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martes, 5 de junio de 2007

Desaprobación papal

Como se habrán imaginado por algunos posts anteriores, Ratzi no es santo de mi devoción. Y ojo, el hecho de ser ateo no tiene nada que ver con esta afirmación; su predecesor en el sillón de Pedro me pareció siempre una persona de bien, que sólo en sus últimos años, ya atormentado por la vejez y las enfermedades, terminó por doblegarse a las presiones de cierto sector conservador del clero.

Pero Benedicto XVI tiene muchas cosas sobre las cuales se puede discutir. La elección de su misma razón social (?) ya dio a entender que no es retrógrado, sino mucho más. Sus posiciones sobre temas sociales de alto impacto han resultado tan ultramontanas que asustarían a Bush y sus acólitos que no creen en Darwin. Si le agregamos que su aspecto no es exactamente el de un viejito bonachón (el standard del último siglo y medio), sino más bien el de un ser malvado y maquiavélico, muy parecido al Emperador de Star Wars, entonces es comprensible que a muchos no nos caiga para nada simpático. Pero hasta ahora había algo que nadie le negaba: su calidad de intelectual culto y docto en temas religiosos, hasta el límite de la pedantería.

Por suerte, siempre hay alguien que grita que el rey está desnudo. En este caso, Marco Damilano, de la revista L'Espresso de Italia, se ha dado el trabajo de revisar palabra por palabra de la última masterpiece de Ratzinger, Jesús de Nazareth, y verificar la corrección de sus citas bíblicas. Y sorpresa sorpresa, el Papa queda, en el mejor de los casos, como un redactor muy distraído; en el peor, como alguien indigno de la fama de lumen intelectual en Münster, Tubinga y Ratisbona.

No son errores de poca monta. Pensar que los montes Sinaí y Oreb son dos cosas distintas, cuando hace siglos está comprobado que son el mismo, sería perdonable al máximo en un párroco de provincia poco letrado, pero de ninguna manera en un doctor de teología, y ni qué decir en la máxima autoridad eclesiástica; lo mismo vale para la afirmación de que Abraham se encontró a punto de sacrificar a Isaac en dicha montaña, cuando en los textos se afirma claramente que fue en el Monte Moria. Y así hay muchas más, incluyendo confusiones entre libros del Antiguo Testamento, donde el primer libro de Reyes se convierte en el segundo, hechos de ambos son trasladados a Crónicas, términos griegos son traducidos de forma discutible, etc etc.

Lo que sí me parece alucinante, indignante, terrible, es que el buenote de Joseph afirme que Jesús llegó a Jerusalén mientras se festejaba el Domingo de Ramos. Según Damilano, esta aberración anacronística aparece 4 veces, en las páginas 213, 272, 315 y 335 de la edición italiana. Sí, como lo leen: se nos escapó un milagro más del Altísimo, instaurar fiestas que celebren actos que aún no se han dado... porque el Domingo de Ramos justamente recuerda esa entrada del Mesías a la ciudad, y fue instituida como festividad siglos y siglos después de ese hecho. De este paso, el ex SS (y no en el sentido de futuro Santo Subito) nos dirá que Jesús nació mientras se celebraba la Navidad, o que escapó a las garras de la muerte durante los festejos de la Pascua de Resurrección. Cosas de locos.

Por suerte no dijo estas cosas ex pulpito, desde donde goza aquel extraño superpoder que le permite transcribir sus pensamientos como dogmas infalibles... si no habría que reescribir la historia y las teorías sobre el continuo espacio-temporal. Y no estoy exagerando: serían cosas no más absurdas que muchos de los postulados a los que se debe creer ciegamente para ser considerado un católico a carta cabal.

En una era donde la información está más que nunca a la mano, me parece inconcebible que un libro esperadísimo, seguro best seller, escrito por una figura de nivel global, tenga errores tan graves en cuanto a sus fuentes. Lo cual me hace temblar pensando en aquellos tomos que sirvieron de sustento a discusiones dogmáticas siglos atrás, cuando los únicos ejemplares de las referencias citadas eran pergaminos deteriorados en manos de la misma Iglesia... y si no pregunten por la Donatio Constantini. En virtud de ella existe el Vaticano, no lo olvidemos.

Así es la vida. Vendedores de sebo de culebra, falsarios, fariseos, hipócritas rodean el Templo, ahora como dos mil y pasa años atrás. En ese momento alguien olvidó guardar la compostura y pateó traseros a diestra y siniestra, haciendo un poco de limpieza. Pero hoy, quién podrá defendernos?


jueves, 17 de mayo de 2007

Sieg heil, mein Kirchführer!

Por primera vez, me voy a limitar a transcribir de manera integral un artículo de otro autor, porque creo que resume de manera perfecta y espectacular todo lo que yo siempre he querido decirle a Joseph Ratzinger en los últimos tiempos.

El artículo, aparecido en el diario El Correo de hoy, ha sido escrito por Andrés Bedoya Ugarteche en la columna La Ortiga y se titula Carta al Papa. Ahí va.

Monseñor
Joseph Cardenal Ratzinger (a) Benedicto 16

Papa de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana

Plaza de San Pedro,
El Vaticano, Roma, Italia.

Mi querido Ratzi:

Con la confianza que siempre nos hemos tenido, me permito darte algunos consejos relacionados con tu visita al Brasil para recuperar la clientela perdida por tu empresa. Porque El Vaticano ES una empresa, ¿verdad?

¿Sabes qué, compadre? Si quieres recuperar posicionamiento vas a tener que revisar tus estrategias y poner tu producto al día, relievando su ventaja diferencial. Hasta ahora, tu mercadeo ha sido un asco. Claro, no está mal la bicicleteada que has organizado en Sao Paulo, pero... ¿qué tú, el C.E.O (chief executive officer) vaya disfrazado de Rey Asirio con cucurucho y todo... ¡Por favor!

¡Cómo se te ocurre visitar Brasil, que es la capital mundial del SIDA y sus habitantes son los más duchos y entusiastas del planeta en la práctica del dificil arte de la cachadera, y hablar periquitos de los condones, de las píldoras y del aborto! ¡Es decir! ¿Qué te pasa, compadre? ¿Quieres cerrar la tienda? Métete en la cabeza que la clave del mercadeo (“márquetin” que le dicen) es entender las necesidades de tus consumidores, y a partir de allí desarrollar productos y servicios a su medida. Lo que tú estás haciendo es exactamente lo contrario. Vienes sacando productos sin investigar antes y los impones a las patadas. ¡Dios mío! Estás tratando de vender conceptos medievales en pleno siglo 21. No puedes ofrecer sebo de culebra, las píldoras de vida del Dr. Ross y Maravilla Curativa de Humphrey’s, en la era de la biología molecular y la medicina nuclear.

Otro error: nunca ataques a la competencia. ¿Cómo es posible que hayas amenazado con la excomunión a los gobernantes mexicanos que han legalizado el aborto? ¿No crees que ellos ya se autoexcomulgaron hace ratón? ¡Por amor a Cristo! ¿Tienes idea de la cantidad de abortos clandestinos que debe haber en un país como Brasil con 180 millones de habitantes, si en el Perú con sólo 25 millones pasan de los 400 mil al año?

Y encima tratas a los protestantes de “sectas” y, no contento con eso, tienes la reverenda concha de pedirle a Lula una serie de canonjías y prebendas en beneficio de tu negocio. No pues. Eso es mercantilismo. Lula, en forma muy educada, te ha mandado a la mismísima. Tienes que manejar tu consistencia para lograr un posicionamiento claro, pero con flexibilidad. Los tiempos cambian, Ratzi, y los consumidores se vuelven más exigentes. No puedes seguir con eso de “más de lo mismo”.

Hasta más vernos y que la Virgen te cubra con su manto.


Creo que no hay nada que agregar. Ratzi (?), si estás ahí, responde!


jueves, 10 de mayo de 2007

Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia

A veces hay noticias que deben ser rescatadas de blogs desconocidos o sitios recónditos, pero resultan diez mil veces más interesantes que las primeras páginas. En muchos casos se refieren a temas bastante específicos y se dirigen a sectores muy limitados del público, lo cual justifica su postergación; pero en otros resulta evidente que hay intereses ocultos (ya lo dije antes en este post) que manipulan la visibilidad de esa información.

Por ejemplo, considero que esta noticia, aparecida en el sitio dagospia.it y que anticipa un artículo del periódico Il Mondo, se lleva de encuentro cualquier novedad de las últimos meses, excluyendo tal vez sólo las elecciones en Francia y los asesinatos de Virginia Tech. En primer lugar, desenmascara mitos muy bien radicados en el imaginario colectivo; en segundo, da a conocer la conexión política que permite esto; y en tercero, ataca a una de las instituciones más poderosas del mundo. Pero no he visto la noticia en ningún periódico, página web o telediario de ninguna parte del mundo. Citando a Al Pacino en The insider, is it newsworthy? Yes. Are we gonna air it? Of course not. Why? Because he's not telling the truth? No. Because he is telling the truth. That's why we're not going to air it.

Para los que no hablan italiano, breve resumen de la noticia: la Iglesia posee entre el 20 y el 22% del patrimonio inmobiliario italiano y más del 25% en la ciudad de Roma; y todo eso sin contar el territorio del Estado Pontificio, por cierto. Pero la cosa se vuelve más interesante al descubrir que desde la posguerra el Estado Italiano asumió los costos de mantenimiento de los lugares de culto y que en ocasión del Jubileo del año 2000 los financiamientos públicos para las reparación, refacción y restauración de esos mismos edificios llegaron a casi 1 700 millones de euros. Si agregamos el inmenso número de donaciones testamentarias que entran a las arcas eclesiásticas a lo largo del tiempo (8 mil certificadas en Roma sólo en el último año), se entiende que no estamos hablando de sencillo: para comparar, habría que pensar que sólo las propiedades de las misiones, supuestamente lo más pobre que se puede encontrar en la Iglesia, superan los 4 000 millones de euros en piedra, ladrillo y cemento.

El caso de Roma es inquietante. En la ciudad, según lo estimado por Sandro Orlando, de Il Mondo, coexisten actualmente 400 institutos de religiosas, 300 parroquias, 250 colegios católicos, 200 iglesias no parroquiales, 200 casas generalicias, 90 institutos religiosos, 65 clínicas, 50 misiones, 43 internados, 30 monasterios, 20 casas de reposo, 20 seminarios, 18 hospitales, 16 conventos, 13 oratorios, 10 confraternidades, 6 hospicios; los dos mil entes religiosos residentes en las siete colinas son propietarios de poco menos de 20 mil terrenos y construcciones.

Las conexiones bancarias que permiten esto son impresionantes. La IOR, el banco del Vaticano, tiene un patrimonio de cerca de 6 mil millones de euros, pero no es el principal instrumento de la Iglesia para mover sus piezas en el mercado del cemento: en este campo los líderes son los bancos Bilbao Vizcaya y Santander, notoriamente dominados por figuras del Opus Dei, a través de cuyas cajas fluye el dinero utilizado para las compras y reparaciones de las propiedades de la Iglesia. Para entender el volumen de dinero del que hablamos, consideremos que unos de los intermediarios de confianza en el sector inmobiliario es el Gruppo RE (Religiosos y Eclesiásticos), especializado en la valorización y compraventa de bienes de órdenes y congregaciones, que ha tenido el año pasado una ganancia de más de 30 millones de euros.

Muchas veces, cuando se llama en causa la cuestión de la riqueza de la Iglesia, se termina llevando la discusión por el camino equivocado, hablando de bienes artísticos y monumentos antiguos. Aún recuerdo que Diego Armando Maradona, en alguna ocasión, dijo que con vender un poco del oro presente en San Pedro habría bastado para dar de comer a todos los pobres argentinos. Ahora bien, el personaje es de lo menos confiable, pero no por eso está equivocado.

Recordemos las teorías acerca del valor de los inmuebles en el mercado crediticio, que tan claramente ha ilustrado Hernando de Soto a lo largo de las últimas décadas: cada metro cuadrado de tierra que tenga un certificado de propiedad vigente representa dinero, porque constituye una garantía para obtener préstamos; a más valor de la propiedad, más dinero se puede conseguir. O por otra parte, se pueden alquilar esos mismos terrenos y construcciones y generar rentas proporcionales a la calidad, ubicación y situación de los mismos. O se pueden subastar, rematar, vender, e invertir las ganancias en bolsa, en fondos mutuos, crear empresas, etc. En resumen, el ladrillo es dinero, más aún si no nos ha costado un céntimo.

Por otra parte, el argumento del valor histórico o arquitectónico de las propiedades eclesiásticas se va al diablo cuando uno se entera, como indica el artículo, que un edificio construido por Borromini, de propiedad de las Oblatas Agustinianas de Santa María de los Siete Dolores, acaba de ser subastado y transformado en un lujoso hotel con 62 cuartos; asimismo, el Colegio Gregoriano de la via San Teodoro, con vista al Palatino, viene siendo reconvertido con los mismos fines. Borromini no es cualquier arquitectucho de pueblo: es el más alto exponente de la arquitectura barroca, junto a Bernini, que realizó la columnata de San Pedro. Entonces, de qué estamos hablando?

Si la Iglesia realmente está interesada en aliviar la pobreza del mundo, por qué no subasta algunas de sus propiedades? Con lo recaudado y con las donaciones que recibe podría crear un inmenso fondo mutuo y mantener con ello a sus sacerdotes, eliminando la necesidad de contar con el humillante recurso de la limosna en las misas, o los cobros alucinantes para todo tipo de ceremonias. Pero yo iría más allá: deberían venderse todas las propiedades de la Iglesia en Roma que puedan ser relocalizadas a menor costo en otros lugares, y con ese dinero financiar la salida de la pobreza de cientos de millones de personas. De qué le sirve a la Iglesia un patrimonio de billones y billones de dólares? Más seda, oro y piedras preciosas para el atavío de Ratzinger y las decenas de cardenales sentados en Roma?

El mundo necesita ese dinero más que ellos. Cuando vean los enorme palacios del Vaticano, piensen en las misiones de la Amazonía o del Congo, y veamos si no están de acuerdo conmigo.


martes, 1 de mayo de 2007

The body - part deux (skeptic rmx)

Después de más de 2 meses de espera, al fin se transmitió en Latinoamérica el famigerado documental sobre el sepulcro olvidado de Jesús, del cual ya habíamos hablado cuando se anunciaron sus abrumadoras conclusiones y reveladores descubrimientos.

En ese post ponía una serie de interrogantes que esperaba encontraran respuesta durante las dos horas de emisión del reportaje en cuestión. Para resumirlas, iban más o menos así:
  1. Con quién se ha comparado el ADN de los restos?
  2. Hay pruebas arquológicas irrefutables además del ADN?
  3. Por qué los arqueólogos no han investigado estos hallazgos en los 27 años que han pasado desde el descubrimiento de las tumbas?
  4. Los nexos lógicos entre las pruebas son tan impalpables como en Exodus Decoded, el otro documental arqueo-religioso de Simcha Jacobovici?
  5. Debe preocuparnos que en epocas de posible clonación humana alguien tenga en sus manos el ADN de Jesús?
  6. Se acerca el fin de los tiempos?
  7. Cómo queda James Cameron luego de producir este documental?
Curiosamente, las respuestas terminan explicando muchos de los problemas y cuestiones que aquejan a The lost tomb of Jesus. Vayamos en orden.
  1. El primer problema es que el ADN se ha comparado sólo entre los restos de Jesús y el de Mariamne (la supuesta María Magdalena), concluyendo que no eran parientes por vía materna. What? En pocas palabras, y sin salir del ámbito familiar, podían ser primos por parte de padre, tío y sobrina, tía y sobrino, abuelo paterno y nieta, cuñados. Y claro, adicionalmente, podían ser esposos, como concluye Jacobovici, pero sería una posibilidad sobre 6. Pero el gran quid de este punto es otro: por qué no se ha comparado primero el ADN de Jesús con el de José y el de María, sus padres, o el de Santiago y José, sus hermanos, o de Judas, su hijo? En los restos hay inscripciones que dicen que Jesús y Santiago son hijos de José y que Judas es hijo de Jesús... eran datos mucho más relevantes por analizar antes de ver si Mariamne tenía o no parentela con Jesús.
  2. Respecto a las pruebas arqueológicas, hay algunas interesantes e indiscutibles. La tumba es sin duda alguna del siglo I, por lo tanto concuerda con lo esperado; efectivamente, los osarios corresponden a la tumba y el único que fue sustraido, el de Santiago, presentan una patina similar a los demás, por lo que esta gente pertenecía a la misma familia. Adicionalmente, estoy de acuerdo con el análisis estadístico presentado: la posibilidad de que en una familia se encuentre un José con hijos llamados Jesús y Santiago, con un nieto llamado Judas, y otros parientes llamados María, Mariamne y Mateo, es algo muy, pero muy remoto. No imposible, pero sí improbable. En especial llama la atención el nombre de Mariamne, un diminutivo helenístico de María, porque sabemos que Magdala se encontraba en una zona comercial donde el griego era el idioma franco: por lo tanto una María de Magdala tendría muchas probabilidades de ser llamada así. Quizás estos datos sean mucho más significativos que los análisis de ADN, aunque quedan muchos puntos extraños y discordantes con lo que sabemos de Jesús y sus parientes: por ejemplo, el sepulcro es de una familia residente en Jerusalén y con un cierto nivel de ingresos, no de un simple carpintero galileo y su prole.
  3. Los arqueólogos no han dado nunca importancia a la tumba porque descartaron de entrada que tuviera algo que ver con Jesús. En especial, se hace mención a lo que indicaba en el punto anterior, respecto a la riqueza necesaria para tener una tumba similar.
  4. Efectivamente, los saltos lógicos son tan atrevidos como en Exodus decoded. Por ejemplo, concluir que Jesús y Mariamne eran esposos no está debidamente sustentado en los análisis de ADN presentados. Queda la sensación que se podía hacer una investigación mucho más exhaustiva y concluyente, cruzando datos de todos los osarios y verificando algunos hechos que sólo se mencionan de pasada, como el extraño símbolo que decora la entrada de la tumba (una V invertida con un círculo en su interior) y que inmediatamente hace pensar en las figuras presentadas en The Da Vinci code. Así como está, se presta a muchas interrogantes, dudas y refutaciones.
  5. No me preocuparía mucho por el tema del ADN. No está probado que los restos correspondan a los personajes bíblicos, y aún clonándolos dudo mucho que haya algo fuera de lo común en ellos: probablemente obtendríamos el típico hombre medio oriental de esos tiempos.
  6. No se acerca el fin de los tiempos. Pero me gustaría que se profundice la investigación, porque nada me agradaría más que se verifique que esos restos corresponden a Jesús y sus parientes. Ya es hora de tener datos más certeros y objetivos sobre su vida, más allá del mito, la religión y lo que contaron sus discípulos.
  7. James Cameron sólo fungió de productor, no aparece en el documental ni en los debates sucesivos. Probablemente la gente ni recuerde su papel en esta investigación. Así que puede dedicarse tranquilamente a terminar de filmar Avatar, su esperadísimo regreso a la gran pantalla.
En conclusión, The lost tomb of Jesus resulta un poco decepcionante. Hay muchas buenas ideas y datos flotando por ahí (la tumba familiar, el cruce estadístico de los nombres, el análisis del término Mariamne, el símbolo sobre la entrada), pero no resulta en absoluto concluyente y el argumento del ADN es muy débil. Además, faltó presentar más sustento, que por otra parte existe, a las afirmaciones que Jesús, María y la Magdalena fueron sepultados en Jerusalén, que el Mesías tuvo hermanos e hijos, que nunca fueron una familia pobre sino un ramo cadete de la nobleza judaica (por lo que justificaría el hecho de tener una tumba similar).

Tampoco es el cúmulo de mentiras e invenciones que los religiosos pretenden pintar. He oído por ejemplo a un sacerdote sostener que lo presentado no es verdad porque los evangelios dicen otra cosa, y debe tomarse eso en cuenta porque son textos históricos. Yeah, sure... qué pena que cualquier persona medianamente informada sepa que son relatos escritos por seguidores del personaje en cuestión, y por lo tanto tan sujetos a dudas como cualquier biografía de Hitler escrita por un naziskin; o que fueron redactados décadas luego de su muerte; o que presentan miles de incoherencias entre ellos, y sobre aspectos tan cruciales como su nacimiento, su genalogía, su parentela, sus discípulos, su muerte, etc; o que fueron elegidos y ratificados entre un cúmulo de textos similares sólo 300 años después de la muerte de Jesús, con el curioso hecho de que los libros excluidos contaban cosas muy distintas sobre él, como por ejemplo su condición de hombre casado o la presencia de mujeres entre sus discípulos...

La esperanza es que alguien tome lo presentado como un punto de partida y vaya más a fondo. En tiempos en que la Iglesia domina el pensamiento de millones de personas aferrándose a dogmas intransigentes y mitos más o menos fantásticos (ver lo sucedido en México con la excomunión de los legisladores que votaron a favor de la legalización del aborto), no les caería nada mal un baño de humildad.

Y no habría nada más refrescante, en este sentido, que la verdad histórica. Que la búsqueda no se detenga!


viernes, 23 de marzo de 2007

Je ne sais pas

Hace unos años completé una larga y dolorosa transición que me separó definitivamente de la tradición católica, apostólica y romana en la que había sido criado, y me hizo llegar a un agnosticismo bastante marcado y convencido.

Cuando creía encontrarme finalmente cómodo con una definición religiosa que me permitiera responder a las preguntas de parientes y conocidos de una manera más o menos convincente, me dí cuenta que en realidad la evolución de mi pensamiento seguía impertérrita, cada vez más lejos de la fuente; a tal punto que ahora estoy nuevamente en una fase de dudas. Si las cosas siguen como están, en algún tiempo habré recalado en el extremo opuesto del que partí, y el mundo tendrá un ateo más.

Para empezar, creo que tengo que explicar la diferencia entre un agnóstisco y un ateo. El primero afirma que la existencia o no de un dios es irrelevante, puesto que no puede ser conocida ni se puede obtener ninguna certeza al respecto; por tales motivos, es imposible aceptar la validez de las distintas religiones y teologías. Un ateo, en cambio, afirma que no existen poderes supremos y metafísicos que rigen las suertes del mundo. Resumiendo, uno dice que no puede asegurar que haya una divinidad; el otro asegura que no la hay.

Mi interés crítico hacia la religión empezó muy temprano, absorbiendo los inputs de una familia sólidamente católica. Uno de los primeros libros de cierta envergadura que leí fue la Biblia, a los ocho años, incluyendo las notas a pié de página; para cuando hice la primera comunión, dos años después, y con un par de lecturas más, ya tenía una lista casi interminable de dudas existenciales sobre algunas evidentes incoherencias en los textos sagrados. Sin embargo, solucioné eso entrando a una fase que yo llamo de credulidad religiosa: es decir, aceptar la versión más o menos oficial que da la Iglesia, que es que si bien los libros del Cánon son inspirados por Dios, siguen siendo obra de hombres y como tales sujetos a errores o contradicciones causadas por la evolución de la cultura.

Durante mis años maravillosos de adolescente noté que estaba pasando a una etapa más bien de conformismo religioso. Iba a misa sin prestar mucho interés a lo que sucedía, comulgaba con desgano, me confesaba a intervalos cada vez mayores, rezaba sólo para pedir favores o milagros. Si no me equivoco, una gran mayoría de creyentes se encuentra en este estado.

A un cierto punto, bordeando los veinte años y poco más, luego de hacer un serio y exhaustivo análisis, llegué a la conclusión de que no podía seguir fingiendo creer en algo que había ya asimilado, en la práctica, a una mitología arcaica. Me di el trabajo de recopilar toda la información que podía sobre los pilares de la religión católica (para ese entonces, internet ya me había dado un acceso mucho mayor a las fuentes), y de evaluar uno por uno los sacramentos, los dogmas, las tradiciones. Creo que me tomó un año determinar que no me convencían y que por lo tanto era una total hipocresía seguir golpeándome el pecho como si nada. Así que di el gran paso y dejé el camino dorado hacia Oz.

En los años siguientes, no ha habido un solo instante en que haya tenido remordimientos por lo hecho, al contrario, he ido encontrando más puntos a favor de mi posición. Obviamente no los voy a detallar aquí para evitar desatar más polémicas, pero si estoy al borde del ateísmo, es porque tengo buenos motivos...

No es cuestión de rebeldía juvenil, como piensan algunos; es fruto de la lógica. No puedo regir mi vida basándome en la fe hacia principios creados por seres humanos hace miles de años, sin mayor sustento que una presunta conexión directa con una divinidad. Me resulta imposible.

Sólo puedo creer en lo que veo, en lo que siento y en lo que mi cerebro deduce. Lo demás son palabras, flotando en el vacío.


lunes, 26 de febrero de 2007

The body - part deux?

No sé si alguien recuerda una Tv movie de bajo presupuesto de hace algunos años, protagonizada por Antonio Banderas. Se llamaba The body y trataba acerca de un sacerdote católico que se encontraba en el medio del fermento causado por el posible descubrimiento de los restos de Jesús en una tumba de Jerusalén. La idea podría parecer interesante, pero la película terminaba metiendo en la sopa el conflicto con los palestinos, bombas, romance, en fin, una desgracia.

Pero ahora, veo todo con otra luz. Para los que saben inglés, lean esto.
Para los que no, les suelto, en resumen, la bomba:

James Cameron, el director de Titanic, Terminator, Aliens, además de varios documentales de enorme valor divulgativo, ha anunciado que hoy dará una conferencia de prensa en New York en la cual presentará tres ataúdes, dentro de los cuales se encontrarían los restos de Jesús, María y María Magdalena.

Holy moly.

Y no es todo. El descubrimiento no se limita a esto, en cuanto en la misma tumba se han encontrado un total de 10 sepulturas, una de las cuales pertenecería al hijo de Jesús y María Magdalena, Judas.

Damn!

Pero falta más. Según lo anunciado, las pruebas definitivas para comprobar esta teoría habrían involucrado pruebas de ADN sobre los restos.

Whaaaaaaaaaaaat???????

Tengo algunas humildes preguntas y comentarios al respecto:

1. Contra quién han comparado el ADN para llegar a la conclusión que los restos son de quienes piensan que son? Hasta donde sabía, no habían descendientes oficiales de esa gente.

2. Espero que, a parte del ADN, haya alguna prueba arqueológica irrefutable sobre los restos, por ejemplo un pergamino datados con C-14 al año 35-40 d.C., en el cual se indica que el muerto de la tumba es Jesús, hijo de José, predicador galileo que murió crucificado, o algo así.

3. James Cameron????? Quiero decir, él no descubrió esto (fueron unos obreros de construcción hace 27 años), y me imagino que varios arqueólogos deben haber examinado los restos back and front antes de que llegaran a sus manos. Y a nadie se le ocurrió divulgar esto, ni a los mismos judíos que no creen en la resurrección de Jesus y por lo tanto no tendrían problemas en afirmar que esos restos son suyos?

4. Cameron y el director de esta investigación, Simcha Jacobivici, ya han hecho otro documental polémico, Exodus decoded, en el cual trataban de dar una explicación a los hechos narrados en ese texto bíblico, incluyendo las diez plagas de Egipto, el Mar Rojo, las tablas de la Ley, el Arca del Alianza (personalmente, pienso que está custodiada en Etiopía, como detallaré en un post dentro de algunos días... lo cual me hace sentir un poco Cameron), etc etc; era un documental revelador, aunque con ciertos nexos lógicos entre una evidencia y otra que dejaban mucho que desear. Qué pasa si en este caso es lo mismo? Polémicas infinitas? Mel Gibson lo buscará para paterle el trasero?

5. No es aterrador que, cuando ya se sabe que la clonación humana es posible, alguien tenga en sus manos el ADN de (probablemente) Jesús o María?

6. Se acerca el fin de los tiempos? Cameron es el Anticristo?

7. O más simplemente, ha perdido la razón luego de convertirse, hace diez años, en the king of the world? Si las pruebas son ridículas o fácilmente rebatibles, él queda como un tonto; si son válidas, pero no conclusivas, se abre una polémica virulenta entre creyentes y no, y entre los primeros se encuentra toda clase de fenómenos y fundamentalistas que pedirían o buscarían personalmente su cabeza (vean Contact y recuerden lo que le pasa al jefe de Jodie Foster).

Mañana sabremos más. O probablemente, tendremos que esperar la emisión del documental, a estrenarse próximamente en Discovery Channel.

Pero qué manera de empezar la semana! Y yo que quería hablar de los Oscars...


martes, 6 de febrero de 2007

Guerra y PACS

Sigo con preocupación el debate político en Italia. No es que sea divertido, ni mucho menos, pero a veces termina tocando temas lo suficientemente conflictivo como para exacerbar los ánimos y generar contraposiciones wall to wall.

Se me hace complicado definir mis ideas políticas en el marco de un bipartidismo cada vez más marcado, que parece ser la tendencia de los últimos tiempos en occidente. En general, creo que podría considerarme de derecha, porque creo en un estado fuerte y diría yo hasta autoritario, que mantenga bajo control la seguridad del ciudadano y las tendencias reivindicativas de ciertos grupos extremistas, especialmente en ámbito sindical.

Por otra parte, siendo un agnóstico casi integralista, me fastidia enormemente el flirt constante de la derecha con las franjas religiosas más conservadoras y oscurantistas en temas de libertades individuales como en el caso del divorcio, el aborto, la experimentación científica, y ese oscuro objeto del deseo llamado PACS (acrónimo de PActe Civil du Solidarité et du Concubinage, que creo se traduce directamente).

Los PACS no son más que contratos estipulados entre dos personas, sean del sexo que sean, que desean formalizar su relación sin tener que pasar por el yugo del matrimonio, asegurandose derechos y la tutela de los mismos. Hasta ahí la cosa no parece grave, no?

Error.

El problema es que la derecha, instigada por las organizaciones religiosas, acusa a esta fórmula jurídica de ser el caballo de troya para un futuro matrimonio entre homosexuales. Por ende, la atacan con una virulencia inaudita, contando con el apoyo de las franjas homofóbicas o simplemente tradicionalistas de la población.

Sobre este asunto, hay mucho que opinar. Trataré de ir con orden.

1. Los principales enemigos de los PACS aducen que será el fin de la familia, as we know it. Mi primera pregunta sería: estamos seguros de que ese concepto idílico de familia sigue existiendo, o ha existido jamás? y en todo caso, realmente ese modelo es el mejor, a tal punto que cualquier otra posibilidad es negativa, malvada, deplorable?
Desde mi punto de vista, la familia no es un estándar fácilmente replicable. Cada una tiene sus realidades. Han habido, hay y habrán familias tradicionales intachables; pero también es innegable que, bajo el mismo modelo, se han generado auténticos infiernos para millones de niños, mujeres y hombres. Creo que nadie en su sano juicio piensa que el abuso doméstico ha nacido en estas décadas: simplemente que ahora es denunciado y antes no.

2. Otro punto álgido está constituido por la supuesta malsana influencia ejercitada sobre los niños que se encontrarían críados por una pareja no casada, sino regida por un PACS; obviamente se señala, interesadamente, el caso de una pareja homosexual, cuando en realidad el PACS se aplica perfectamente también a una pareja de convivientes heterosexuales. Pero en fin... Para dar un controejemplo: una familia casada por la Iglesia, en la que el padre es un pederasta alcohólico y la madre una prostituta cocainómana, es mejor influencia sobre un niño que un par de profesionales intachables, honrados y de sano juicio, que simplemente prefieren tutelar sus derechos de convivencia a través de un PACS?

3. No podía faltar el tema del dinero, las herencias, y todo lo demás. Se dice que alguien podría abandonar a su familia e hijos y legalizar una convivencia a través de un PACS; y en caso generara descendencia a la sombra de éste último, podría quitar los derechos a los primeros. Y yo me pregunto: es mejor acaso seguir dejando en la calle a los hijos nacidos fuera del matrimonio? o, por otra parte, no se da ya ahora el caso de herencias repartidas entre hijos "legales" e hijos "naturales"? Creo que todos los hijos tienen los mismos derechos, una vez que la paternidad está probada. Es absurdo diferenciar o favorecer a alguien por la cama en que se acostó su viejo. No veo como un PACS puede quitar derechos a un hijo nacido en un matrimonio, por más que lo ponga por escrito (sería algo ilegal), o viceversa.

4. Finalmente, no sé qué le ven de malo al matrimonio, o unión civil, o PACS, entre gays. Por lo menos, asumo que se verían ceremonias mucho más divertidas, simpáticas y alegres que las que uno se ve forzado a ver hoy en día, aburridas como nunca por tener que adecuarse a unos patrones milenarios. Quién sabe si una marcha nupcial al ritmo de Village People no resulte más adecuada al espíritu de celebración del amor que la clásica fanfarria Mendelssohniana o Wagneriana.

Lo que yo creo es que nos encontramos de frente al enésimo coletazo de una estructura religiosa decadente, que trata de preservar uno de los pocos privilegios que le quedan, y que goza aún de cierto favor público: lo que Dios ha unido, sólo Dios lo puede separar. Para citar a Penn & Teller, bullshit!

Revisen la posición de la Iglesia frente al divorcio: era la misma que frente a los PACS. Ha desaparecido la familia católica por culpa del divorcio? No. Han aumentado los hijos fuera del matrimonio, como se decía? Lo dudo, simplemente que ahora son menos los que no saben quién es su padre. El mundo se ha ido al diablo por el divorcio? Para nada. Al menos ahora, cuando el marido se larga con la otra, la esposa recibe algo. Antes tenía que vivir de la limosna familiar.

El mundo cambia, para bien o para mal, y la única manera de proteger a los más débiles, en este caso los niños, es adaptar las estructuras de defensa a esta realidad cambiante. Mantener bastiones vetustos y que no sirven de nada, en lugar de realizar fortificaciones ad hoc, en base a los riesgos inminentes, han sido la causa de las innumerables derrotas francesas en las últimas guerras. El modelo de familia tradicional, católica y suburbana es la línea Maginot de la Iglesia. No se dan cuenta que, hace décadas, los bárbaros están acampados a sus espaldas, conquistando terreno poco a poco. Lo lógico sería estudiar a los invasores y preparar medidas de emergencia en el llano.

Los cardenales prefieren seguir insistiendo en reforzar sus torres de marfil? Peor para ellos.



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Y los incautos a la fecha son...