0: ay corazón, me hiciste tanto daño, decía Myriam Hernández, tal vez recordando algún infarto sufrido en juventud, pero se aplica perfectamente a lo visto en el espectáculo oranje contra los campeones del mundo. El primer gol estaba tan viciado por fuera de juego que negarlo (como hizo la UEFA) es blasfemo hasta para un ateo, porque considerar que un jugador tendido fuera de la cancha luego de un choque de juego pueda habilitar a alguien es absurdo. Pero Italia y los árbitros, en estas instancias, tienen una relación extrañamente pendular: por cada penal inexistente concedido en el último minuto (véase Italia-Australia, octavos de Alemania 2006), tienen que descontar un par de competiciones con ternas nefastas (recuerden los escándalos en Corea-Japón 2002). Paciencia. Retomando el partido, Italia se fue al ataque como si se acabara el mundo, dejando praderas al contragolpe holandés. Y casi sin quererlo, de dos salvatajes milagrosos sobre la línea de gol naranja se generaron el 2-0 y el 3-0. Terrible: y perder con las armas que uno normalmente usa (defensa y contragolpe) es aún más doloroso.

Italia-Rumania 1-1: hay cosas que empiezan mal y terminan bien, o viceversa, pero nunca he visto un punto intermedio en ese camino que fuera tan sufrido como este partido. Primer tiempo lleno de ocasiones al límite de la taquicardia por parte de ambos equipos, con palos, salvatajes, atajadas espectaculares, de todo. Y para gustar, un gol regular anulado a Toni, con un defensa pegado al palo durante toda la jugada: la conspiración se mostraba al mundo en toda su evidencia. Segundo tiempo que arrancaba con un gol increíble de Mutu, a pase de Zambrotta (?), que eliminaba en ese momento a Italia, diría yo justamente por tanta ingenuidad, casi rayante el suicidio. Un minuto después, empate de Panucci (?), y reiniciaba el asedio, jugadas de gol italianas, contragolpes venenosos (o vampíricos, que suena históricamente más apropiado) de los rumanos. En uno de éstos, 85', penal muuuuuy generoso para los hombres de Piturca (¿qué les decía de la conspiración?), Mutu sobre la pelota, Italia al borde del precipicio, y Buffon no sé cómo pero logró rebotar el pésimo tiro del Cobra. El hombre salió llorando de la cancha, sabiendo que con ese error obligaba a su equipo a derrotar a Holanda para pasar. Italia festejó la atajada como si fuera el último penal de la Copa, olvidando que la clasificación a cuartos pasa por ganarle a Francia (y ahora no hay Zidane que se autoexpulse) y esperar al mismo tiempo en la buena voluntad de los (suplentes) chicos de Van Basten. No sé si alcance.

Holanda-Francia 4-1: como decía alguien, una golondrina no hace primavera, pero no se sabe si dos sí, o, saliendo de metaforas, si siete goles a uno contra los finalistas del Mundial significan que el fútbol total ha vuelto, Rinus Michels se ha reencarnado en su pupilo Van Basten y los súbditos de la reina Beatriz se llevarán la copa 20 años después. Fotocopia del partido con Italia: match cerrado, primer gol (Kuyt), ataques vehementes de los franceses, contragolpes neerlandeses, gol, gol, gol (imaginar el efecto de sonido de una slot machine). Y a cobrar. Ok, hubo un gol de Tití Henry en el medio, pero ininfluyente. Francia se juega la vida con Italia en la última fecha, Holanda conquista el primer lugar y un choque fácil en cuartos con Suecia o Rusia. Habrá que ver si sabe dominar un partido tan bien como contraatacar. Y por cierto, Domenech, a tu casa (?).


UPDATE 17/6:

Italia-Francia 2-0: al fin, salimos del coma. ¡Pero qué esfuerzo más inhumano para escapar de la eliminación! Sí, porque, aunque usted no lo crea, Italia tuvo que poner en la balanza los siguientes factores para poder pasar a cuartos, en estricto orden cronológico: 1. Lesión fortuita de Ribery, el único francés vivo y directo; 2. Penal (finalmente) otorgado por foul de un distraidísimo Abidal, a quien el lunático Domenech puso de central sólo para humillar a Thuram; 3. Expulsión del mismo Abidal; 4. Uno de los mejores tiros desde los 12 metros de Pirlo; 5. Amarilla al mismo Pirlo por tratar de detener un contragolpe bleu, haciéndole perder el próximo partido por suma de tarjetas; 6. Ídem para Gattuso; 7. Fútbol champagne de Holanda (ver más abajo) tumbándose a Rumania con 9 suplentes en cancha (aunque Robben y Van Persie serían titulares en cualquier otro lado); 8. Autogol de Henry en un tiro libre de De Rossi que se iba a la luna; 9. Impresionante atajada de Buffon sobre Benzema faltando 20 para el final, cuando todavía había tiempo para meterse en problemas; 10. Mucho, mucho sufrimiento. Pero ahora se pasó la primera ronda (con las justas, como siempre), toca España (que suele caerse)... nunca den por muertos a los azzurri. El que sí debería estar bajo tierra es Domenech, que se bajó a su selección sin mayor ayuda. Para muestra un botón: sale Ribery lesionado, lo reemplaza con Nasri y hasta ahí todo bien; pero cuando diez minutos después expulsan a Abidal y tiene que poner a un central, ¿a quién saca? Pues al pobre de Nasri, que se debe haber ido llorando a la ducha. En lugar de astrólogos, ese payaso de entrenador debería conseguirse un psiquiatra.

Holanda-Rumania 2-0: No sé que más decir de los chicos de Van Basten. Juegan con Italia, contragolpean de lo lindo, 3-0. Juegan con Francia, hacen un gol al 7', contragolpean de lo lindo, 4-1. Con Rumania lo lógico era que esperaran el abordaje de Mutu y sus amigos, pero éstos se limitaron a jugar con la radio en el oído y la cabeza en el otro partido, así que los naranjeros dominaron el partido en toda su extensión, comiéndose goles increíbles y sin correr mayores riesgos. Ah, y con el detalle que eran los suplentes... ahora les toca Suecia o Rusia, pero son mis primeros favoritos para la final. Impecables.

Grupo D

Rusia-España 1-4:
la Furia Roja se descargó sobre los incautos rusos, dando la razón a Aragonés y no a mí, que pensaba que su propuesta de ataque con un volante menos y doble 9 arriba (con Villa en lugar de Fabregas) era desbalanceada. Pero el sabio de Hortaleza más sabe por viejo que por ser de Hortaleza, y su gran apuesta, el Guaje, se descargó sobre los incautos rusos, dando la razón a respondió con creces, metiendo tres pepas como si nada. Pavlyuchenko descontó, Fabregas cerró el resultado. Y los españoles se la creen... como siempre. Me pregunto quién se los bajará de las nubes esta vez.

Grecia-Suecia 0-2: el rey, o en este caso el campeón, está desnudo. Si alguien tenía dudas que la victoria helénica hace 4 años fue fruto de un extraño error del destino, este partido tuvo que convencerlo en sentido contrario. Colgados del travesaño como murciélagos hasta el gol de Ibrahimovic, estériles en sus intentos de recuperar, difuntos luego del segundo gol del granítico Hansson (¿era uno de los tres melenudos del grupo noventero?). Valgan verdades, Suecia es Isaksson + Ibrahimovic + 9 (?), pero en un entorno tan pobre hasta podría alcanzar para soñar (?)

Suecia-España 1-2: el día de los goleadores. Me gusta cuando el marcador entrega nombres como estos: Torres, Ibrahimovic, Villa. Abajo los cabezazos de centrales en los corners y los cañonazos a cualquier lado de los volantes: devuelvan a César lo que es de César. Y en partidos apretados como éste, solo los bombers de raza pueden hacer la diferencia. Ellos, y la distraida defensa sueca que en la última jugada permite a Villa irse solito solito al arco para definir el partido. España espera en cuartos al segundo del grupo de la muerte, que no pinta muy bien y ya huele un poco mal, pero por lo menos se salvó de Holanda; en todo caso, hay que ver si esta vez logran pasar su límite tabú de toda la vida. No está Raúl, a lo mejor eso ayuda, al menos cabalísticamente (?). Suecia en cambio se juega la clasificación con Rusia en la última fecha, en un duelo tan nórdico como gélido que pone en juego ser el sparring partner de la naranja mecánica. A veces acontentarse es lo mejor.

Grecia-Rusia 0-1: bostezo, bostezo, bostezo. Peor partido de la segunda fecha, y si no hubiera sido por una barrabazada de George Clooney Nikopolidis,que salió buscando mariposas y problemas por el área, regalando el gol a los rusos, hubieramos sufrido el segundo 0-0 del campeonato. Griegos afuera de la copa sin marcar un solo gol, faltando el partido con los españoles, rusos obligados a ganar a los suecos para pasar. Bah.

UPDATE 18/6

Grecia-España 1-2: la verdad, no vi el partido, estaba con la cabeza en cualquier otro lado. Pero por lo menos España no imitó a sus primos ibéricos, los que se echaron con Suiza, y siguió el camino de Croacia y Holanda llevándose los 9 puntos en juego. Grecia, una desgracia.

Rusia-Suecia 2-0: tampoco vi este partido, pero me parece una muestra más del pechofríismo sueco, que en todos los torneos principales amenaza, sugiere, esboza, pero siempre termina por derretirse sin previo aviso. En el 2006 le hizo la pelea a Inglaterra, antes de caer en octavos con Alemania; en el 2004 eliminaron a Italia en la primera ronda, y perdieron con Holanda; en el 2002 eliminaron a Argentina y los eliminó Senegal (!). Bien por el mago Hiddink, que una vez más llevó un equipo más lejos de lo esperado. Y hay que ver qué pasa contra su Holanda...

No prometo nada, pero sería bueno hacer un sequel (o por lo menos un update) antes de los cuartos, con las dos fechas que faltan jugarse. O al límite, antes de las semis. O en cualquier momento de aquí a la final de Viena (?). Pero primero, que vuelva la magia.

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Y los incautos a la fecha son...