lunes, 16 de febrero de 2009

Valkyrie (la película)

Valkyrie (***)

Sin duda alguna, la página boom del blog en los últimos meses ha sido Valkyrie, un sucinto resumen del atentado a Hitler del 20 de julio del 1944. Publicado el 17 de abril del 2007, es decir menos de dos meses después de la inauguración de este espacio, lleva hasta el día de hoy 1369 visitas, de las cuales el 75% se han dado en los últimos dos meses. No es ninguna coincidencia: corresponde exactamente a la presencia en las pantallas de la cinta homónima, dirigida por Bryan Singer y estelarizada por Tom Cruise. Y para matar dos pájaros de un solo tiro, no hay nada mejor que una sana revisión de la película.

Claus von Stauffenberg (Tom Cruise) es un veterano del frente africano, que vuelve a casa mutilado (sin un ojo, una mano y dos dedos de la otra) y con una idea fija en la cabeza: Hitler tiene que desaparecer antes que lo haga Alemania. Pronto es reclutado por el General Olbricht (Bill Nighy) para que se desempeñe en el Estado Mayor de las tropas de reserva, comandadas por el General Fromm (Tom Wilkinson), y para formar parte de una amplia conspiración antihitleriana, liderada por el político conservador Carl Gördeler (Kevin McNally) y por el General en retiro Ludwig Beck (Terence Stamp). En poco tiempo su presencia en el entorno más cercano al Führer lo convierte en el indicado para llevar a cabo un atentado con explosivos en el mismísimo cuartel general nazi que permitiría, al fin, la muerte del tirano y la caída del régimen de la esvástica a través de un golpe de estado. Pero... bueno, evidentemente algo no salió como esperaban.

Voy a ser claro desde el principio: Tom Cruise (el actor) no me cae mal; es más, creo que tiene un promedio más que aceptable tanto a nivel de actuación como a nivel de elección de películas y directores. Como es (bastante) lógico, sí le tengo cierta ojeriza a Tom Cruise (el personaje mediático), tanto por la actitud de impostura, de fachada, de ficción total que emana de sus palabras en cada entrevista, como por la pública y agresiva defensa de Scientology y sus extrañas prácticas (y cuando en los tabloides se empieza a hablar de comer placenta humana... algo anda mal).

Pero es absurdo juntar los dos aspectos a la hora de evaluar los productos que lleva al mercado, razón por la cual me parece desproporcionado e inmerecido el backlash que le ha llovido al hombre en los últimos años (desde War of the Worlds, más o menos). Y él está haciendo todos los esfuerzos imaginables para desmarcarse de su imagen (cinematográfica) de all american winner, pasando a roles de villano (Collateral), de político manipulador (Lions for lambs) y, finalmente, de muerto... porque (espero no arruinarle la sorpresa a nadie) en Valkyrie tenemos por primera vez una imagen clara y nítida de Tom Cruise muerto. Y si no me equivoco, también es una de las pocas películas en que no aparece corriendo... pero debería chequear bien esto último.

Regresando al film, no es perfecto ni mucho menos. La impresión que me deja es de una logradísima reconstrucción o dramatización de los eventos, algo así como una producción de The History Channel con budget millonario y cast de lujo. Creo que la necesidad de adherirse a una historia llena de detalles, personajes y eventos termina impidiendo un resultado más redondo en términos exlcusivamente dramáticos; la interminable cola de generales, coroneles, tenientes, etc etc, a veces identificados explícitamente, otras no, otras mencionados en passant, termina siendo más que un compendio fructífero de personalidades, una galería del who's who de la cinematografía británica.

Y no es broma, porque prácticamente cada oficial de cierta relevancia tiene a su cargo un rostro familiar: además de los ya mencionados Olbricht, Fromm, Gördeler y Beck, también son reconocibles Von Tresckow (Kenneth Branagh, Hamlet), Fellgiebel (Eddie Izzard, Ocean's 12), Remer (Thomas Kretschmann, The pianist), Von Quirnheim (Christian Berkel, Der untergang), Brandt (Tom Hollander, Pride and prejudice), Von Witzleben (David Schofield, Pirates of the Caribbean), Keitel (Kenneth Cranham, Layer cake), un anónimo general de los Afrikakorps (Bernard Hill, The lord of the rings) y el mismísimo Hitler (David Bamber, recordado Cicerón en Rome). Y de regalo, la dotadísima Carice van Houten (Zwartboek) es Mrs. Stauffenberg.

La estrategia es en sí misma válida, porque permite ubicar a las docenas de participantes tan sólo con verlos, cosa que hubiera sido imposible de hacer utilizando su nombres cacofónicamente prusianos. Pero como decía antes, hay una sobrepoblación de papeles que termina asixiando el desarrollo de la película; tal vez hubiera sido recomendable fusionar algunos generales (Witzleben y Beck, por ejemplo, o Quirnheim y Olbricht) para tener menos piezas que mover en el tablero y minutos valiosos que reasignar.

La sensación que queda al final es de un plot monolítico (el atentado) rodeado por muchas figuritas de cartón: por ejemplo, el personaje de la esposa de Stauffenberg es livianísimo y, a nivel más macro, nunca se entienden las motivaciones de varios de los participantes (cuál es el pecado de Fellgiebel que lo impulsa a apoyar la conspiración? por qué Remer se dirige primero a arrestar a Goebbels y no a Stauffenberg, aún teniendo ambas órdenes de detención? por qué Keitel trata como una zapatilla a Fromm? por qué Haeften es tan fiel a Stauffenberg?). Y hay escenas casi autoconclusivas que dejan ciertas dudas: el jefe de la Policía de Berlín sólo aparece en dos momentos, cuando lo presentan a Stauffenberg y cuando anuncian su ejecución... era indispensable? En resumen, no sé si hay una versión extendida de la película en casa de Singer (lo dudo) pero creo que si se quería contar esta historia sin renunciar a tanto cast, era necesario mucho más metraje.

No me voy a meter mucho con la precisión histórica del relato, especialmente luego de haber dicho que había que fusionar a gente como Witzleben y Beck (dos generales valiosísimos y completamente distintos por miles de motivos); así que si las heridas de Stauffenberg son provocadas por un ataque aire-tierra, y no por la caída de su avión, no lo considero una situación de vida o muerte. Ídem la presencia de Tresckow en una reunión con el protagonista, algo imposible porque nunca se cruzaron en Berlín debido a sus respectivas asignaciones. Dentro de los límites lógicos, hay un respeto por los sucesos que se cuentan que va muy por encima de la media hollywoodense; y para un WW2 fan como yo, es algo invalorable.

Es difícil que Valkyrie sea recordada en el futuro como una gran película; pero es una correcta representación de un momento trascendental en la historia que, enfocado con un punto de vista ligeramente menos respetuoso o con más tela sobre la cual pintar, hubiera permitido trascender el aire documental que la permea inexhorablemente.

2 comentarios:

valeria dijo...

de verdad que me encanto esta historia... me parece que todos los aspectos de este gran acontecimiento sean inmortalizados... no solo eran los campos de concentracion sino esto ...todo detras de lo militar y lo politico...

Anónimo dijo...

La verdad es que me quedo con la version original, si chicos hay una version antes que esta.

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Y los incautos a la fecha son...