miércoles, 9 de julio de 2008

Julio '08

Ya vamos mejorando. En junio el ránking lo tuve recién el 11, ahora he recuperado 2 días más, quién sabe si regresar a la fecha canónica (los 5 de cada mes) seguirá siendo una quimera o por el contrario este trend a la baja se confirmará. Juro y rejuro que esta vez estuve a un paso de cumplir el deadline (que caía un sábado, mejor imposible...), hasta había actualizado las estadísticas de visitas a tiempo, pero últimamente parece haber alguna fuerza misteriosa y gravitante que me lo impide. Paciencia. Lo cual no quita que me tenga mucha fe para agosto...

Pasando a las cifras duras y crudas, vamos camino a las 27 mil visitas; la situación se ha estabilizado hace varias semanas alrededor de las 60-70 visitas diarias en promedio. Luego de mucho tiempo, se nota una mayor democratización en cuanto a páginas visitadas, con resultados más evidentes en las zonas intermedias del top 20 antes que en sus extremos. Los primeros 4 puestos permanecen invariados (y así será también para el próximo mes, salvo fenómenos impredecibles); del quinto al décimo, en cambio, hay un promedio de +60 por puesto, que aún sin generar grandes cataclismos en las posiciones sí han acercado mucho ese segundo bloque al grupo de la cabeza. Más abajo, posiciones sumamente compactas: del puesto 16 al 22 hay 20 visitas de diferencia y muchas posibilidades de movimientos bruscos en el futuro.

Para mi gran felicidad, al fin se cumplió la profecía y toda la serie de la Antártida (parte I, parte II, parte III, parte IV), luego de 8 meses de escalada constante, se coló en los primeros 20 puestos (7, 12, 16, 19); además, cada uno de los posts presenta resultados positivos que hacen presagiar subidas adicionales en el ránking. Por otra parte, con el empuje de la Eurocopa, he posteado 5 artículos en el último mes; exceptuando enero (con 7), es mi mejor producción desde noviembre. ¿Nuevos aires? No sé. El tiempo lo dirá.


martes, 1 de julio de 2008

Eurotrash III

Se acabó la fiesta, ganó España, a por ellos olé oé, a por ellos olé . Indiscutiblemente se llevó la copa el equipo más regular durante el torneo, capaz de ganar todos sus partidos en la primera ronda (uno con suplentes), superar al campeón del mundo en penales (luego de dominar el partido) y arrasar con el equipo revelación del torneo (Rusia) en las semis. Es difícil argumentar que Alemania hubiera sido un mejor campeón; recordemos su derrota frente a Croacia y sus victorias ajustadas sobre Portugal (comprensible) y una Turquía con los hombres contados (mucho menos comprensible).

Voy a saltarme olímpicamente un comentario detallado sobre las semifinales, para ahorrar tiempo, espacio y paciencia de los lectores (?), limitándome a decir que en la primera, Turquía se ganó los galones de campeón moral de la Euro (?), porque, presentándose en el estadio con 2 arqueros y 13 hombres de campo hábiles para jugar (es decir, sólo dos cambios factibles...) y con mitad de su equipo desempeñándose en posiciones no usuales, estuvo a dos minutos de forzar la prórroga. Y ojo, no lo hizo encerrándose en su área, sino manteniendo el control del balón hasta donde le fue posible y lanzando contragolpes devastadores para los troncos germanos. El empate a dos minutos del final parecía definitivo, pero quien piensa que los alemanes están muertos, en cualquier situación o bajo cualquier concepto (pregunténle a los franceses...), es un iluso. Gol de Lahm (???) y adiós sueños de bañar la copa en el Bósforo (?).

En la otra semi, Pavlyuchenko y Arshavin durmieron el sueño de los justos (¿influyeron los observadores de media Champions League en las tribunas?), mientras que España aprovechaba la lesión del Guaje Villa para volver a su esquema natural con el ingreso de Cesc (4-1-4-1) y abochornar a los rusos con una telaraña de pases y tres-goles-tres. Por tercera vez, el milagroso Hiddink agotaba sus poderes frente a la puerta de la final (ya le sucedió con Holanda en el '98 y con Corea el 2002).


La final no tuvo mucha historia, y le echaría la culpa de eso al planteamiento de Löw, o mejor dicho de Ballack, porque es notorio que la idea fue suya. Repasemos: el equipo llega a la Euro con un esquema 4-4-2 muy claro, con Jansen y Lahm (a pierna cambiada, por la derecha) por los costados, Metzelder y Mertesacker repitiendo la dupla central del 2006, Frings y Ballack en el medio, Schweinsteiger y Podolski como wings, y Gomez y Klose como delanteros. Contra rivales débiles o ingenuos (por ejemplo Polonia, en la primera fecha), un esquema similar es devastador por la potencia de fuego que presenta, puesto que en realidad ese módulo en ataque se convierte en un 4-1-1-4 muy difícil de contrarrestar (y más si los laterales llegan al fondo). Pero un equipo más ducho, más vivo, más zorro, como el croata, fue capaz de mostrar al mundo que el rey estaba desnudo... defensivamente hablando.

Las razones son obvias: Lahm por la derecha ofrecía la posibilidad de centros mortíferos al área, pero defensivamente terminaba regularmente en desventaja; Frings no podía humanamente cubrir toda la cancha encontrándose más sólo que un perro en la volante, dejando a las dos torres de la defensa en graves problemas; Ballack no podía desplegarse a gusto, al tener una función mixta, que la edad (o su ego) ya no le permite cumplir al 100%; Podolski se desperdiciaba por el costado, salvo hacer diagonales muy previsibles; Klose se limitaba al rol de segunda punta o assist-man como en el Bayern del último año; y el matador Gomez no mataba ni una mosca.

Löw, inteligentemente, regresaba a lo natural en los dos partidos siguientes, copiando mucho el sistema de Klinsmann del 2006: Friedrich volvía al lateral derecho, devolviendo a Lahm al izquierdo, y Gomez desaparecía del equipo, con Klose retomando la centrodelantera (donde hizo 10 goles en 2 mundiales) y Podolski convirtiéndose en su escolta (rol que lo hizo considerar el mejor joven en la pasad Copa del Mundo). Pero la influencia de Ballack se hacía sentir en el ordenamiento de la mitad de la cancha, donde imponía la presencia de un segundo volante de contención (Hitzlsperger) a fin de dejarlo con cero responsabilidades de marca; se pasaba así a un extraño 4-3-1-2 frente a Austria (con Fritz que reemplazaba al sancionado Schweinsteiger) y a un más claro 4-2-1-3 contra Portugal, con Schweini duplicándose entre líneas con notable efectividad, y Poldi moviéndose por todo el frente de ataque.

Pero ya contra Turquía esta modificación mostraba su debilidad, porque al final toda responsabilidad creativa se cerraba sobre Ballack (los dos volantes de contención no aportaban nada), encargado de abastecer a los 3 terminales ofensivos; una volante más agresiva que la austriaca obligaba a la delantera a retroceder para ofrecer salidas a su capitán, dejando a Klose solo allá arriba y reduciendo su eficacia. Estoy convencido que una Turquía entera hubiera desarmado a Alemania, y fue sólo la improvisación de su conjunto y el cansancio y la tensión acumulada (únicamente pudieron hacer un cambio en los 90', y uno más, de emergencia, luego del 2-3) lo que se lo impidió. Pero obviamente España era otra cosa...

Y para colmo, la lesión de Villa obligó a Aragonés a enmendar el error de base de su planteamiento hasta ese momento. Como dije en un post anterior, España logró clasificar al torneo, luego de un inicio incierto, empleando un 4-1-4-1 repleto de volantes creativos (Silva, Xavi, Cesc e Iniesta), con un solo terminal delantero (Torres) y un solo hombre de contención (Senna). Sin embargo, en los amistosos pre-Euro Villa se demostró en gran condición, obligando al bueno de Luis a incluirlo en el once inicial, sacrificando a Cesc y dejando a Xavi, con funciones mixtas, al lado de Senna, en un 4-4-2 muy definido. El partido con Rusia fue engañoso debido a un resultado amplio, hat trick del Guaje incluido, pero causado en gran parte por un adversario incompleto (Arshavin estaba suspendido) y muy ingenuo. Contra Suecia la historia fue otra, y España no pudo asegurar el resultado hasta el último minuto, demostrando que los dos delanteros se pisaban los pies en el área y que Xavi perdía panorama y conexión con Silva e Iniesta partiendo desde muy atrás. Lo mismo se vio contra Italia (0-0 en 120') y en el primer tiempo con Rusia (también 0-0).

Y en ese momento, Aragonés demostró toda su sabiduría. España tenía que ir a buscar el resultado, al igual que contra Italia, pero en lugar de reemplazar hombre por hombre en la misma posición, incluyendo a Güiza, resolvió volver al esquema anterior, metiendo a Cesc. El resultado le dio la razón y la respuesta a todos sus problemas. Con el Niño como único delantero, quitaba referencias fijas a la defensa rival; además, los dos centrales adversarios estaban obligados a quedar en sus lugares como si marcaran a dos punteros, debido al gran movimiento de Torres y a su facilidad en el mano a mano; se obtenía superioridad numérica en la mitad de la cancha, favoreciendo el traslado de la pelota y las apariciones sorpresivas de algún volante; se facilitaba la labor de Senna, a cuya zona llegaban menos adversarios, demasiado ocupados en protegerse de los cuatro enanos creativos.

Por eso, apenas vi las alineaciones de la final, supe como terminaría: ganaría España, con gran actuación de Torres. No voy a examinar el minuto a minuto, porque salvo contadas excepciones (un remate desviado por Ramos y una dudosa acción de Kuranyi en el final, detenida por el árbitro) todas las acciones de peligro fueron de los rojos. Además del gol, impresionante muestra de velocidad, fuerza y técnica, cuento un palo de Torres, un salvataje sobre la línea de Frings, un gran reflejo de Lehmann sobre desvío de Metzelder, ídem sobre un cabezazo de Sergio Ramos, un contragolpe del Niño clonado de la acción del gol pero sin lograr impactar el balón en el último instante; en el otro arco, Casillas estuvo inoperante los 90'. Los últimos minutos fueron presión improductiva alemana y mucho miedo español (Puyol en particular estaba irreconocible), y el horror estético de ver una final de semejante nivel donde los delanteros en la cancha son Kuranyi, Gomez y Güiza, tres elementos que en sus ligas pueden ser criminalmente efectivos, pero no pintan nada a estas alturas.

Y así España rompió maldiciones, consiguiendo el primer trofeo importante y 100% merecido de su historia... sí, porque la Euro del '64, como todo trofeo conseguido por un local antes de los '80, lo pongo entre paréntesis, comillas, cursivas, y miles de puntos interrogativos, por obvios motivos; además, una copa con sólo 4 participantes en su fase final no era muy representativa. Pero ésta sí, es un Mundial al 80% (le agregaría Brasil, Argentina, y dos más por ahí, y quizás algún repechaje Europa-Resto del Mundo), y lo ganaron sin discusión. Tal vez no tuvieron el fútbol más vistoso (Holanda y Rusia entregaron momentos exaltantes, pero se cayeron), pero contaron (por lo menos en las instancias decisivas) con un esquema que aprovechaba las virtudes de sus solistas y un entrenador muy pragmático.

Si vemos con cuidado y objetividad, en la primera ronda el protagonista indiscutido fue Villa, en los cuartos de final Casillas, en la semifinal Aragonés y en la final Torres. Pero, a mi gusto y por encima de todos, Senna fue el mejor jugador de la Euro por el enorme trabajo de destrucción y generación de fútbol que desplegó, y con el adicional de haber sido el único volante netamente de contención del equipo ganador. Los enanos tuvieron sus altibajos (muy bien Silva contra Italia, Xavi y Cesc contra Rusia, Iniesta contra Alemania) y la defensa fue dispareja: sólido Marchena, regular Capdevila, desordenado como siempre Ramos (si juega así de lateral deja demasiadas ventajas, tal vez sería hora de recolocarlo como central) y extrañamente mal Puyol, que normalmente era el punto fuerte del sector.

Se fue la Euro, se viene el año sin grandes trofeos (2009), y luego el Mundial de Sudáfrica (si se hace allí... hay rumores de posible reemplazo), donde, esperemos, España no se creerá tan favorita como siempre lo hizo, aún teniendo la Euro en el bolsillo: suerte a Del Bosque (reemplazar a un ganador no es fácil, si no que le pregunte a Donadoni), sobre todo en manejar las expectativas ahora desbocadas de las multitudes ibéricas.

miércoles, 25 de junio de 2008

Medalla de latón

Y bueno, ya era hora. Hace unas semanas anunciaba un inminente post de estilo santacruceño (?) sobre el temendo exploit literario de uno de mis cuentos, que se hizo acreedor nada menos que de una mención honrosa en un concurso de aluvional convocatoria. Por suerte resistí la tentación de vanagloriarme a toda máquina hasta participar en la premiación (que fue el 19) y digerir un poco el asunto, de manera que estos párrafos destilen un poco de neuronas y no el extraño y explosivo mix de bilis y euforia que me inundó la mañana que recibí la noticia. Ahora, con quince días de reflexión sobre los hombros (?), ya puedo dar mi declaración oficial y pública al respecto.

Soy Iron Man.

Just kidding.

La verdad es que, despúes de todo, sigo teniendo sentimientos encontrados, y a todo nivel. Por una parte está el obvio y legítimo orgullo de haber recibido una muestra de aprecio a lo que escribo, mucho más oficial que, por decir, las opiniones de parientes y amigos o las visitas reiteradas de desconocidos a este blog. Un concurso abierto, con un jurado de un cierto prestigio, patrocinado por empresas serias, que recibe 2300 cuentos y selecciona el tuyo entre los 13 mejores, es sin duda un espaldarazo notable. Además, tuve la oportunidad de conversar informalmente con uno de los tres jurados después de la premiación, al haber coincidido a pocas mesas de distancia en un restaurante italiano y, a parte los agradecimientos y felicitaciones rituales, me contó que si bien los dos primeros puestos fueron determinados por unanimidad, hubo bagarre para el último escalón del podio, disputado por 5 o 6 cuentos; en particular, recordó que uno de sus colegas hizo campaña por el mío. La conclusión es que, bien o mal, gustó. Para alguien que viene diciendo hace casi dos décadas que su vocación es escribir, no podría haber mejor noticia.

Pero viendo las cosas desde el otro lado del espejo se puede tener una perspectiva distinta. Para empezar, queriendo ser más papistas que el Papa, ¿tiene sentido festejar una mención honrosa? Me recuerda tristemente un momento de Meet the Fockers, donde los orgullosos padres de Ben Stiller (Dustin Hoffman y Barbra Streisand) mostraban a su consuegro (Robert de Niro) la vitrina de triunfos de su vástago, donde uno de los mejores resultados era una medalla de noveno lugar en un concurso del colegio. Y no por darme aires de megalómano (o tal vez sí), pero siempre he estado acostumbrado a pelear por los puestos que cuentan, o de otra forma salir del juego; una especie de Schumacher (?), en pocas palabras. Y cambiando radicalmente punto de vista, tomando este resultado como muestra de que tengo un futuro como escritor... ¿valdría la pena dejar mi burocrático empleo para dedicarme 24/7 a mi vocación? Sería lo ideal, claro, ¿pero la base de una mención honrosa no es muy endeble para semejante propósito? Me parece que sí.

Y no me meto siquiera con el asunto de que al recibir esta distinción, premiada materialmente con una taza, tres libros y mucha buena onda, he cedido los derechos de publicación de un cuento... que a la fecha es mi única producción premiada. Por supuesto será muy gratificante ver mi nombre en una antología impresa, pero me entra la duda de haber regalado una gallina o gallinita o codorniz de los huevos de oro o plata o latón a cambio de un plato de lentejas, o a lo mejor un mug de café con leche.

Así que estoy en una especie de limbo, atascado en el medio de unos sargazos mentales terribles, entre si debo tomar este resultado como una señal ateísticamente divina (??) de que ya es hora de dejarse de boludeces, dejar esta vida de Mr. Anderson, tomar la pastilla roja y convertirme en el Neo de la literatura (coloquen puntos de interrogación donde quieran), o si es exactamente lo contrario, una prueba de que la seguridad de un monótono cubículo administrativo no puede ser reemplazada por quimeras literarias cuyo único engendro ha sido un saludo, un apretón de manos, un reintenta, la próxima vez tendrás más suerte. Oh, la duda.

Por lo pronto, mi querido pueblo (?), he decidido mantener a grandes rasgos el rumbo del velero, con una ligerísima orzada para aprovechar el pequeño pero significativo soplido de viento generado por el reconocimiento obtenido. Las metas son ambiciosas, concluir 3 novelas que están en pleno work in progress, para presentarlas en un concurso nacional cuyo plazo vence en enero; y, en los límites de lo posible, hacerlo sin afectar mi trabajo diario. Estoy en plena elaboración de algún tipo de cronograma, para que esta vez no pase como hace más de un año, con anuncios nunca cumplidos, incluso en versión reformulada pocos días después. Y luego no quedará más que atenerse a eso o reponer de una vez los sueños en el aparador y dedicarse a otra cosa.



martes, 24 de junio de 2008

Eurotrash II

Ya están los cuatro semifinalistas, y sólo uno de los primeros de la fase de grupos (España) cumplió con las expectativas, aunque sudando sangre para deshacerse de Italia. Que Croacia haya quedado afuera y Alemania haya pasado, invirtiendo las posiciones que habían conseguido en su grupo, no es tan sorpresivo, ni lo hubiera sido a priori. Portugal, por su parte, se topó en cuartos con un adversario (Alemania) mucho más fuerte de lo que se esperaba (Croacia o Austria, me imagino) y acostumbrado a estas instancias. Holanda, finalmente, ratificó una ley no escrita de los torneos más importantes: quién sale de un grupo de la muerte suele no ir muy lejos. Los ejemplos abundan:

1. 2006: Argentina, Holanda, Costa de Marfil y Yugoslavia; Argentina en cuartos, Holanda en octavos.
2. 2004: Francia, Inglaterra, Croacia y Suiza; Francia e Inglaterra en cuartos.
3. 2002: Inglaterra, Suecia, Argentina y Nigeria; Inglaterra en cuartos, Suecia en octavos.
4. 2000: Inglaterra, Alemania, Portugal y Rumania; Portugal en semis, Rumania en cuartos.
5. 1998: España, Nigeria, Paraguay y Bulgaria; Nigeria y Paraguay en octavos.

Así que ya saben, cuando estén en el sorteo y ven que les toca bailar con la más fea, abandonen toda esperanza de éxito. Incluso si sobreviven, alguien que tuvo una primera fase más relajada los descontará en el camino.

Portugal-Alemania 2-3: buena manera de empezar, con un resultado sorpresivo y contundente más allá de lo que diga el marcador, porque Portugal nunca dio la impresión de poder dar vuelta a un marcador que se les puso en subida desde el principio. La clave del éxito, me parece, fue el cambio Schweinsteiger por el pésimo Gómez, que en un solo golpe recolocaba a tres cuartos de la delantera alemana en sus lugares preferidos: Klose dejaba el rol de segunda punta (como juega en el Bayern, con Toni al puesto de Gómez) y volvía a ser el pivote adelantado que marcó 10 goles en 2 mundiales; Podolski salía del carril izquierdo para ser un delantero de apoyo, reconstituyendo la dupla polaca que llevó a Alemania a la semifinal del 2006; mientras que la presencia de Schweinzi por el costado permitía tener un elemento rápido para el contragolpe pero también peligroso con centros para Klose. Y si bien eso justificaba la aniquilación de la penetrabilísima defensa lusa, la desaparición de sus elementos de ataque no estaba prevista: la velocidad de Ronaldo y Simao, más las geometrías de Deco, debían hacer estragos en la zona de las columnas de granito Metzelder y Mertesacker. Pero no, y a casa. No hay nada qué hacer, los equipos coperos tienen un plus en estas cosas: y en las semis los de Löw no deberían tener mayores problemas.

Croacia-Turquía 1-1 (1-3 en penales): no hay mucho más que decir acerca de las gónadas de acero inoxidable de los otomanos. Con Suiza perdían 0-1 y voltearon un partido en la última jugada; con República Checa iban 0-2 al 75' y lo ganaron en el 90'; con Croacia lograron superarse, llevándose un partido en el cual recibieron el gol del 0-1... al minuto 119'!!! Gol psicológico, psiquiátrico, lobotomizante, pero no para los turcos, que noventa segundos después lograron empatar y llevar la cosa a los penales, donde los croatas demostraron que estaban hechos de otra pasta (con bastante harina y muy poco huevo) y tiraron a cualquier lado. Único downside para los hombres de Terim es que llega a la semifinal con sólo 13 jugadores disponibles (por lesiones y sanciones de todo tipo), de los cuales 2 son arqueros... dejándoles sólo un cambio a disposición. Demasiada ventaja para un equipo experto como el alemán, me parece, pero Turquía ya llegó mucho más allá de lo razonablemente esperable.

Holanda-Rusia 1-3 dts: la gran sorpresa, a mi parecer, aún teniendo en cuenta el habitual pechofriismo de los bátavos, que tienen esa mala costumbre de arrancar como si quisieran comerse el mundo para luego derretirse en los partidos decisivos. Pero un equipo que había arrasado y goleado a los dos finalistas del último mundial y paseado sobre Rumania poniendo a todos sus suplentes en la cancha, no podía desmoronarse frente a Rusia de la forma en que lo hizo. Lo mejor de todo es que Hiddink no puso a los suyos a la defensiva, como hubiera sido lógico: se lanzaron al ataque en una actitud que a todos pareció suicida, exponiéndose a la mejor arma de los holandeses, el contragolpe fast and furious. Pero Akinfeev no tuvo mayor participación en el partido, los peligros en su área se limitaron a centros abombados o tiros desde afuera, mientras Van der Sar tenía trabajo extra al no recibir mayor protección por parte de una defensa distraída. Queda la gran incógnita de por qué Van Basten no se jugó por Robben en el segundo tiempo, metiendo a Bouma (un defensa!) y Afellay (todavía muy verde) en un partido donde tenía que ganar. Pavlyuchenko no perdonó, 0-1, y sólo una desatención total de la defensa permitió a Van Nistelrooy empatarlo faltando 5 minutos. ¿Otro gol psicológico? De ninguna manera. Holanda no llegó nunca más con peligro, y Rusia se despachó con dos goles, que hubieran podido ser muchos más; espérense un éxodo de rusos a los grandes campeonatos, empezando por Arshavin y Pavlyuchenko.

España-Italia 0-0 (4-2 en penales): por fin un partido en el que se respetó el pronóstico, es decir un partido cerrado, aburrido, con España al ataque, Italia en defensa, pero con eventual victoria de las furias rojas. Lo que sí sorprendió fue la relativa facilidad con la que Panucci y Chiellini dieron cuenta de Villa y Torres (y ni qué decir de Güiza, que no está al nivel de estas competencias), obligando a los españoles a concluir desde afuera con sus volantes, especialmente Silva. Y con eso se confirma algo que el primer partido con Rusia (y relativa goleada) ocultó: el 4-4-2 de Aragonés no funciona, porque sus dos delanteros son goleadores de área que se pisan los pies continuamente y no están acostumbrados a jugar en forma combinada. El 4-1-4-1 que empleó a finales de las eliminatorias (donde consiguió los mejores resultados...), quitando un delantero para dar cabida a Fabregas y retrocediento a Senna delante a la defensa, desatoraba un poco los caminos del ataque y daba más sorpresa y fantasía a sus acciones. De Italia es mejor ni hablar: con una defensa improvisada durante el torneo (lesiones de Cannavaro y Barzagli, bajo nivel de Materazzi), una volante eliminada por las amarillas contra Rumania (Pirlo y Gattuso out) y un ataque empernado sobre el peor Toni que se haya visto all time, no quedaba más que enrocarse en el área. En los penales, considerando que ni Buffon ni Casillas son expertos del tema, dependía de la frialdad de los ejecutantes, y ciao ciao.

España juega siempre contra su historia de decepciones, pero equipos que se encuentran dos veces durante el torneo casi nunca obtienen resultados opuestos... juntando mundiales y eurocopas, han habido 8 ocasiones en que se ha dado el caso de ver repetir un match. En 3 de ellas se confirmó el resultado de la primera ronda (Alemania-Rep.Checa del '96, Brasil-Turquía del 2002, Portugal-Grecia del 2004); en otras 3 se tuvo empate en primera fase y alguien ganó más adelante (Brasil-Checoslovaquia del '62, Italia-Polonia del '82 y Brasil-Suecia del '94). Sólo 2 veces se dio vuelta al resultado: en el mundial de Suiza '54 Alemania perdió horriblemente en la primera fase contra la Hungría de Puskas y su fútbol champagne por 8-3, para luego derrotarla en la final, en uno de los resultados más sorpresivos de todos los tiempos, por 3-2. Y en la Euro '88, Holanda perdió 1-0 con Rusia en su primer partido (con Van Basten en la banca) y le ganó la final por 2-0 (con golaaaaaazo de Van Basten). Así que la historia está del lado de España... al menos en un 75%.


lunes, 16 de junio de 2008

Eurotrash I

Hubiera podido esperar hasta el final de la primera ronda de la Eurocopa, pero algo tiene que decirse. Y es que el nivel de este campeonato, salvo raras excepciones, has sido muy, pero muy pobre, a niveles subsaharianos (?), tercermundistas (??), bananeros (???), en fin, todo lo que uno no se esperaría del Viejo Continente. Y, gracias al trabajo, tener que ver la mayor parte de los partidos en diferido, a veces a altas horas de la noche o hasta días después del evento, no mejora precisamente la situación y mucho menos el ánimo del espectador. O sea yo.

Rescato muy poco, empezando por el sistema de desempate en la fase a grupos. Siempre me pareció que dar demasiada importancia a la diferencia de goles o a los goles marcados generaba situaciones engañosas. Imaginemos un grupo en el Mundial con, por decir, Alemania, Holanda, Camerún y Trinidad y Tobago, donde los tres primeros empaten entre sí y venzan al débil equipo caribeño. Según el sistema FIFA, las posiciones serían determinadas por la diferencia de goles realizada contra el último; pero golear por 5 o 6 0 10 goles a un equipo netamente inferior ¿constituye realmente una discriminante para la clasificación? No me parece.

En cambio, referirse únicamente a los choques entre los equipos empatados en la tabla resulta una medida mucho más eficiente y lógica; además, tiene el valor agregado de agilizar la determinación de quienes clasifican con una cierta anticipación (aunque no a todos les guste). Tal es así que antes de iniciar los terceros partidos de la primera fase, ya se sabía quien quedaría en primer lugar en cada grupo (Portugal, Croacia, Holanda y España).

Otro punto a favor de la UEFA está constituido por la excelente transmisión de los partidos. La cantidad de cámaras utilizadas y la variedad de tomas que generan es simplemente infinita; las repeticiones en slo-mo son antológicas.

Yendo a los aspectos negativos, el buen juego se ha hecho extrañar, así como muchas de las estrellas más anticipadas, y en algunos casos equipos completos que se deban por favoritos y hasta ahora sólo han generado dudas. No quiero hacer leña del árbol caído, pero abro mi album Panini y en la lista de desaparecidos cuento a Baros (no tomado en cuenta por Bruckner), Klose (en plena regresión goleadora post Bayern, limiándose a dar assists), Gómez (un desastre), Smolarek (poco acompañado), Toni (no la emboca ni con cuchara) y en general toda Italia (ahora ni defiende bien...), Thuram (debería retirarse), Malouda (maloudísimo), Anelka (un muerto) y Francia tout court (Domenech, lárgate). Para colmo, los arbitrajes han sido mediocres y con graves errores técnicos, la mayor parte de los cuales decisivos. Y para todo lo demás, existe Mastercard (?).

Pero dejemos de lado eso y recapitulemos lo sucedido, partido por partido (y si me demoro, probablemente se actualice con los encuentros de hoy):


Grupo A

Suiza-República Checa 0-1: nadie se esperaba mucho de los suizos, pero que los checos jugaran tan mal fue una sorpresa total. Evidentemente perder a Nedved, Poborski, Rosicky en un sólo golpe no fue muy fácil de asimilar; la defensa (Grygera, Rozenhal, Ujfalusi, Jankulovski) por lo menos se mostró sólida. Un golcito en un offside mal ejecutado por los suizos fue suficiente. Partido aburridísimo.

Turquía-Portugal 0-2: los turcos se salvaron de una goleada sin saber muy bien cómo; dos palos, un travesaño, un gol anulado, un par de mano a manos, en fin... buen partido de los fantasistas portugueses, aunque tener a Cristiano Ronaldo como wing bien abierto y no como delantero (a lo Manchester United) le resta contundencia. No es una casualidad que los goles hayan tenido que marcarlos un central (Pepe) y un volante de contención (Meireles).

República Checa-Portugal 1-3: éste tenía a priori todos los indicios de ser un partidazo. Pero la diferencia entre los dos equipos, intuible por los primeros partidos de ambos, fue demasiada, especialmente en el segundo tiempo. Se desbloqueó Ronaldo (gol y pase gol a Quaresma) y Deco repitió la buena prestación ofrecida contra los turcos; Portugal aseguró el primer puesto y dejó a los checos en un duelo de vida o muerte con los turcos, encontrándose en paridad total... en caso de empate en la última fecha, dependerían de los penales, algo inaudito pero justo por eso muy intrigante.

Suiza-Turquía 1-2:
partido emotivo a más no poder. Los dos tenían que ganar para no irse anticipadamente, y los suizos tenían el triunfo en la mano gracias a la combinación turca (?) Derdiyok - Hakin, con gol de este último (que no lo gritó, a lo Podolski, ver más adelante), antes de la reacción vehemente de los otomanos, que terminaron de darle vuelta en la última jugada. Suiza se convertía en el segundo organizador de un evento de este tipo (Euros+Mundiales), después de Bélgica en el 2000, en no pasar la primera ronda. Pobre actuación en verdad, para la próxima mejor que sigan con lo que hacen mejor, chocolates, relojes y queso (viva el estereotipo).

Suiza-Portugal 2-0: ejemplo claro de por qué no se debería sortear de antemano el fixture de los cuartos de final (A1 vs. B2, B1 vs. A2, etc). Yo haría algo a lo NBA o ATP: terminando la primera ronda, se hace un ranking de los 8 clasificados en base a sus puntajes, y se juega 1 vs. 8, 2 vs. 7, etc etc.; en caso de empate en los 90', rige quien tuvo mejor desempeño en la primera fase: así todos se esforzarían en buscar el puntaje perfecto. Los lusos, ya clasificados, se echaron, jugando con suplentes, regalando así a los suizos una buena despedida con su primera victoria en una Euro y a Yakin el honor de un doblete (y 3 goles totales) en tamaña competencia. Qué vergüenza.

República Checa-Turquía 2-3:
el partido más emotivo de la Euro a la fecha; una demostración clásica que un 2-0 es el peor resultado por manejar (?); una prueba más de que los checos son pechofríos o que los turcos los tienen de acero (?) o que Cech no es el mejor arquero del mundo. O todas las anteriores. Pero en un partido decisivo no puedes ganar 2-0 (y un palo) en el 75' y hacerte voltear el marcador; especialmente si el gol del empate lo regala tu estrella, el (supuesto) mejor guardavallas de Europa. Y peor aún, si expulsan al número 1 rival, entra un jugador de campo y faltan 2 minutos al pitazo final, no puedes intentar llegar al arco jugando... queridos boemos y moravos (?), lo que se hace es tirar bombazos a la olla, o a la cabeza de Koller(en su último partido), y a lo que venga; alguna se le tiene que escapar al improvisado portero. Me imagino a Nedved pateando desde 35 metros tratando de sorprenderlo, pero el hombre lo estaba viendo por la tele y Ujfalusi & Co. se apuntaron al harakiri. Bruckner, la jubilación te espera.


Grupo B

Austria-Croacia 0-1
: mamita que injusticia. Los croatas llegaron una sola vez al arco, penal, gol. Minuto 4'; los siguientes 86', más extras, se jugaron en su área, con los alpinos tratando de meterse al arco a empujones... la próxima que intenten con el rugby. Pero los delanteros locales no podrían meterla ni con el arco vacío; y si el árbitro les niega un penal clarito clarito en la penúltima jugada... ni modo.

Polonia-Alemania 0-2: un partido que vivirá en la infamia. Pase de Klose (polaco) para Podolski (polaco), 1-0. Tiro errado de Klose (el mismo polaco de antes), rebote y cañonazo de Podolski (ídem), 2-0. No, la infamia no es perder por culpa de dos renegados, nacionalizados bajo la bandera del país que más te ha pisoteado, históricamente hablando y no sólo; lo peor es que el hipócrita de Poldi no grite los goles en un alarde de... no sé. Si tanto quieres a Polonia juega con su camiseta, sé su ídolo, sufre varias eliminaciones intempestivas, pero mantén la conciencia tranquila. Si te vas al otro lado de la frontera para tener esperanzas de levantar alguna copa, sé consecuente y celebra como un ser humano. Sí, sé que los Podolskis son de Silesia, región históricamente alemana que Polonia se robó post WW2 en plan indemnización por tanto abuso, por lo tanto los genes del chico son tan alemanes como los de Klinsmann, etc etc., pero por eso mismo habría que ser más agradecidos con la Mannschäft que lo lleva a las copas y su hinchada que lo corea en el estadio: propongo desde ya tarjeta amarilla para quien no festeja sus goles. Aguántate esa, Blatter.

Croacia-Alemania 2-1: la sorpresa de la segunda fecha. Que la defensa alemana no fuera impenetrable, no era algo muy difícil de imaginar si se sabe que los centrales son dos troncos de pino (Metzelder y Mertesacker); que una volante con el solo Frings haciendo tapón fuera perforable, también; y que los croatas son astutos como zorros, más aún. En el primer gol, dormida de los centrales y de Lehmann, Srna entraba como Pedro en su casa y apoyaba en el arco sin ninguna oposición; el segundo gol es casi cómico, con un tiro que iba a cualquier lado desviado por Schweinsteiger (después expulsado por bueeeeen tiiiiipooooooo), perfecto rebote en el palo que devuelve la pelota al centro del área, tap in de Olic con los dos gigantes más perezosos que nunca. Poldi trató de enderezar las cosas (y gritó el gol, que conste), en un equipo que terminó jugando con cinco delanteros (entraron Odonkor y Schwanzi, pero nada. Croatas primeros y a cuartos; Alemania a desempatar contra sus socios, aliados, ocupados, etc austriacos.

Austria-Polonia 1-1:
comprobado, los asbúrgicos (?) no la meten ni de broma. En el primer tiempo tuvieron media docena de ocasiones clarísimas, todas disparadas a bocajarro sobre el pobre Boruc, un auténtico punching ball. Y a la primera de los polacos, gol de Guerreiro (clásico apellido polaco) en offside. Salvo alguna acción del biónico Krzynowek (¿no fatan vocales en ese apellido?), clon de Ivan Drago (?), incluido un remate de casi 40 metros que incluso en super cámara lenta parecía un misil tierra aire, todo lo demás fue la clásica presión estéril de los locales. Pero esta vez el penal dudoso y al último minuto sí se lo concedieron, yendo a patearlo el abuelo Vastic, que yo recuerdo en un Italia-Austria de Francia '98; con frialdad otoñal, que no pensionística (?), el buen Ivica (clásico nombre austriaco...) decretaba el empate. Ola del público, vítores, pica pica, faltó sólo la vuelta olímpica... todo muy triste.

Austria-Alemania 0-1: al ver el fixture, lo único que pensé fue remember The Alamo!, perdón, El Molinón! Traducción: Mundial '82, Austria se dejaba ganar por la mínima por sus primos norteños, para pasar juntitos y de la mano la primera fase, eliminando a los habilidosos algerinos. Escándalo internacional. Esta vez se repitió el resultado pero no el efecto final y todos se fueron con la cara larga: los austriacos acompañaron en el olvido a sus colegas suizos, los alemanes se las verán contra Portugal (¡uy uy uy lo que se viene! ¡final anticipada!) con un día menos de descanso y sobre todo, a diferencia de los vaguísimos hombres de Felipao, con sus titulares fatigados por tener que doblegar sí o sí a los tiroleses, tan voluntariosos e imprecisos como siempre. Y dale que te dale, en la segunda parte Ballack metió un cañonazo de distancia sideral, y todos a la cama.

Croacia-Polonia 1-0:
por fin unos suplentones que le hacen bien al fútbol. A pesar de jugar con 9 reemplazos, los cuadriculados dominaron el encuentro sin mayores sustos, con Boruc obligado a salvar la patria contra Klasnic en repetidas ocasiones; hasta que al final tuvo que levantarle bandera blanca al oxigenado, casi en contemporánea con el gol de Ballack que anulaba las últimas esperanzas polacas (victoria con varios goles y derrota alemana con Austria). Croacia con 9 puntos y cuartos con Turquía: la veo en semifinal.


Grupo C

Francia-Rumania 0-0:
sin comentarios. El peor partido de la primera fecha, sin duda alguna. Domenech, bufón, dimite (?).

Holanda-Italia 3-0: ay corazón, me hiciste tanto daño, decía Myriam Hernández, tal vez recordando algún infarto sufrido en juventud, pero se aplica perfectamente a lo visto en el espectáculo oranje contra los campeones del mundo. El primer gol estaba tan viciado por fuera de juego que negarlo (como hizo la UEFA) es blasfemo hasta para un ateo, porque considerar que un jugador tendido fuera de la cancha luego de un choque de juego pueda habilitar a alguien es absurdo. Pero Italia y los árbitros, en estas instancias, tienen una relación extrañamente pendular: por cada penal inexistente concedido en el último minuto (véase Italia-Australia, octavos de Alemania 2006), tienen que descontar un par de competiciones con ternas nefastas (recuerden los escándalos en Corea-Japón 2002). Paciencia. Retomando el partido, Italia se fue al ataque como si se acabara el mundo, dejando praderas al contragolpe holandés. Y casi sin quererlo, de dos salvatajes milagrosos sobre la línea de gol naranja se generaron el 2-0 y el 3-0. Terrible: y perder con las armas que uno normalmente usa (defensa y contragolpe) es aún más doloroso.

Italia-Rumania 1-1: hay cosas que empiezan mal y terminan bien, o viceversa, pero nunca he visto un punto intermedio en ese camino que fuera tan sufrido como este partido. Primer tiempo lleno de ocasiones al límite de la taquicardia por parte de ambos equipos, con palos, salvatajes, atajadas espectaculares, de todo. Y para gustar, un gol regular anulado a Toni, con un defensa pegado al palo durante toda la jugada: la conspiración se mostraba al mundo en toda su evidencia. Segundo tiempo que arrancaba con un gol increíble de Mutu, a pase de Zambrotta (?), que eliminaba en ese momento a Italia, diría yo justamente por tanta ingenuidad, casi rayante el suicidio. Un minuto después, empate de Panucci (?), y reiniciaba el asedio, jugadas de gol italianas, contragolpes venenosos (o vampíricos, que suena históricamente más apropiado) de los rumanos. En uno de éstos, 85', penal muuuuuy generoso para los hombres de Piturca (¿qué les decía de la conspiración?), Mutu sobre la pelota, Italia al borde del precipicio, y Buffon no sé cómo pero logró rebotar el pésimo tiro del Cobra. El hombre salió llorando de la cancha, sabiendo que con ese error obligaba a su equipo a derrotar a Holanda para pasar. Italia festejó la atajada como si fuera el último penal de la Copa, olvidando que la clasificación a cuartos pasa por ganarle a Francia (y ahora no hay Zidane que se autoexpulse) y esperar al mismo tiempo en la buena voluntad de los (suplentes) chicos de Van Basten. No sé si alcance.

Holanda-Francia 4-1: como decía alguien, una golondrina no hace primavera, pero no se sabe si dos sí, o, saliendo de metaforas, si siete goles a uno contra los finalistas del Mundial significan que el fútbol total ha vuelto, Rinus Michels se ha reencarnado en su pupilo Van Basten y los súbditos de la reina Beatriz se llevarán la copa 20 años después. Fotocopia del partido con Italia: match cerrado, primer gol (Kuyt), ataques vehementes de los franceses, contragolpes neerlandeses, gol, gol, gol (imaginar el efecto de sonido de una slot machine). Y a cobrar. Ok, hubo un gol de Tití Henry en el medio, pero ininfluyente. Francia se juega la vida con Italia en la última fecha, Holanda conquista el primer lugar y un choque fácil en cuartos con Suecia o Rusia. Habrá que ver si sabe dominar un partido tan bien como contraatacar. Y por cierto, Domenech, a tu casa (?).


UPDATE 17/6:

Italia-Francia 2-0: al fin, salimos del coma. ¡Pero qué esfuerzo más inhumano para escapar de la eliminación! Sí, porque, aunque usted no lo crea, Italia tuvo que poner en la balanza los siguientes factores para poder pasar a cuartos, en estricto orden cronológico: 1. Lesión fortuita de Ribery, el único francés vivo y directo; 2. Penal (finalmente) otorgado por foul de un distraidísimo Abidal, a quien el lunático Domenech puso de central sólo para humillar a Thuram; 3. Expulsión del mismo Abidal; 4. Uno de los mejores tiros desde los 12 metros de Pirlo; 5. Amarilla al mismo Pirlo por tratar de detener un contragolpe bleu, haciéndole perder el próximo partido por suma de tarjetas; 6. Ídem para Gattuso; 7. Fútbol champagne de Holanda (ver más abajo) tumbándose a Rumania con 9 suplentes en cancha (aunque Robben y Van Persie serían titulares en cualquier otro lado); 8. Autogol de Henry en un tiro libre de De Rossi que se iba a la luna; 9. Impresionante atajada de Buffon sobre Benzema faltando 20 para el final, cuando todavía había tiempo para meterse en problemas; 10. Mucho, mucho sufrimiento. Pero ahora se pasó la primera ronda (con las justas, como siempre), toca España (que suele caerse)... nunca den por muertos a los azzurri. El que sí debería estar bajo tierra es Domenech, que se bajó a su selección sin mayor ayuda. Para muestra un botón: sale Ribery lesionado, lo reemplaza con Nasri y hasta ahí todo bien; pero cuando diez minutos después expulsan a Abidal y tiene que poner a un central, ¿a quién saca? Pues al pobre de Nasri, que se debe haber ido llorando a la ducha. En lugar de astrólogos, ese payaso de entrenador debería conseguirse un psiquiatra.

Holanda-Rumania 2-0: No sé que más decir de los chicos de Van Basten. Juegan con Italia, contragolpean de lo lindo, 3-0. Juegan con Francia, hacen un gol al 7', contragolpean de lo lindo, 4-1. Con Rumania lo lógico era que esperaran el abordaje de Mutu y sus amigos, pero éstos se limitaron a jugar con la radio en el oído y la cabeza en el otro partido, así que los naranjeros dominaron el partido en toda su extensión, comiéndose goles increíbles y sin correr mayores riesgos. Ah, y con el detalle que eran los suplentes... ahora les toca Suecia o Rusia, pero son mis primeros favoritos para la final. Impecables.

Grupo D

Rusia-España 1-4:
la Furia Roja se descargó sobre los incautos rusos, dando la razón a Aragonés y no a mí, que pensaba que su propuesta de ataque con un volante menos y doble 9 arriba (con Villa en lugar de Fabregas) era desbalanceada. Pero el sabio de Hortaleza más sabe por viejo que por ser de Hortaleza, y su gran apuesta, el Guaje, se descargó sobre los incautos rusos, dando la razón a respondió con creces, metiendo tres pepas como si nada. Pavlyuchenko descontó, Fabregas cerró el resultado. Y los españoles se la creen... como siempre. Me pregunto quién se los bajará de las nubes esta vez.

Grecia-Suecia 0-2: el rey, o en este caso el campeón, está desnudo. Si alguien tenía dudas que la victoria helénica hace 4 años fue fruto de un extraño error del destino, este partido tuvo que convencerlo en sentido contrario. Colgados del travesaño como murciélagos hasta el gol de Ibrahimovic, estériles en sus intentos de recuperar, difuntos luego del segundo gol del granítico Hansson (¿era uno de los tres melenudos del grupo noventero?). Valgan verdades, Suecia es Isaksson + Ibrahimovic + 9 (?), pero en un entorno tan pobre hasta podría alcanzar para soñar (?)

Suecia-España 1-2: el día de los goleadores. Me gusta cuando el marcador entrega nombres como estos: Torres, Ibrahimovic, Villa. Abajo los cabezazos de centrales en los corners y los cañonazos a cualquier lado de los volantes: devuelvan a César lo que es de César. Y en partidos apretados como éste, solo los bombers de raza pueden hacer la diferencia. Ellos, y la distraida defensa sueca que en la última jugada permite a Villa irse solito solito al arco para definir el partido. España espera en cuartos al segundo del grupo de la muerte, que no pinta muy bien y ya huele un poco mal, pero por lo menos se salvó de Holanda; en todo caso, hay que ver si esta vez logran pasar su límite tabú de toda la vida. No está Raúl, a lo mejor eso ayuda, al menos cabalísticamente (?). Suecia en cambio se juega la clasificación con Rusia en la última fecha, en un duelo tan nórdico como gélido que pone en juego ser el sparring partner de la naranja mecánica. A veces acontentarse es lo mejor.

Grecia-Rusia 0-1: bostezo, bostezo, bostezo. Peor partido de la segunda fecha, y si no hubiera sido por una barrabazada de George Clooney Nikopolidis,que salió buscando mariposas y problemas por el área, regalando el gol a los rusos, hubieramos sufrido el segundo 0-0 del campeonato. Griegos afuera de la copa sin marcar un solo gol, faltando el partido con los españoles, rusos obligados a ganar a los suecos para pasar. Bah.

UPDATE 18/6

Grecia-España 1-2: la verdad, no vi el partido, estaba con la cabeza en cualquier otro lado. Pero por lo menos España no imitó a sus primos ibéricos, los que se echaron con Suiza, y siguió el camino de Croacia y Holanda llevándose los 9 puntos en juego. Grecia, una desgracia.

Rusia-Suecia 2-0: tampoco vi este partido, pero me parece una muestra más del pechofríismo sueco, que en todos los torneos principales amenaza, sugiere, esboza, pero siempre termina por derretirse sin previo aviso. En el 2006 le hizo la pelea a Inglaterra, antes de caer en octavos con Alemania; en el 2004 eliminaron a Italia en la primera ronda, y perdieron con Holanda; en el 2002 eliminaron a Argentina y los eliminó Senegal (!). Bien por el mago Hiddink, que una vez más llevó un equipo más lejos de lo esperado. Y hay que ver qué pasa contra su Holanda...

No prometo nada, pero sería bueno hacer un sequel (o por lo menos un update) antes de los cuartos, con las dos fechas que faltan jugarse. O al límite, antes de las semis. O en cualquier momento de aquí a la final de Viena (?). Pero primero, que vuelva la magia.

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Y los incautos a la fecha son...